La modificación al calendario escolar 2025-2026 anunciada por la Secretaría de Educación Pública (SEP) provocó el rechazo de organizaciones civiles y agrupaciones de padres de familia, que acusaron afectaciones directas al aprendizaje de millones de estudiantes en el país.
La dependencia federal informó que el actual ciclo concluirá el 5 de junio y las actividades se retomarán hasta el 31 de agosto, ajuste que fue relacionado con el Mundial de Futbol y con las altas temperaturas previstas en algunas regiones.
Tras el anuncio, Mexicanos Primero pidió a las autoridades educativas actuar con “responsabilidad colectiva” para garantizar el derecho a la educación. La organización advirtió que cualquier reducción en el tiempo de clases impacta con mayor fuerza a estudiantes que viven en condiciones de pobreza, violencia o exclusión.
“Cada decisión en educación tiene consecuencias. Y cuando se pierde tiempo escolar, quienes más resienten el impacto son las niñas, niños y adolescentes que viven en contextos de pobreza, violencia o exclusión”, señaló la agrupación en un comunicado.
La inconformidad también fue expresada por la Coalición por el Derecho al Cuidado Digno y el Tiempo Propio de las Mujeres, así como por la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF), que calificaron la medida como perjudicial para alumnos y familias.
La coalición pidió revisar nuevamente el calendario escolar bajo criterios de derechos de la infancia, cuidados y perspectiva de género. Además, cuestionó que la suspensión de clases relacionada con partidos del Mundial obligue a millones de familias a reorganizar su vida cotidiana sin haber tomado en cuenta las consecuencias.
“Por un par de partidos de futbol, resulta que millones de niños, niñas y adolescente, y sus familias tendrán que resolver como puedan una decisión tomada sin considerar sus efectos cotidianos”, expuso el colectivo.
La organización añadió que los planteles educativos no sólo cumplen funciones académicas, sino que representan espacios de protección y convivencia, por lo que cualquier suspensión extraordinaria debe valorar sus efectos diferenciados.
Por su parte, la UNPF consideró que ampliar las vacaciones entre cinco y siete semanas adicionales representa “un grave error”, especialmente frente a los niveles de rezago educativo que enfrenta el país.
“Esto no es una medida menor: es un golpe directo al derecho a la educación”, sostuvo la agrupación, al tiempo que acusó que la decisión fue tomada sin consultar a madres y padres de familia.
La organización también rechazó que el Mundial de Futbol sea utilizado como argumento para reducir clases, al recordar que el evento sólo tendrá actividad en tres de los más de 2 mil 500 municipios del país.
