Desde la frontera, Sheinbaum fija postura: No hay subordinación, sólo cooperación

Durante una gira de trabajo por Reynosa, Tamaulipas, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la relación de México con Estados Unidos se basa en la cooperación, pero no en la subordinación. La declaración se dio en un contexto marcado por versiones contradictorias provenientes de autoridades estadounidenses sobre la detención de Ryan Wedding, alias “Thor”, identificado como un líder criminal vinculado al tráfico de drogas.

En el cierre de su primer evento público en la ciudad fronteriza, la mandataria subrayó: “La presidenta tiene claros sus principios, nosotros negociamos, trabajamos con nuestros vecinos, pero nunca nos subordinamos”. Añadió que expresar este mensaje desde la frontera norte tiene un significado particular, al tratarse de una región históricamente ligada a la relación bilateral con Estados Unidos.

Las palabras de Sheinbaum se produjeron un día después de que surgieran versiones distintas sobre la captura de Wedding. Mientras el director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Kash Patel, señaló que se trató de una “operación de alto riesgo” realizada de manera conjunta con autoridades mexicanas, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, sostuvo que el presunto criminal se entregó de forma voluntaria. Este contraste de narrativas enmarcó la referencia presidencial a la soberanía nacional.

En su discurso, Sheinbaum también vinculó la postura internacional de su gobierno con su visión interna del país. Afirmó que “México es un país libre con justicia social”, al mencionar políticas como la entrega de vivienda conforme a los ingresos familiares, salarios justos, educación gratuita y acceso a la salud. Estas declaraciones se dieron durante actos oficiales de entrega de viviendas y distribución de tarjetas de programas de bienestar.

En ambos eventos, la presidenta agradeció el trabajo del gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, aunque sin el respaldo enfático que suele expresar hacia otros mandatarios estatales. “Gracias, Américo Villarreal, por tu recepción y por tu trabajo al frente de Tamaulipas”, dijo en tono institucional.

Durante el segundo acto público se registró un movimiento inusual en el presídium. Mientras el gobernador se levantaba para ofrecer su discurso, el equipo de logística presidencial reacomodó los asientos para que una beneficiaria del programa, Ana Amelia Tolentino Juárez, ocupara el lugar contiguo a la presidenta. Villarreal quedó desplazado hacia un extremo de la fila.

En su intervención, el gobernador destacó una “colaboración muy estrecha” con el gobierno federal y afirmó que Tamaulipas ha sido el primero en sumarse a las iniciativas presidenciales. Al concluir, intentó saludar de manera cercana a Sheinbaum; ella respondió con cortesía, se retiró ligeramente y ofreció ambas manos a modo de saludo.

Posteriormente, Villarreal solicitó recuperar su lugar original, lo que implicó nuevos ajustes en el presídium. En su mensaje final, la presidenta centró su intervención en los programas sociales, el apoyo a mujeres y sectores vulnerables, y el reconocimiento histórico a las mujeres, mencionando al gobernador solo en una ocasión.

La soberanía no se vende, se defiende: Sheinbaum rechaza ingreso del ejército de EE. UU.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reveló que el presidente estadounidense Donald Trump le propuso el ingreso del ejército de Estados Unidos a territorio mexicano como parte de una estrategia contra el crimen organizado. La mandataria rechazó de inmediato la sugerencia, subrayando el principio de soberanía nacional.

Durante una conferencia de prensa, Sheinbaum relató que la propuesta se dio en una llamada telefónica sostenida con Trump desde que asumió la presidencia, aunque no precisó la fecha exacta. Según explicó, fue clara y firme en su respuesta: “Le dije que no, que eso no estaba sobre la mesa ni estaba en discusión, y él lo entendió”.

El tema volvió a ser abordado públicamente luego de que The Wall Street Journal difundiera en mayo de 2025 que Trump habría ofrecido apoyo militar directo en territorio mexicano como parte de su ofensiva contra el narcotráfico. Posteriormente, la presidenta confirmó la versión, y ese mismo 3 de mayo compartió detalles del diálogo que sostuvo con el republicano.

En aquel momento, Sheinbaum enfatizó su postura ante el ofrecimiento de Trump: “¿Saben qué le dije? ‘No, presidente Trump, el territorio es inviolable, la soberanía es inviolable, la soberanía no se vende. La soberanía se ama y se defiende’”, recordó con contundencia.

A pesar del rechazo a la intervención militar directa, Sheinbaum reiteró su disposición a mantener una colaboración estrecha con Estados Unidos en temas de seguridad, siempre y cuando se respete el marco de la soberanía mexicana. Explicó que su administración está abierta a mecanismos de cooperación bilateral, particularmente en el intercambio de información, pero advirtió que esto debe realizarse “sin subordinación y respetando nuestra soberanía”.

La postura de Sheinbaum marca una línea clara en la relación bilateral, especialmente en un contexto en que sectores conservadores de Estados Unidos han impulsado ideas como la intervención militar directa en México para combatir a los cárteles del narcotráfico. La presidenta mexicana ha sido enfática en que la estrategia de seguridad nacional será diseñada e implementada exclusivamente por el Estado mexicano.

Con esta declaración, Sheinbaum reafirma su compromiso con la defensa del territorio y el manejo soberano de los asuntos de seguridad, delineando con claridad los límites de la cooperación con Washington. La mandataria mantiene la ruta de colaboración con respeto mutuo como eje de la política exterior en materia de seguridad y combate al crimen organizado.