El millonario adeudo de Grupo Salinas frente a una nueva Corte que podría cambiar las reglas del juego

El Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, colocó nuevamente en el centro del debate la deuda fiscal que mantiene Grupo Salinas con el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la llegada de nuevos ministros a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) podría marcar un punto de quiebre en un litigio que ha estado activo por más de 16 años.

Claudia Sheinbaum indicó que las críticas lanzadas desde las empresas del empresario Ricardo Salinas Pliego hacia la reforma del Poder Judicial y su administración están vinculadas a la resistencia del empresario para cumplir con sus obligaciones fiscales. “Van a pagar los impuestos”, señaló, al referirse a la nueva composición del máximo tribunal del país.

Según la mandataria, algunos de los actuales ministros de la Suprema Corte habrían mantenido vínculos con el empresario, lo que se tradujo en una prolongación de los procesos judiciales. Esta situación, aseguró, ha impedido que se tomen decisiones definitivas a favor del Estado mexicano en cuanto a la recuperación de recursos públicos.

Durante la misma conferencia, Grisel Galeano, procuradora fiscal de la Federación, detalló que la deuda total de las empresas de Salinas Pliego con el fisco asciende a 74 mil millones de pesos, de los cuales 26 mil millones se encuentran actualmente bajo revisión en la SCJN. La funcionaria explicó que hay tres casos activos en el máximo tribunal, mismos que han sido objeto de recursos legales por parte de la empresa desde los años 2008, 2010 y 2013.

La Procuraduría Fiscal informó también que Grupo Salinas ha interpuesto hasta 29 medios de defensa legales para frenar los fallos en su contra, generando una serie de retrasos que han evitado resoluciones firmes. En palabras de Sheinbaum, se trató de un “aletargamiento en la decisión”, en referencia al papel que jugaron algunos ministros que dejarán su cargo en septiembre.

El caso más reciente tuvo lugar el 19 de junio, cuando el Décimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa negó un amparo a Grupo Elektra, una de las empresas del conglomerado, en un juicio relacionado con un adeudo fiscal de 2 mil millones de pesos. Esta resolución representa un precedente clave en el contexto de los litigios abiertos entre el grupo empresarial y el SAT.

La postura del gobierno federal mantiene firme su intención de recuperar los recursos públicos a través de los cauces judiciales, en un escenario que podría redefinirse con los próximos cambios dentro de la Suprema Corte.

El proceso judicial se detiene: INE en pausa por resoluciones judiciales

El Instituto Nacional Electoral (INE) ha puesto en pausa el proceso de elección de jueces, magistrados y ministros debido a diversas resoluciones judiciales en curso. Así lo confirmó este jueves la consejera del INE, Norma Irene de la Cruz, quien explicó que la institución se encuentra en un estado de “pausa” mientras se analizan los recursos legales interpuestos y se espera la respuesta de instancias superiores.

 

La elección de cargos judiciales, programada para el 1 de junio de 2025, se encuentra temporalmente suspendida a la espera de que la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) aclaren si las suspensiones judiciales aplican o no. La consejera De la Cruz señaló que el INE continúa evaluando los documentos relevantes y los efectos de las resoluciones para poder proceder de manera adecuada.

 

“Sí, estamos en esta como pausa en lo que se resuelve ante qué instancia y si aplican las suspensiones o no, y por el otro, estamos haciendo este análisis de los documentos”, declaró la consejera durante una conferencia de prensa. Las palabras de De la Cruz reflejan la incertidumbre que enfrenta el proceso, en el cual se han interpuesto diversos recursos legales que han generado retrasos en las decisiones que afectan tanto al INE como al futuro del sistema judicial mexicano.

 

El proceso judicial en cuestión es uno de los más importantes en la historia reciente de México, ya que en estas elecciones se elegirán a la totalidad de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, las magistraturas vacantes de la Sala Superior, y a todos los magistrados de las salas regionales del TEPJF. Además, se seleccionarán los integrantes del Tribunal de Disciplina Judicial y la mitad de los magistrados de circuito y jueces de distrito. La magnitud de estos comicios marca un hito en la historia del país, ya que se elegirá a una parte significativa de los funcionarios judiciales clave en un momento en que México enfrenta desafíos importantes en materia de justicia y legalidad.

 

La importancia de este proceso no ha pasado desapercibida para el INE, que a finales del mes pasado publicó cinco acuerdos clave en el Diario Oficial de la Federación (DOF) para dar inicio formal al proceso electoral. Entre estos acuerdos destacan la ratificación de los consejeros electorales de los Consejos Locales del INE, la instalación de dichos consejos antes del 16 de noviembre de 2024, y la modificación del Reglamento de Sesiones de los Consejos Locales y Distritales, para alinearse con las reformas recientes al Reglamento del Consejo General del INE. No obstante, el avance del proceso se ha visto truncado por las suspensiones interpuestas y el análisis jurídico necesario para determinar cómo proceder.

 

El panorama jurídico actual ha planteado una serie de interrogantes sobre la capacidad del INE para llevar a cabo este proceso sin contratiempos. La ratificación de los consejeros y la instalación de los Consejos Locales son pasos esenciales para garantizar que el proceso electoral de 2025 sea transparente y eficiente, pero las suspensiones impuestas han forzado al INE a replantear sus estrategias y, por ahora, detener el avance.

 

Por su parte, la consejera De la Cruz ha hecho hincapié en que el INE se mantiene a la espera de las decisiones de las instancias judiciales correspondientes. “Es crucial que se defina pronto el camino a seguir para evitar mayores retrasos y asegurar que el proceso electoral se realice en tiempo y forma”, explicó la consejera. Sin embargo, por el momento, el INE debe esperar pacientemente el fallo de los tribunales, que determinará si las suspensiones se mantienen o si el proceso puede continuar.

 

La pausa en el proceso electoral es vista por muchos como un reflejo de la complejidad del entorno judicial en México. Mientras el INE espera la resolución de los tribunales, la institución se enfrenta a un entorno de incertidumbre que, según la consejera, podría afectar la planificación de los comicios de 2025 si no se resuelve pronto. “El INE está listo para avanzar, pero necesitamos claridad en cuanto a las implicaciones legales que enfrentamos”, concluyó Norma Irene de la Cruz.