El cine latinoamericano vuelve a poner el nombre de la región en alto con Aún es de noche en Caracas, una producción que llegó a salas mexicanas el 23 de septiembre, tras un recorrido por algunos de los festivales de cine más prestigiosos del mundo. La cinta, dirigida por Mariana Rondón (Venezuela) y Marité Ugás (Perú), combina un trasfondo político con un thriller de supervivencia que aborda identidad, exilio y resistencia.
El filme tuvo su estreno mundial en la 82ª Mostra de Venecia, donde compitió en la sección Spotlight por el Premio del Público, y desde entonces ha formado parte de la programación del 50º Festival Internacional de Toronto, la Selección Oficial de Biarritz 2025 y próximamente de la Mostra de Cinema de São Paulo, el 51º Festival de Huelva, AFI Washington D.C. y el Festival Internacional de Cine de Morelia. Su llegada a México lo consolida como uno de los títulos latinoamericanos más esperados del año.
La historia está inspirada en la novela La hija de la española de la escritora Karina Sainz Borgo. Ambientada en Caracas durante las protestas de 2017, la trama sigue a Adelaida, interpretada por la actriz colombiana Natalia Reyes. Tras la muerte de su madre, la protagonista se queda sola en una ciudad atravesada por la represión y la violencia. Su departamento es ocupado por mujeres afines al régimen, obligándola a refugiarse en el piso vecino, donde un joven ambiguo y desconfiable se convierte en su única compañía.
Para sobrevivir, Adelaida se ve obligada a desprenderse incluso de su propia identidad. Más allá del suspenso, la película funciona como un retrato de la crisis venezolana y como una metáfora de los desplazamientos y pérdidas que atraviesan muchas sociedades en América Latina. La narrativa reflexiona sobre la ausencia de hogar, la ruptura de los lazos familiares y el exilio como única salida para preservar la vida.
El proyecto destaca también por la colaboración internacional que lo hizo posible. El reconocido actor y productor venezolano Édgar Ramírez, conocido por su trabajo en Carlos, La noche más oscura y El asesinato de Gianni Versace: American Crime Story, se sumó como productor, reforzando la visibilidad global de la película. En México, Stacy Perskie, fundador de la productora Redrum, fue clave para concretar la coproducción. La compañía ha estado detrás de proyectos de gran alcance como Bardo de Alejandro González Iñárritu y Pedro Páramo de Rodrigo Prieto, ambas reconocidas en los premios Ariel.
El diseño de producción estuvo a cargo de Ezra Buenrostro y la dirección de fotografía de Juan Pablo Ramírez, quienes lograron plasmar tanto la crudeza como la belleza de un país marcado por la crisis. La propuesta visual acompaña una narrativa intensa que busca conmover y cuestionar al espectador.
Aún es de noche en Caracas no solo es una película sobre Venezuela, sino una historia que resuena en cualquier territorio donde la represión, la pérdida y el exilio definen la vida cotidiana. Su estreno en Méxicoabre la puerta a una experiencia cinematográfica que mezcla tensión, emoción y reflexión política, consolidándose como una de las apuestas más relevantes del cine latinoamericano contemporáneo.
