Escuelas libres de comida chatarra implementan nuevo programa: Vive saludable, Vive feliz

A partir del 25 de marzo, las escuelas en México dejarán de vender comida chatarra como parte de la estrategia nacional “Vive saludable, Vive feliz”, anunciada por la Secretaría de Educación Pública (SEP). Este programa busca mejorar la salud de 12 millones de estudiantes con revisiones de talla, peso, visión y salud dental, cuyos resultados se integrarán en un expediente digital para el seguimiento médico. 

El proyecto es un esfuerzo coordinado entre las instituciones de educación, salud y ciencia para fomentar hábitos alimenticios saludables desde la infancia. La presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó la importancia de esta iniciativa para prevenir enfermedades relacionadas con la mala alimentación y mejorar la calidad de vida de las futuras generaciones.

 

“Uno de los grupos más importantes son las niñas y los niños. El objetivo es que las escuelas sean espacios de vida saludable y que aprendamos a cuidarnos a nosotros mismos y a los demás con este programa”,declaró la mandataria federal.

 

El secretario de Educación, Mario Delgado, informó que la Unicef participará en el seguimiento del programa para evaluar su impacto en la salud infantil. Además, se conformarán 738 brigadas con especialistas de salud, enfermeros del IMSS, personal del DIF y funcionarios de la SEP para llevar a cabo diagnósticos de los estudiantes.

 

Zoé Robledo, director del IMSS, destacó que el programa pretende realizar revisiones médicas a más de 11.8 millones de niños y niñas de escuelas primarias públicas, lo que representará el mayor esfuerzo de atención infantil en la historia del país.

 

Además de la eliminación de la comida chatarra en las escuelas, la Nueva Escuela Mexicana prevé implementar programas de atención mental y la reactivación del horario extendido en las instituciones educativas. El anuncio del programa se realizó en un evento oficial en la SEP, con la presencia de funcionarios como Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México; David Kershenobich, secretario de Salud; y Rosaura Ruiz Gutiérrez, secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación.

Olinia: El futuro eléctrico mexicano que transformará la movilidad urbana

En un paso histórico hacia la innovación y sostenibilidad, el Gobierno de México presentó “Olinia”, la primera armadora mexicana de mini vehículos eléctricos. Este proyecto, liderado por la presidenta Claudia Sheinbaum, busca posicionar al país en el mapa global de la electromovilidad con autos 100 % diseñados, fabricados y pensados en México.

 

La propuesta contempla tres modelos de vehículos con precios accesibles, entre 90 mil y 150 mil pesos, que estarán destinados a la movilidad personal, de barrio y logística de última milla. El objetivo es que el primer modelo esté listo para rodar durante el Mundial de Fútbol 2026, un evento que marcaría su debut oficial.

 

Según Roberto Capuano, encargado del proyecto, “Olinia”,  responde a una necesidad clave: el 80 % de los mexicanos que habitan en zonas urbanas recorren distancias diarias menores a 30 kilómetros. Este segmento ha sido poco atendido por la industria automotriz, pero tiene un enorme potencial en el contexto de la movilidad eléctrica.

 

Desde su concepción, el proyecto cuenta con el respaldo de instituciones académicas como el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y el Tecnológico Nacional, que recibirán un presupuesto inicial de 25 millones de pesos para desarrollar el diseño de los vehículos. La propuesta también contempla una colaboración entre capital público y privado, abriendo la puerta a empresas que deseen integrarse al desarrollo y producción.

 

“Este auto debe ser seguro, eléctrico y adaptable a cualquier enchufe doméstico”, explicó Sheinbaum. “Queremos que la mayoría de sus componentes sean fabricados en México, fomentando una industria que mire hacia el futuro”.

 

El nombre “Olinia”, inspirado en el náhuatl y que significa movimiento, no es casual. Rosaura Ruiz Gutiérrez, secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, destacó que el proyecto no solo busca construir vehículos eléctricos, sino ser un modelo de transferencia tecnológica entre la academia y el sector privado.

 

Ruiz Gutiérrez enfatizó que “Olinia” contribuirá a la transición energética y al cuidado del medioambiente, reduciendo emisiones contaminantes y optimizando el uso del espacio urbano gracias al diseño compacto de los autos. Además, una parte de los ingresos generados se reinvertirá en ciencia e innovación, fortaleciendo las capacidades tecnológicas del país.

 

Con más de 1.3 millones de minivehículos vendidos en China e India durante 2023, el potencial de este mercado es innegable. En México, Olinia no solo pretende ser un parteaguas en la industria automotriz, sino un símbolo de avance hacia una movilidad más sostenible, accesible y eficiente.

 

El proyecto representa un nuevo capítulo en la historia de la innovación mexicana, combinando visión, tecnología y sostenibilidad. La carretera hacia el futuro ya está trazada, y Olinia está lista para recorrerla.