Tragedia en Dia de Muertos: Incendio en tienda Waldo’s deja 23 muertos en Hermosillo

Una tarde que parecía rutinaria se convirtió en tragedia en Hermosillo, Sonora, cuando un incendio arrasó con una sucursal de la tienda Waldo’s, dejando un saldo de 23 personas fallecidas y 11 más lesionadas. Entre las víctimas se encuentran menores de edad, mujeres embarazadas, adultos mayores y trabajadores del establecimiento, según confirmaron las autoridades estatales.

El siniestro se desató alrededor de las 3:00 de la tarde en la tienda ubicada sobre la avenida Dr. Alberto G. Noriega, entre las calles Benito Juárez y Mariano Matamoros, una zona de alto flujo comercial en el centro de la ciudad. En ese momento, el local estaba lleno de clientes que realizaban compras por la quincena y los preparativos para las festividades del Día de Muertos. La magnitud del fuego movilizó de inmediato a los cuerpos de Bomberos, Protección Civil y Policía Municipal, quienes trabajaron durante horas para controlar las llamas y auxiliar a los afectados.

El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, confirmó la cifra de fallecidos y lesionados, y anunció que el gobierno estatal ofrecerá atención médica, psicológica y social a las familias de las víctimas. También informó que las investigaciones sobre el origen del incendio continúan a cargo de los peritos y que se mantiene acordonada la zona mientras se recaban pruebas para esclarecer las causas del siniestro.

Como muestra de luto y solidaridad, el gobierno de Sonora y el Ayuntamiento de Hermosillo suspendieron los eventos públicos programados por el Día de Muertos. Entre ellos, el concierto “Día de Muertos” que se realizaría en el Bosque Urbano La Sauceda, así como las actividades culturales y la tradicional marcha de catrinas en la Plaza Zaragoza. Las autoridades agradecieron la comprensión de la ciudadanía y de los artistas que participarían en las celebraciones.

El impacto de la tragedia ha conmocionado a toda la comunidad sonorense, que ha expresado su solidaridad con las familias de las víctimas. Mientras tanto, las autoridades trabajan en los peritajes para determinar qué provocó el incendio y si existieron fallas estructurales o de seguridad dentro del establecimiento.

Lo que comenzó como una tarde de compras terminó marcando uno de los episodios más dolorosos recientes en Hermosillo. Hoy, la ciudad guarda silencio en memoria de las víctimas, mientras se buscan respuestas que permitan entender cómo ocurrió un hecho que dejó un profundo vacío en la capital sonorense.

La ciudad busca respuestas tras el doble asesinato: Un ataque quirúrgico y sin huellas

La Fiscalía General de Justicia y la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México informaron en conferencia conjunta que ninguna línea de investigación ha sido descartada sobre la ejecución de los dos de los servidores públicos más cercanos de la jefa de Gobierno. 

Los detalles del operativo detrás del doble asesinato son inquietantes. Según la fiscal, al menos cuatro personas participaron: un tirador y tres cómplices que proporcionaron apoyo logístico. La ruta de escape incluyó el uso de una motocicleta, dos camionetas —una de ellas con reporte de robo y número de serie alterado— y una huida hacia el Estado de México. Todo fue registrado de forma meticulosa, sin dejar rastros biológicos o dactilares. Los implicados utilizaron guantes en todo momento.

Durante los peritajes, se confirmó que los agresores contaban con información detallada del entorno. La revisión del sistema de videovigilancia reveló la presencia de una persona vigilando el área del crimen días antes del ataque. La Secretaría de Seguridad Ciudadana señaló que esta observación sugiere un conocimiento previo de la rutina de las víctimas, aunque no hay pruebas concluyentes de un seguimiento a largo plazo.

Pablo Vázquez Camacho, secretario de Seguridad Ciudadana, enfatizó que las investigaciones siguen abiertas y que se prioriza la localización y detención de los responsables materiales del crimen. A pesar de los avances técnicos, no se ha identificado a los atacantes, y el arma utilizada —una pistola calibre 9 milímetros— no estaba registrada en delitos anteriores.

