Sinaloa oficializa relevo en Seguridad Pública: Sinuhé Téllez López asume el mando estatal

La Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Sinaloa formalizó este lunes un cambio en su estructura al tomar protesta a un nuevo titular, marcando así un nuevo relevo dentro del área encargada de la seguridad en la entidad. Con este movimiento, el gobierno estatal suma un cuarto nombramiento en esa dependencia durante la actual administración encabezada por Rubén Rocha Moya.

El acto protocolario se llevó a cabo con la participación de mandos militares y autoridades de seguridad, quienes atestiguaron la designación del nuevo responsable. La dependencia estatal confirmó que el cambio se realizó de manera oficial a través de un comunicado, en el que se detalló la entrada en funciones inmediata del nuevo secretario.

El cargo ahora es ocupado por el general brigadier Sinuhé Téllez López, un militar activo con una trayectoria prolongada dentro de las fuerzas armadas. Antes de asumir esta responsabilidad, se desempeñaba como comandante del 110 Batallón de Infantería, unidad con sede en el municipio de San Ignacio, desde donde coordinaba operaciones y labores estratégicas propias del ámbito militar.

Como parte de sus funciones previas, Téllez López tenía bajo su mando la conducción operativa de personal militar, así como la ejecución de tareas relacionadas con la seguridad y vigilancia en su zona de adscripción. Su experiencia en estructuras castrenses es el perfil con el que ahora asume la titularidad de la secretaría estatal.

La toma de protesta contó con la presencia del comandante de la Tercera Región Militar, el general de División Héctor Ávila Alcolcer, así como del general Óscar Rentería Schazarino, quien deja el cargo tras permanecer un año y dos meses al frente de la dependencia y se reincorpora a sus actividades dentro del Ejército.

También asistieron el comandante de la Novena Zona Militar, el general de brigada Santos Gerardo Soto; el capitán de Navío Francisco Baltazar Aragón, en representación de la Cuarta Región Naval; y el general Julices Julián Tadeo González Calzada, coordinador de la Guardia Nacional en la entidad.

Este relevo se suma a una serie de cambios en la titularidad de la Secretaría de Seguridad Pública estatal durante el actual gobierno. Antes de Rentería Schazarino, el puesto fue ocupado por Gerardo Mérida Sánchez, quien renunció tras poco más de un año en funciones, luego de haber sustituido a Cristóbal Castañeda Camarillo.

Con este nombramiento, el gobierno estatal concreta un nuevo ajuste en la conducción de la seguridad pública, colocando a un perfil militar al frente de la estrategia en Sinaloa.

Sheinbaum pide aval del Senado para que fuerzas élite de EU entren a México y entrenen a la Marina

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, solicitó formalmente al Senado de la República autorización para permitir el ingreso temporal de personal militar de Estados Unidos con el objetivo de impartir cursos de capacitación a la Secretaría de Marina. La petición contempla la entrada al país de 29 elementos de fuerzas especiales estadounidenses entre el 12 de enero y el 15 de abril de 2026.

De acuerdo con el oficio enviado a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, la delegación estaría integrada por 19 elementos de los Navy Seal’s y diez integrantes del Séptimo Grupo de Fuerzas Especiales de la Marina de Estados Unidos. El documento precisa que el personal ingresaría a territorio mexicano con armamento, transportado a bordo de una aeronave militar Hércules C-130 de la Fuerza Aérea estadounidense.

La solicitud presidencial señala que la participación del personal extranjero se enmarca en el “evento emergente denominado Mejorar la capacidad de las fuerzas de operaciones especiales”, el cual se desarrollará del 19 de enero al 15 de abril de 2026. El objetivo central del programa es fortalecer las capacidades operativas de las unidades navales especiales de México, además de reforzar la cooperación militar bilateral y promover programas integrales de adiestramiento mediante tareas individuales y colectivas.

El plan de trabajo establece que las actividades de capacitación se realizarán en diversas instalaciones estratégicas de la Marina mexicana. Entre ellas se encuentran el Cuartel General de la Unidad de Operaciones Especiales en Donato Guerra, Estado de México; el Centro de Capacitación Especializado de Infantería de Marina (CENCAEIM), ubicado en Champotón, Campeche, así como el Mando Naval de Ciudad del Carmen, también en Campeche.

