Morena blinda su estructura: Filtra afiliaciones y fortalece su maquinaria electoral

Morena aprobó este domingo la creación de la Comisión Evaluadora de Incorporaciones, un nuevo órgano que tendrá la tarea de revisar cuidadosamente quiénes pueden sumarse a las filas del partido sin poner en riesgo su cohesión interna. Esta decisión fue tomada durante la reunión del Consejo Nacional, con el objetivo de evitar divisiones que puedan surgir de la incorporación de figuras políticas con trayectorias controvertidas o ajenas al proyecto de la 4T.

La comisión no revisará candidaturas de “cualquier nivel”, sino que se enfocará en personajes con visibilidad nacional o peso político relevante, cuyas trayectorias podrían representar un beneficio o una amenaza para la unidad del movimiento. Se trata de blindar la estructura interna frente a perfiles que no compartan los principios fundamentales del partido.

El órgano estará integrado por Luisa María Alcalde, presidenta del partido; Carolina Rangel, secretaria general; Alfonso Durazo, presidente del Consejo Nacional; el académico Armando Bartra, y el productor Epigmenio Ibarra.

Bartra explicó que la comisión tiene la facultad de recomendar o rechazar el ingreso de personajes según su historial y el momento político. La evaluación no será automática: “Nosotros simplemente decidiremos si recomendamos o no que la persona que lo solicitó pueda ingresar en este momento o hasta otro”, precisó.

Desde otro frente, Epigmenio Ibarra aclaró que este nuevo filtro no implica una purga interna, sino un ejercicio de contención estratégica.

El vocero morenista en San Lázaro, Arturo Ávila, señaló que esta medida responde a casos recientes, como el del exgobernador Miguel Ángel Yunes Linares, quien fue considerado brevemente para respaldar la reforma judicial, pero rechazado por la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia por su filiación con otro partido. También mencionó el caso de Luis Enrique Benítez Ojeda, exmilitante priista.

Además de este nuevo órgano, el Consejo Nacional aprobó otros tres lineamientos fundamentales: el Plan Organizativo de Comités Seccionales, el Plan Municipalista, y la reactivación del Consejo Consultivo Nacional.

Los Comités Seccionales constituirán la base territorial de Morena en las 71,541 secciones electorales del país, con la misión de movilizar y organizar a la militancia. Según el senador Emmanuel Reyes Carmona, cada actor político morenista tendrá la responsabilidad de crear al menos 10 comités, que deberán movilizar a unas 100 personas por base estructural.

El Plan Municipalista buscará fortalecer la presencia de Morena en los municipios que ya gobierna, alineando políticas públicas y reforzando la identidad del partido a nivel local.

Por último, la reactivación del Consejo Consultivo Nacional aportará una nueva capa de análisis y propuesta al interior del partido. Estará integrado por perfiles destacados del ámbito intelectual, científico, académico, cultural y empresarial, con la intención de enriquecer la toma de decisiones desde una perspectiva multidisciplinaria.

Con estas decisiones, Morena afina su engranaje político y organizativo, de cara a sus próximos retos electorales, mientras establece nuevos candados para mantener la identidad y coherencia de su movimiento.

PAN expulsa a los Yunes como respuesta a traición y para “preservar la unidad”

En un movimiento que ha resonado en el ámbito político mexicano, el Partido Acción Nacional (PAN) ha decidido expulsar al senador Miguel Ángel Yunes Márquez y a su padre, el exgobernador Miguel Ángel Yunes Linares. Esta medida, tomada de manera unánime por la Comisión de Orden del partido, responde a la polémica decisión del legislador veracruzano de votar a favor de la reforma judicial impulsada por Morena, un voto que, según el PAN, va en contra de los valores y principios que sostienen su identidad.


“La expulsión se basa en la necesidad de mantener la integridad y los valores que caracterizan a Acción Nacional”, indicó el partido en un comunicado oficial. Para el PAN, la decisión representa un esfuerzo por salvaguardar la unidad partidista y el compromiso con sus principios, marcando así un precedente sobre la lealtad esperada en sus miembros.

El incidente que provocó esta drástica decisión comenzó en septiembre, cuando Yunes Márquez aseguró públicamente, junto a otros senadores de la bancada del PAN, que votaría en contra de la reforma al Poder Judicial. No obstante, el día de la votación, sorprendió al ausentarse y solicitar una licencia, dejando su lugar a su padre, quien declaró que el senador había sido hospitalizado por problemas de salud. Esta versión fue desmentida más tarde, generando especulaciones y dudas sobre la veracidad de la ausencia.


La situación dio un giro definitivo cuando Yunes Márquez apareció de manera sorpresiva en la sesión para votar a favor de la reforma judicial, un acto que muchos calificaron de traición y que contradijo sus promesas previas. La aprobación de esta reforma, impulsada por el partido en el poder, Morena, representó para el PAN un golpe directo en sus convicciones políticas.

No es el único voto de Yunes Márquez que ha incomodado a Acción Nacional. Meses antes, también mostró su apoyo a Morena al avalar la iniciativa que transfirió el control de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), otro tema controversial que generó tensiones en la oposición.


Ante la situación, Marisol Vargas Bárcena, presidenta de la Comisión de Orden del PAN, explicó que la expulsión fue el resultado de un “análisis cuidadoso de las circunstancias” y que se tomó en cumplimiento con los principios y normas que guían al partido. “La decisión refuerza el compromiso de Acción Nacional de preservar su integridad y la unidad que nos caracteriza”, puntualizó Vargas.


La medida representa un momento de reflexión y reestructuración para el PAN, que ha enfrentado diversas divisiones internas en los últimos meses. Con esta expulsión, el partido busca reafirmarse como una oposición coherente y leal a sus principios, especialmente en un contexto político en el que las decisiones sobre el Poder Judicial y la seguridad nacional han generado fuertes tensiones en México.


La decisión de expulsar a dos figuras políticas como los Yunes también manda un mensaje a otros miembros de Acción Nacional y a la clase política mexicana en general: el partido no tolerará deslealtades en temas de alta importancia. La medida, sin embargo, plantea preguntas sobre el futuro político de Yunes Márquez y Yunes Linares, quienes hasta hace poco eran figuras de peso en Veracruz y dentro del propio PAN. Esta expulsión marca un antes y un después en la relación del partido con sus miembros y establece un precedente firme en la política mexicana.