Regresa la locura sangrienta ahora con Buffy y Frodo en Boda Sangrienta 2

Sí, leíste bien: Sarah Michelle Gellar y Elijah Wood se suman a la esperada secuela de Boda Sangrienta, la comedia de terror que conquistó a fans del gore, el humor negro y los giros salvajes.Recientemente se anunció el arranque del rodaje de Boda Sangrienta 2, y el elenco y el equipo creativo prometen una experiencia aún más retorcida, intensa y divertida que la primera.

Por si no recuerdas (o nunca la viste), la primera película —dirigida por Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett— nos presentó a Grace, una novia que, en plena noche de bodas, termina huyendo de su nueva familia política que quiere asesinarla en un ritual sangriento. Samara Weaving volverá como Grace, lista para otra dosis de acción frenética, venganza y posiblemente más cadáveres.

Ahora, súmale a ese universo a la icónica Gellar (sí, Buffy la cazavampiros), quien está en pleno regreso triunfal al mundo de la actuación, y a Elijah Wood, conocido por su papel de Frodo en El Señor de los Anillos, pero que últimamente ha estado eligiendo papeles mucho más oscuros y experimentales. La mezcla es explosiva.

Además, se incorporan al elenco nombres de peso como Shawn Hatosy (The Pitt), Néstor Carbonell (Lost, Batman), Kevin Durand (Abigail, X-Men) y el mismísimo David Cronenberg, leyenda del cine de horror corporal. Sí, él, el de La Mosca. Cada uno aportará su estilo a esta mezcla tan inusual como fascinante.

El guion corre a cargo de Guy Busick y R. Christopher Murphy, quienes también trabajaron en la primera entrega y en proyectos como Scream. Y el equipo creativo que definió el tono visual y sonoro del primer filme también está de regreso: Andrew Stearn en diseño de producción, Brett Jutkiewicz como director de fotografía y Avery Plewes en vestuario. A ellos se suman nuevos talentos como Jay Prychidny en edición y Ryan Reed en peluquería, lo que garantiza un look tan impecable como perturbador.

La película se está filmando en Toronto, y detrás de cámaras hay nombres muy conocidos en la industria: Tripp Vinson, James Vanderbilt, Bradley J. Fischer y William Sherak producen, mientras que Searchlight Pictures supervisa todo el proceso con mucho entusiasmo.

El regreso de Boda Sangrienta no solo es una secuela; es una expansión total del universo creado en la primera entrega. Si amaste el caos de la original o simplemente quieres ver a tus actores favoritos en una versión sangrienta de una boda infernal, esta película te va a dar justo eso y más.

La fecha de estreno aún no ha sido revelada, pero una cosa es segura: esta segunda vuelta promete una montaña rusa de sangre, gritos, carcajadas y estrellas que no tienen miedo de ensuciarse las manos.

T-MEC: Rumbo a una revisión exprés bajo la batuta de Ebrard

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anunció que se perfila una revisión expedita del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en busca de mayor claridad y certidumbre para inversionistas, consumidores y la actividad económica en general. La revisión, prevista en el artículo 34.7 del acuerdo comercial, contempla una evaluación a seis años de su entrada en vigor, y la posibilidad de extender su vigencia por otros 16 años si los tres países lo acuerdan.

Ebrard explicó que el objetivo central es agilizar el proceso, disminuir incertidumbres y enviar señales claras a los mercados. “Entre más rápido se reduzca la incertidumbre, es mejor para la inversión y para nuestra vida cotidiana”, afirmó durante la presentación del programa Hecho en México de Stori, Kapital Bank y Banco Dondé.

Con una visión enfocada en facilitar el camino para las decisiones empresariales y económicas, planteó que las conversaciones con Estados Unidos y Canadá podrían avanzar en el segundo semestre del año. El tono, según él, ya es favorable: “Estamos, creo, que en la misma idea”, respondió cuando se le preguntó por la postura de la administración del presidente estadounidense, Donald Trump.