El documento destaca que la capacitación representa una oportunidad relevante para homologar criterios operativos y compartir conocimientos derivados de la experiencia práctica de ambas fuerzas. “La capacitación constituye una ocasión de alto valor para alinear criterios operativos e intercambiar conocimientos, consolidando una perspectiva compartida y aptitudes que se complementen ante los retos de seguridad”, se detalla en la solicitud.

El calendario de actividades contempla cuatro fases. La primera se desarrollará del 19 de enero al 11 de febrero de 2026 y estará enfocada en operaciones terrestres. La segunda fase, del 16 de febrero al 6 de marzo, abordará operaciones aeromóviles. Posteriormente, del 9 al 20 de marzo, se retomarán las operaciones terrestres, mientras que la última etapa, del 23 de marzo al 15 de abril, se centrará en operaciones marítimas.

En caso de obtener la autorización legislativa, la aeronave estadounidense aterrizaría el 12 de enero de 2026 en el Aeropuerto Internacional de Toluca, mismo punto desde el cual la delegación retornaría a su país el 15 de abril del mismo año.

La solicitud subraya que el artículo 76, fracción III, de la Constitución otorga al Senado la facultad exclusiva de autorizar al Ejecutivo federal el ingreso de tropas extranjeras al territorio nacional. El oficio fue turnado a la Cámara de Senadores por la presidenta de la Comisión Permanente, Kenia López.

La Sedena justifica la muerte de 19 miembros del cártel de Sinaloa en operativo tras escalada de violencia

La captura de Edwin Antonio “N”, alias “El Max” o “El Oso”, en un operativo militar en Sinaloa dejó una marca violenta esta semana con el abatimiento de 19 miembros del Cártel de Sinaloa. Este suceso, sin bajas militares, fue explicado en una conferencia de prensa por el general Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional (Sedena), quien detalló las razones detrás de la feroz respuesta de las fuerzas armadas. “La violencia y el armamento que ahora exhiben estos grupos criminales son una amenaza latente; están dispuestos a arriesgarlo todo para proteger a sus líderes”, sostuvo el general.

 

Trevilla indicó que tras la captura de figuras clave como Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, y la ofensiva contra Ismael “El Mayo” Zambada, la estructura del Cártel de Sinaloa ha endurecido sus filas con escoltas y sicarios cada vez más agresivos y bien equipados. “Los delincuentes aumentaron mucho sus escoltas. Estos son sicarios muy violentos, dispuestos a dar la vida por sus protegidos”, señaló Trevilla, al tiempo que defendió la actuación del Ejército en este último operativo.

 

Para el general, el incremento en la capacidad de fuego y la voluntad de los criminales para enfrentar a las autoridades no dejan margen de error. “El personal militar que participa en estos operativos está adiestrado, capacitado y equipado para hacer frente a un nivel de violencia que ha escalado”, añadió, explicando que los soldados emplean equipo de protección como chalecos antibalas y cascos, aspectos que fueron determinantes para evitar bajas en las filas militares.

 

En medio de cuestionamientos por la crudeza de los enfrentamientos, la Fiscalía General de la República y la Fiscalía de Justicia Militar ya han abierto investigaciones para esclarecer si hubo alguna violación a los derechos humanos en el operativo. Trevilla confirmó que ambas instituciones “tomaron cartas de inmediato”, y destacó que cualquier irregularidad se informará una vez concluida la investigación.

 

Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la actuación de los soldados, reiterando su postura de cero tolerancia a ejecuciones extrajudiciales. “En este gobierno, no se tolerará ninguna acción fuera de la ley”, enfatizó Sheinbaum, subrayando que la respuesta de los militares fue consecuencia de una agresión directa por parte de los sicarios.

 

La declaración de Sheinbaum marca un contraste con la postura que en su momento mantuvo su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, quien aseguraba que en México las masacres en operativos de seguridad habían llegado a su fin. Sin embargo, el recrudecimiento de la violencia y el cambio en la estructura delictiva obligan a una revisión de las estrategias de seguridad, que ahora parecen centrarse en contener la fuerza de estos grupos con una respuesta igualmente contundente.