En su visita a Toluca, Estado de México, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se comprometió a que el salario mínimo alcance el equivalente a 2.5 canastas básicas al final de su gobierno, siempre y cuando la consulta de revocación de mandato le permita concluir el sexenio.
“Si me dejan terminar el sexenio, el salario mínimo aumentará en 2030”, aseguró la mandataria durante el mitin de este domingo, al explicar que la meta es que pase del nivel actual de 1.7 a 2.5 canastas básicas.
La presidenta destacó que el incremento salarial es una herramienta para una mejor distribución de la riqueza: “Cuando los salarios son bajos, hay más ganancia para algunos, pero cuando aumenta, se distribuyen las ganancias”. También subrayó que los aumentos al salario mínimo “han sido muy importantes para distribuir la pobreza en nuestro país”.
En referencia a lo señalado en su conferencia del pasado viernes, Sheinbaum explicó que el alza podría mantener la misma tendencia registrada en 2025, cuando se autorizó un incremento del 12%. “Puede seguir aumentando el mismo porcentaje y llegaríamos a las 2.5 canastas básicas, evidentemente manteniendo la inflación en máximo 4%”, afirmó.
La mandataria también resaltó la relevancia de los programas del Bienestar en la reducción de los índices de pobreza. En su discurso, reconoció el trabajo legislativo que respalda estas políticas: “Hay que darle un aplauso a los diputados y senadores del movimiento, porque están establecidos en la constitución”, expresó, acompañada por legisladores como Juan Hugo de la Rosa, exalcalde de Nezahualcóyotl.
El evento estuvo marcado por una protesta en las primeras filas. Una mujer con el rostro cubierto levantó en varias ocasiones una pancarta con la leyenda “Menos discurso y más resultados”. Ante la insistencia, Sheinbaum solicitó apoyo a su equipo de trabajo y finalmente sometió el asunto a votación entre los asistentes.
“Aquí hay libertad de expresión, no hay ningún problema, pero también tiene que haber respeto”, aclaró. Acto seguido, pidió a los presentes levantar la mano para manifestar si debía prevalecer el respeto. La mayoría de los asistentes apoyó la propuesta, y ninguno lo hizo en contra. “Bueno, pues, respeto compañeros, no pasa nada”, concluyó la presidenta, retomando su intervención.
En su mensaje, Sheinbaum insistió en que su gobierno mantiene el compromiso de continuar con la lucha que lo llevó al poder: “No llegamos a administrar seis años y olvidarnos de nuestra lucha, llegamos a seguir luchando por el pueblo de México”, declaró.
La presidenta también elogió a la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez, a quien describió como un ejemplo de liderazgo: “Nunca se le olvida porque es sabia y sencilla. Ese es nuestro origen y destino”, afirmó.
