La Villa Navideña Disney transforma el Parque La Mexicana en un lugar festivo y familiar con magia

La Ciudad de México suma una nueva experiencia decembrina con la llegada de La Villa Navideña Disney+, un espacio gratuito diseñado para el disfrute de niñas, niños y adultos. La experiencia abrirá sus puertas del 20 de diciembre al 11 de enero en el Parque La Mexicana, ubicado en Santa Fe, y propone un recorrido lleno de actividades inspiradas en algunos de los universos más reconocidos de la plataforma Disney+.

Instalada en el Jardín Puertas Rosas, dentro del parque localizado en avenida Luis Barragán 505, Santa Fe, Contadero, alcaldía Cuajimalpa de Morelos, la Villa Navideña ofrece un circuito que combina creatividad, movimiento, juego y convivencia familiar. El espacio se integra a la agenda de celebraciones de invierno de la capital, junto a otros eventos como el Festival Luces de Invierno, aportando un ambiente de fantasía yespíritu navideño.

El recorrido está dividido en distintas zonas temáticas. Entre las actividades destacan estaciones donde los visitantes pueden decorar una esfera inspirada en Mickey & Amigos, deslizarse en donas inflables ambientadas en Frozen o participar en una carrera de costales al estilo de Stitch. Estas dinámicas están pensadas para fomentar la interacción entre los asistentes y ofrecer experiencias lúdicas accesibles para todas las edades.

La Villa Navideña Disney+ también incorpora retos físicos y deportivos que ponen a prueba la coordinación y la destreza. El circuito incluye un recorrido de obstáculos inspirado en Avatar: Fuego y Cenizas, así como espacios para anotar goles, encestar balones y lanzar pases de futbol americano. A ello se suman áreas para tomarse fotografías musicales al estilo de los Jonas Brothers, un minigolf temático de Zootopia 2 y un rally inspirado en Percy Jackson y los dioses del Olimpo, que combina obstáculos y tiro con arco como cierre del recorrido.

La entrada a la Villa Navideña es gratuita, aunque el acceso requiere registro previo a través del sitio oficial de Villa Disney+. Durante el registro se solicita un nombre y un correo electrónico. Posteriormente, los usuarios deben seleccionar una fecha disponible en el calendario y elegir uno de los ocho horarios habilitados. Los boletos son digitales y, debido a la alta demanda, algunos horarios pueden agotarse.

Para llegar al recinto en transporte público, se puede acudir a las estaciones Tacubaya de la Línea 9 o Observatorio de la Línea 1 del Metro, desde donde salen camiones hacia la zona del parque. Otra alternativa es la ruta 34-A, que parte del Metro Balderas y permite descender en la glorieta de Luis Barragán para continuar a pie. De acuerdo con información oficial, el Parque La Mexicana no cuenta actualmente con estacionamiento.

Con esta propuesta, Disney+ ofrece una experiencia navideña accesible que reúne entretenimiento, actividad física y convivencia familiar en uno de los espacios abiertos más emblemáticos de la ciudad durante la temporada decembrina.

Chad Powers: Mariscal de campo: Una comedia, más fútbol y segundas oportunidades

Disney+ estrenará el 30 de septiembre Chad Powers: Mariscal de campo, la nueva serie de comedia original protagonizada por Glen Powell. La serie se lanzará en Latinoamérica con dos episodios disponibles desde el primer día, y posteriormente se liberará un episodio por semana, ofreciendo a la audiencia un seguimiento continuo de las desventuras de su protagonista.

La historia sigue a Russ Holliday, interpretado por Glen Powell, un mariscal de campo cuyo prometedor futuro en el fútbol americano universitario se ve arruinado por un error imperdonable. 

Ocho años después, Holliday decide resucitar sus sueños adoptando la identidad de Chad Powers, un personaje excéntrico y talentoso que se incorpora al equipo de los South Georgia Catfish. La serie combina comedia, situaciones inesperadas y el ambiente competitivo de los deportes universitarios, explorando la perseverancia, la creatividad y la pasión por el juego.

El elenco principal se completa con Perry Mattfeld como Ricky, Quentin Plair interpretando al entrenador Byrd, Wynn Everett en el papel de Tricia Yeager, Frankie A. Rodriguez como Danny y Steve Zahn como el entrenador Jake Hudson. Cada personaje aporta un matiz particular al equipo y a la dinámica humorística de la serie, generando un equilibrio entre comedia y deporte.

Chad Powers: Mariscal de campo es una creación de Glen Powell y Michael Waldron, quienes también se desempeñan como productores ejecutivos. La producción cuenta con la participación de Eli Manning yPeyton Manning, junto a Jamie Horowitz y Ben Brown a través de Omaha Productions, así como Burke Magnus, Brian Lockhart y Kati Fernandez de ESPN.

Adicionalmente, Adam Fasullo y Waldron ejercen funciones de productores ejecutivos para Anomaly Pictures, mientras que Luvh Rakhe, Tony Yacenda y la productora de Powell, Barnstorm Productions,completan el equipo creativo y de producción. Glen Powell no solo protagoniza la serie, sino que también es cocreador, coescritor y productor ejecutivo, consolidando su participación integral en el proyecto.