El artículo 34.7 del T-MEC compromete a las partes a una revisión a los seis años de vigencia del acuerdo. Si no hay consenso para su prórroga, el tratado será revisado cada año hasta que se tome una decisión definitiva. El tratado no determina si será el Congreso o el Ejecutivo quien lleve a cabo este ejercicio, pero Ebrard deja claro que su liderazgo en el tema está enfocado en mantener la estabilidad comercial entre las tres economías.

La postura mexicana se enfoca en la continuidad del acuerdo, la protección de los flujos comerciales y la construcción de consensos técnicos que favorezcan la integración económica regional. Ebrard dejó ver que, aunque existen diferencias puntuales, especialmente sobre aranceles, el diálogo con Washington es “crecientemente cordial”.

“De parte del Secretario de Comercio he encontrado una persona razonable, una persona que escucha argumentos; puede que no esté de acuerdo, pero los escucha, toma nota y, en lo que ha podido, ha facilitado este diálogo”, agregó.

El secretario puntualizó que más del 80% del comercio entre México y Estados Unidos fluye actualmente sin aranceles, lo que considera un logro fundamental que no puede perderse. En ese contexto, reiteró que su presencia constante en Washington no es casualidad: hay muchos temas por atender y la relación bilateral requiere atención continua.

“La integración es tan alta, tan importante, que eso nos limita a ambas partes, porque tenemos que ponernos de acuerdo, si no es muy caro”, concluyó Ebrard, dejando en claro que la prioridad es mantener la dinámica económica sin sobresaltos, con un acuerdo revisado que beneficie a las tres naciones.

Canasta blindada: Gobierno y empresarios congelan precios por seis meses más

La estabilidad en los precios de productos esenciales seguirá siendo una realidad en México por otros seis meses. La presidenta Claudia Sheinbaum, junto con líderes de importantes empresas comercializadoras y productoras de alimentos, firmó la renovación del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic), un acuerdo que asegura mantener el costo máximo de la canasta básica en 910 pesos.

Desde el Salón Tesorería de Palacio Nacional, se concretó este compromiso con la presencia de representantes del sector privado y funcionarios del gabinete federal. La firma simboliza un esfuerzo conjunto por proteger la economía de millones de familias mexicanas que dependen de estos productos día a día.

“Firmamos la renovación del Paquete contra la Inflación y la Carestía (Pacic) con tiendas de autoservicio y productores agropecuarios; este acuerdo significa que no aumentará el precio de los 24 productos de la canasta básica. Cuidamos la economía popular”, compartió la mandataria en redes sociales.

Los empresarios confirmaron que los términos establecidos en noviembre se mantienen intactos: mismos productos, mismo precio, mismo objetivo. Ricardo Martín Bringas, director general de Soriana, indicó que el acuerdo se extiende por seis meses más. José Fimbres, de Grupo Calimax, reafirmó que los parámetros permanecen sin cambios.

El Pacic no es una medida aislada, sino una alianza voluntaria entre el gobierno federal y el sector empresarial para contener el impacto inflacionario. La canasta abarca 24 artículos de consumo esencial como arroz, frijol, leche, huevo, aceite, pollo, tortilla, azúcar, verduras, frutas, productos cárnicos y artículos de higiene personal.

Al encuentro acudieron altos funcionarios como los secretarios de Hacienda, Edgar Amador Zamora; de Economía, Marcelo Ebrard; de Energía, Luz Elena González; de Infraestructura, Jesús Esteva; de Seguridad, Omar García Harfuch; y de Agricultura, Julio Berdegué. También participaron representantes de la Comisión Federal de Electricidad, Pemex y del Consejo Asesor Empresarial.

Empresas clave como Walmart, Chedraui, San Juan, Bachoco, Bimbo y La Comer también estuvieron presentes, respaldando este acuerdo que permite mantener a raya los incrementos en los productos más demandados por los hogares.

Con esta renovación, el Pacic reafirma su papel como instrumento de contención frente a la inflación. El precio de la canasta básica seguirá fijo hasta nuevo aviso, en una estrategia que busca dar certidumbre al consumo cotidiano. Esta alianza público-privada ofrece una pausa necesaria en tiempos de presión económica, asegurando el acceso a productos indispensables sin golpear el bolsillo.