Mictlán: El espectáculo circense que transforma la muerte en un viaje de vida

Desde el corazón de Coyoacán llega una propuesta escénica que convierte el duelo en arte y la muerte en un motivo para celebrar. Mictlán, una producción de la compañía Cielo Azul Circo, se presentará en el Foro Coyoacanense Hugo Argüelles del 31 de octubre al 9 de noviembre, con funciones dobles a las 18:00 y 20:00 horas.

Este espectáculo de gran formato une el circo contemporáneo, la danza, el teatro y la música mexicanaen vivo para narrar un viaje simbólico al inframundo, inspirado en la cosmovisión náhuatl.

La historia se desarrolla a partir de Sara, una acróbata que pierde la vida durante una actuación y emprende, desde su propio funeral, una travesía hacia el Mictlán, el mítico mundo de los muertos. A través de su recorrido, el público acompaña a la protagonista en un proceso de descubrimiento y aceptación, donde la muerte se revela no como un final, sino como una transformación.

El espectáculo toma como base la investigación de fuentes históricas como el Códice Florentino y la Historia general de las cosas de la Nueva España, de Fray Bernardino de Sahagún, que describen la visión del pueblo náhuatl sobre la muerte como una transición natural y sagrada. Bajo esta inspiración, la obra propone una reflexión contemporánea sobre la pérdida, la memoria y la continuidad del espíritu.

El origen de Mictlán se remonta al duelo colectivo que marcó a la sociedad durante la pandemia de 2020. A partir de ese contexto, la compañía Cielo Azul Circo decidió crear una puesta en escena que funcionara como un espacio de sanación emocional, donde el arte circense se transforma en un lenguaje capaz de dignificar el dolor y reconectar al público con el sentido ritual de la vida y la muerte.

La pieza combina disciplinas como el malabarismo, la contorsión, la danza aérea y la acrobacia, utilizando el cuerpo como vehículo expresivo de emociones profundas. Cada número se integra con una banda sonora ejecutada en vivo, que mezcla instrumentos tradicionales mexicanos con arreglos contemporáneos, reforzando la conexión entre lo ancestral y lo actualLa escenografía, la iluminación y el movimiento generan un ambiente inmersivo que traslada al espectador al universo místico del inframundo prehispánico.

Más que un espectáculo, Mictlán se presenta como una ceremonia escénica que honra a los que ya partieron, recuperando el sentido espiritual que las culturas originarias daban a la muerte. Su mensaje central es claro: los recuerdos y el amor no desaparecen, sino que permanecen como huellas vivas que nos acompañan. En cada acrobacia, acorde y respiración, esta obra invita a reconciliarse con la idea del final como parte de un ciclo continuo, donde la memoria y la celebración conviven en equilibrio.

En pleno mes de Día de Muertos, Mictlán llega para ofrecer una experiencia artística que une tradición, movimiento y emoción, recordando que incluso en el adiós, la vida sigue danzando.

LILA: Acrobacias que gritan lo que muchas callan

Hace unos días me topé con una propuesta escénica que me dejó pensando, no solo por su estética sino por lo que logra transmitir sin necesidad de palabras duras ni discursos trillados. Se llama LILA, y es un espectáculo de circo contemporáneo que se presentará hasta el 22 de junio los sábados y domingos a la 13 hrs. en el Teatro Helénico, en la Ciudad de México.

A través de acrobacias, danza, clown y un juego visual que combina fuerza y poesía, cinco mujeres en escena nos invitan a mirar de frente lo que muchas veces preferimos ignorar: la violencia de género y la manera en que el sistema ha moldeado, limitado o agredido el concepto de lo que significa “ser mujer” en nuestro país.

LILA no necesita palabras para incomodar, para emocionar o para inspirar. Todo lo hace desde el cuerpo, desde lo físico, con movimientos suspendidos en el aire, con telas, trapecios, aros, mástiles… que más que elementos circenses, se convierten en símbolos de resistencia, de caída y de vuelo. Esta es una obra que pone el cuerpo al centro: como trinchera, como territorio de lucha, como espacio de belleza y también de contradicción.

Detrás de esta poderosa puesta en escena están Jessica González y Jorge Díaz, quienes dirigen la obra y, en el caso de Jorge, también es el autor del montaje. Lo que me parece aún más interesante es que la compañía Tránsito Cinco Artes Escénicas S.C., que produce esta pieza, no solo se dedica a crear espectáculos. También da cursos, forma artistas y se enfoca en acercar el arte escénico a públicos nuevos. Y eso, en estos tiempos, es casi un acto revolucionario.

El elenco está compuesto por artistas que no solo interpretan, también transforman el espacio con su presencia: Alejandra Palestina, Ali Salguero, Ixchel Salazar, Fernanda Palacios y Jessica González. Todo el equipo creativo se alinea para lograr un montaje limpio, poético, potente. Desde la iluminación a cargo de Edgar Mora, hasta el diseño de vestuario que también firma González. Todo está pensado con detalle, sin pretensiones, pero con una intención clara: sacudir desde el arte.

Además, antes de que inicie cada función, se realiza una dinámica con el público para conectar más profundamente con la temática. Este puente entre escena y espectador hace que la experiencia no sea solo de observación, sino de participación emocional.

En un país como el nuestro, donde tantas voces femeninas siguen silenciadas o desoídas, LILA no solo es una obra. Es una conversación urgente. Un salto sin red hacia una verdad que necesitamos mirar desde todos los ángulos, incluso desde las alturas.