Fallece paciente oncológica de Campeche tras infección por gusano barrenador

La Secretaría de Salud confirmó el fallecimiento de la primera persona en México que había sido diagnosticada con miasis humana ocasionada por el gusano barrenador. Se trata de una mujer de 86 años originaria de Campeche, quien desde hace una década enfrentaba un diagnóstico de cáncer de piel, además de otras complicaciones de salud.

La defunción fue reportada oficialmente el 21 de julio por sus familiares, quienes notificaron a la autoridad sanitaria que la paciente murió a causa de complicaciones oncológicas. La información fue compartida este miércoles mediante una tarjeta informativa difundida por la propia Secretaría de Salud.

La paciente había sido diagnosticada con miasis en mayo de este año. Luego de recibir tratamiento especializado para controlar la infección causada por la larva del gusano barrenador, fue remitida nuevamente a valoración médica para continuar con su atención oncológica.

De acuerdo con el Boletín Epidemiológico del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE), además del cáncer de piel, la mujer también presentaba trastornos neurológicos que afectaban su conciencia y sensibilidad, úlceras cutáneas y padecía hipertensión arterial sistémica.

Este caso representaba uno de los dos detectados en Campeche con infección activa por miasis. En todo el país, hasta la semana epidemiológica número 29, se han registrado 33 casos confirmados en humanos afectados por esta larva.

La mayor concentración de casos se localiza en el estado de Chiapas, particularmente en el municipio de Tapachula, donde se mantiene una vigilancia activa por parte de las autoridades sanitarias. La mayoría de los pacientes reportados ya fueron dados de alta tras haber respondido favorablemente al tratamiento.

El gusano barrenador, también conocido como Cochliomyia hominivorax, es una larva parasitaria que invade tejidos vivos y provoca miasis, una infección que afecta tanto a animales como a humanos, principalmente en zonas tropicales. México había sido declarado libre de esta plaga desde los años noventa, pero recientemente se reactivaron los reportes en algunos estados del sur del país.

La Secretaría de Salud continúa monitoreando los casos activos y mantiene acciones de control epidemiológico para evitar la propagación del gusano barrenador, en coordinación con autoridades estatales y municipales, además de reforzar campañas informativas sobre prevención y atención oportuna de síntomas.

Contagio bajo la lupa: Corte respalda castigo penal aunque no haya transmisión

En Querétaro, un artículo del Código Penal encendió el debate y terminó por quedarse firme: el 127 bis-1 seguirá castigando a quien represente un riesgo de contagio de una enfermedad grave, sin necesidad de que el contagio ocurra. La Suprema Corte de Justicia de la Nación votó, se dividió y, al final, no alcanzó mayoría para invalidarlo.

La CNDH intentó frenar esa ley. Alegó que es ambigua y se mete demasiado en lo penal. Respaldada por la ministra Yasmín Esquivel, la propuesta de invalidez buscaba eliminar un delito que, según su visión, no explica con claridad qué es una “enfermedad grave”. Tampoco se ancla a otra norma que defina el término.

Esquivel afirmó que ese vacío afecta el principio de legalidad. La ministra Lenia Batres reforzó el punto diciendo que se puede sancionar a alguien aunque el contagio haya sido accidental. Con ella estuvieron Norma Piña y Javier Laynez, sumando cuatro votos que iban por tumbar el artículo.

Pero el otro bloque también se plantó firme. Juan Luis González Alcántara dijo que la gravedad de una enfermedad puede entenderse por sus consecuencias y síntomas. Margarita Ríos Farjat recordó que el artículo fue reformado en tiempos de emergencia sanitaria, para proteger la salud pública frente a quienes saben que tienen una afección y, aun así, exponen a los demás. Jorge Pardo y Alberto Pérez Dayán completaron el grupo que votó por dejar todo como está.

El empate fue inevitable. Ocho ministros votaron, cuatro de un lado y cuatro del otro. Loretta Ortiz y Alfredo Gutiérrez no asistieron. Por reglamento, sin mayoría, no hay cambios. El artículo se queda.

Mientras tanto, en Pennsylvania, Pittsburgh y buena parte del estado estadounidense, empresas como Google y Blackstone invierten miles de millones para fortalecer centros de datos e infraestructura energética, también con la salud y la tecnología como ejes clave. Un contraste entre visiones de futuro, pero con un punto en común: la urgencia de proteger lo que viene.

En México, el riesgo de contagiar, incluso sin intención, ahora puede traducirse en sanción. El marco legal en Querétaro lo permite, y la Corte lo avaló. La salud pública se colocó por encima de las ambigüedades. Y la ley, tal como está, seguirá marcando esa línea entre la prevención y la penalización.