Disney+ ha lanzado el tráiler y el póster oficial de la serie, anticipando una combinación de humor, acción fútbol universitario, con situaciones que exploran la búsqueda de segundas oportunidades, la superación de errores pasados y la camaradería dentro y fuera del campo. La narrativa permite al público sumergirse en un mundo donde el deporte, la identidad y la comedia se entrelazan para ofrecer entretenimiento accesible y divertido.

Con su estreno programado para finales de septiembre, Chad Powers: Mariscal de campo amplía la oferta de contenido original de Disney+, ofreciendo a los espectadores jóvenes y adultos una comedia deportiva con un toque distintivo, en la que la pasión por el fútbol y la lucha por redimir errores se convierten en el motor de la historia.

Cuando el juego salva vidas: Historias de refugio y esperanza desde Uganda

A veces, una pelota puede ser más que solo un juego. A veces, es refugio, esperanza y la chispa que enciende una nueva vida. Así lo descubrí al conocer más sobre “Más que un club: Unidos somos deporte, refugio y esperanza”, un documental que se proyectó durante la edición número 40 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) y que, sinceramente, toca el corazón de una manera muy especial.

Este corto documental se presentó en el Ágora Jenkins de la Cineteca FICG, y la historia que se cuenta no es de superhéroes ni de ficciones lejanas: es la historia real de cómo el deporte está transformando la vida de miles de jóvenes refugiados en Uganda, gracias a un proyecto liderado por ACNUR (la Agencia de la ONU para los Refugiados) y la Fundación FC Barcelona.

Este documental nace del viaje que realizaron estas dos organizaciones a los asentamientos de Nakivale y Oruchinga, en Uganda. A ellos se unió el actor mexicano Alfonso Herrera, quien ha sido un rostro comprometido como Embajador de Buena Voluntad de ACNUR para las Américas. Alfonso no fue solo como figura pública, sino como una voz empática que se metió de lleno en la realidad de quienes han tenido que huir de sus hogares para sobrevivir.

El documental nos muestra cómo, en un entorno de desplazamiento y dolor, los niños y adolescentes encuentran un lugar seguro para jugar, aprender y sanar. Y no hablamos de solo unos cuantos chicos. Desde que este proyecto comenzó en 2022, más de 8,400 jóvenes se han beneficiado directamente de estas actividades deportivas, que son mucho más que eso: son puentes hacia la estabilidad emocional, la comunidad y el futuro.

Después hubo una charla abierta al público con Alfonso Herrera, Marta Segú Estruch (directora general de la Fundación FC Barcelona) y Giovanni Lepri (representante de ACNUR en México) quienes compartieron sus vivencias, sus emociones y todo lo que aprendieron al convivir cara a cara con las personas refugiadas.

Este tipo de iniciativas no solo muestran que el deporte puede ser una herramienta para el cambio, sino que demuestran lo que sucede cuando el compromiso social y la empatía se unen. No se trata solo de jugar fútbol; se trata de reconstruir vidas desde la dignidad y la oportunidad.

Una niña, un gato y un viaje de ternura en la entrañable historia de “Cati, Catalina, Calicó”

El Teatro Benito Juárez abre nuevamente sus puertas a una obra que toca fibras profundas con sutileza, humor y belleza: Cati, Catalina, Calicó… O la maravillosa vida de la niña gato, una creación escénica de la compañía Teatro de los Sótanos que regresa a cartelera del 24 de mayo al 15 de junio con funciones los sábados y domingos a las 13:00 hrs.

Con dramaturgia de Felipe Rodríguez y dirección compartida con Lizeth Rondero, este montaje nos presenta la historia de Luisa, una niña cuya relación con su gata Catalina se convierte en el eje de un relato que transita por la identidad, el duelo y el amor en su forma más pura. A través de esta conexión humano-animal, la obra construye un universo íntimo que celebra la ternura como una fuerza transformadora.

La puesta en escena integra elementos visuales y musicales que enriquecen la experiencia teatral: la música original de Sara Vélez aporta una atmósfera emocional única, mientras que la iluminación de Gerardo Olivares Fuentes “Tenoch”, el vestuario de Vianey Martínez y los títeres y elementos escenográficos de Pitaya Teatro construyen un mundo sensible y encantador. La coordinación técnica está a cargo de Enrique Monzuazo, quien también funge como regidor de escena y asistente de dirección.

En el escenario, Lizeth Rondero, Felipe Rodríguez e Isaías Avilés encarnan a personajes entrañables que invitan al público a mirar hacia adentro, con una narrativa que, lejos de la solemnidad, abraza la calidez del juego, el humor cotidiano y la profundidad emocional. Todo esto se enlaza en una pieza que encuentra en lo simple una puerta hacia lo esencial.

Los directores explican que el motor del proyecto es “la pérdida física de un ser amado y el aprendizaje espiritual que de ello se desprende”, y que esta historia se sostiene en “la relación de un humano y un animal —un gato— y la compañía mutua que se otorgan”, entendida como “el acto de comprometerse a sortear los riesgos de convivir”.

Cati, Catalina, Calicó no es solo una obra, es una invitación a reconectar con los vínculos que nos hacen humanos. Una niña y su gata logran recordarnos que la ternura, incluso en tiempos difíciles, puede ser una revolución silenciosa.