Alzan la voz por la trágica muerte de fotoperiodistas en el incidente del Festival Ceremonia

Una tarde marcada por la memoria, la indignación y la exigencia de justicia se vivió el domingo 6 de abril en el Parque Bicentenario. Alrededor de las 17:30 horas, familiares, colegas y simpatizantes se reunieron en una protesta pacífica para rendir homenaje a los fotoperiodistas Berenice Giles y Miguel Ángel Hernández, quienes perdieron la vida tras el colapso de una estructura metálica durante el Festival Axe Ceremonia 2025. 

El trágico incidente ocurrió el sábado 5 de abril, durante el primer día de actividades del festival. Una figura metálica en forma de oso, instalada como parte del decorado, se desplomó cerca de las 18:00 horas. A pesar de los esfuerzos de los organizadores y los servicios de emergencia, las lesiones de los jóvenes periodistas resultaron fatales. La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil confirmó el fallecimiento de ambos.

 

La explanada del parque se llenó de veladoras, flores, fotografías y pancartas con mensajes que exigían justicia y denunciaban condiciones laborales precarias para quienes ejercen el periodismo. Las voces del gremio y los familiares convergieron en una misma línea: negligencia por parte de la organización del evento y una preocupante falta de empatía y respuesta institucional.

 

Luis Javier, primo de Miguel Ángel, aseguró que los cuerpos de las víctimas aún no han sido vistos por sus familiares y denunció que la empresa Mr Indie, para la que trabajaban los fotoperiodistas, no ha tenido contacto directo con ellos, a pesar de haber publicado mensajes públicos de solidaridad.

 

La alcaldía Miguel Hidalgo, sede del evento, fue señalada también por omitir acciones inmediatas y eficaces tras el accidente. La falta de supervisión y de protocolos de seguridad adecuados generó un ambiente de frustración y desconfianza entre los asistentes y participantes del festival.

 

Compañeros de las víctimas subrayaron la urgencia de establecer normas claras para proteger a los trabajadores de prensa en espacios de alto riesgo como conciertos y festivales masivos. Se cuestionó la práctica de adaptar recintos no especializados para eventos multitudinarios, en lugar de utilizar espacios diseñados para garantizar la seguridad de todos.

 

La comunidad universitaria también se sumó al luto. La Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón, donde ambos cursaron la carrera de Comunicación y Periodismo, emitió un comunicado lamentando la pérdida y destacando la calidad humana y profesional de los jóvenes.

 

Mientras tanto, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ha abierto una carpeta de investigación para deslindar responsabilidades. A más de 24 horas del suceso, Grupo ECO —empresa organizadora del festival— no ha emitido una declaración oficial, salvo un breve mensaje en redes. Su fundador, Diego Jiménez Labora, cerró su cuenta de Instagram y no ha hecho aparición pública desde entonces.

 

En el aire quedaron palabras que resonaron con fuerza en la protesta: “No es posible que por venir a cubrir una oportunidad o un sueño, uno no pueda regresar a casa.”

Tragedia en el peridiosmo en Chiapas: Asesinan al periodista Víctor Alfonso Culebro

Tragedia en el peridiosmo en Chiapas: Asesinan al periodista Víctor Alfonso Culebro

En un suceso alarmante, el cuerpo del periodista Víctor Alfonso Culebro Morales, de 39 años, fue hallado sin vida en el kilómetro 28 de la carretera Ocozocoautla de Espinosa-Arriaga, cerca del Ejido Tierra y Libertad, en el municipio de Jiquipilas, Chiapas. Este hallazgo no solo conmociona a su familia y colegas, sino que también subraya los peligros persistentes que enfrentan los periodistas en México. 

Víctor Culebro Morales, director del portal “Realidades, Periodismo con verdad”, fue encontrado con signos evidentes de tortura: sus manos atadas, el rostro cubierto con cinta aislante y el cuerpo presentando impactos de bala. Este brutal asesinato no es solo un ataque personal, sino un intento de silenciar la voz crítica de un comunicador comprometido con la verdad. Su muerte resuena en un país donde la violencia contra la prensa ha cobrado múltiples vidas.

 

La Fiscalía General del Estado de Chiapas, a través de la Fiscalía de Distrito Centro, ha iniciado investigaciones para encontrar a los responsables de este homicidio calificado. Sin embargo, la historia reciente en Chiapas nos recuerda que muchos casos similares quedan sin resolver, y las familias de las víctimas continúan buscando justicia en un sistema que a menudo parece indiferente.

 

Víctor no era solo un periodista; era un padre, hijo y miembro activo de su comunidad. Nacido en San Cristóbal de Las Casas, vivía en el barrio Santo Domingo del municipio de Cintalapa, junto a su pareja y dos hijos. Además de su labor periodística, gestionaba un negocio de venta de agua en pipas, lo que reflejaba su conexión y compromiso con su comunidad. Este contexto personal añade un peso adicional a su trágica desaparición, dejando a una familia rota y una comunidad en duelo.

 

El legado político de su familia también enmarca este suceso en un contexto más amplio. Su padre, Mario Carlos Culebro Velasco, ha sido una figura política prominente en Chiapas, ocupando cargos como secretario de Gobierno y coordinador de campaña del Partido Verde Ecologista de México en Tapachula. Este trasfondo político plantea interrogantes sobre los posibles motivos detrás del asesinato de Víctor, aunque, por ahora, las autoridades no han establecido vínculos directos.

 

En Chiapas, los asesinatos de periodistas han sido lamentablemente recurrentes. Desde 2018, varios comunicadores han perdido la vida en circunstancias violentas, destacando el alto riesgo que enfrentan aquellos que se atreven a denunciar y criticar situaciones locales. Este panorama sombrío es un recordatorio de la lucha diaria por la libertad de expresión en una región donde la impunidad parece ser la norma.

 

La muerte de Víctor Culebro Morales debe servir como un llamado de atención urgente a las autoridades para que tomen medidas efectivas en la protección de los periodistas y garanticen justicia para las víctimas de violencia. La comunidad periodística de Chiapas y de todo México se une en un grito común: basta de impunidad, basta de silenciar las voces críticas.

 

Mientras las investigaciones continúan, la memoria de Víctor, al igual que la de otros periodistas caídos, debe mantenerse viva como un símbolo de la lucha constante por la verdad y la justicia. Su legado en “Realidades, Periodismo con verdad” es un recordatorio permanente de que el periodismo libre e independiente es esencial para la democracia y la justicia social.

 

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