La magnitud del ataque ha impulsado un análisis inmediato sobre las medidas de protección de funcionarios del gobierno local. Se realizarán estudios de riesgo individuales y, con base en ellos, se determinarán acciones específicas, siempre bajo un enfoque técnico y sin reacciones precipitadas, según explicó Vázquez Camacho.

El impacto de este crimen ha sido profundo. Ximena Guzmán Cuevas y José Muñoz Vega, eran conocidos por su cercanía con la ciudadanía y su labor constante en territorio. A pesar de contar con conocimientos en materia de autocuidado, ninguno de los dos disponía de escoltas ni protección adicional. Los informes forenses confirmaron que Ximena recibió ocho impactos de bala y José, cuatro. Ambos fueron atacados de forma directa, en un lugar específico, y con una mecánica que demuestra control absoluto del entorno por parte de los agresores.

Las autoridades reiteraron su compromiso con una investigación rigurosa. “Este caso será tratado con el mismo rigor que otros de alta prioridad”, aseguró Vázquez Camacho. La instrucción es clara: agotar todas las líneas de investigación y no permitir que este ataque quede impune.

Mientras la ciudad permanece a la expectativa, el caso sigue su curso en medio del hermetismo propio de una operación que, por ahora, ha dejado más preguntas que respuestas.

Macabro hallazgo en la GAM: Dos cuerpos identificados en ex campamento migrante

La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ CdMx) confirmó un avance crucial en la investigación relacionada con restos humanos localizados en la alcaldía Gustavo A. Madero. El descubrimiento, que sacudió a la zona norte de la capital, tuvo lugar el 11 de abril en un espacio que anteriormente funcionó como campamento migrante.

Los peritajes realizados por especialistas de la Coordinación General de Servicios Periciales permitieron establecer que los restos pertenecen a dos hombres. Uno de ellos fue identificado como Joan Esneyder, ciudadano colombiano de 18 años, reportado como desaparecido el pasado 25 de febrero. Las autoridades lograron conectar sus características físicas con los restos encontrados, cerrando así un capítulo doloroso para su familia.

Desde el primer hallazgo, las diligencias no se detuvieron. Gracias a información recabada durante entrevistas realizadas a personas cercanas a la víctima, los investigadores dirigieron sus esfuerzos al camellón de la avenida 100 Metros, donde finalmente se localizaron los restos enterrados. La búsqueda se llevó a cabo en colaboración con la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Comisión de Búsqueda de Personas.

El Instituto de Ciencias Forenses de la Ciudad de México (INCIFO) continúa con el análisis de los restos para confirmar las causas del fallecimiento de ambas víctimas. Mientras tanto, los familiares de Joan Esneyder están en proceso de recibir sus restos bajo los lineamientos y protocolos establecidos.

En lo que respecta al segundo cuerpo encontrado, las autoridades han confirmado que pertenecen a un hombre, aunque aún no se ha logrado su identificación plena. La FGJ CdMx mantiene abierta la investigación con el objetivo de esclarecer los hechos, identificar a la segunda víctima y determinar si existe conexión directa entre ambos casos o si se trata de sucesos independientes ocurridos en el mismo sitio.

Este hallazgo en una zona que funcionó como refugio temporal para personas en situación de movilidad genera inquietud, al tiempo que subraya la importancia de los protocolos de búsqueda y la colaboración interinstitucional. La investigación sigue su curso, y la expectativa apunta al pronto esclarecimiento del caso y a la localización de cualquier otra posible evidencia que permita entender el contexto completo.

Las autoridades llaman a mantener la calma mientras se procesan los resultados forenses y se consolida la información recopilada. La FGJ CdMx reafirma su compromiso con la justicia y con el acompañamiento integral a los familiares de las víctimas.