Sheinbaum descarta operativos bilaterales y exige aclaración al FBI por detención de Wedding

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó de manera categórica que autoridades de Estados Unidos hayan participado en operativos dentro del territorio nacional tras la detención del exatleta canadiense Ryan Wedding, uno de los fugitivos más buscados por el Buró Federal de Investigaciones (FBI). Durante su conferencia de este lunes, la mandataria subrayó que no existen acciones conjuntas con agencias estadounidenses y señaló que será el propio director del FBI, Kash Patel, quien deba explicar por qué afirmó que se trató de una operación bilateral en México.

Sheinbaum aseguró que desconoce el motivo de dicha declaración y reiteró que su gobierno ha sido enfático en marcar límites claros a la actuación de agencias extranjeras. “No hay operaciones conjuntas y se lo hemos planteado varias veces al gobierno de los Estados Unidos”, sostuvo, al tiempo que insistió en que la decisión de calificar la detención como un esfuerzo conjunto fue exclusivamente del funcionario estadounidense.

La presidenta también indicó que la versión de una operación bilateral ha sido desmentida por diversas instancias. Señaló que la embajada de Estados Unidos en México confirmó que Ryan Wedding se entregó voluntariamente a las autoridades, lo que refuerza la postura del gobierno mexicano. En ese mismo sentido, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, negó que se haya tratado de un operativo conjunto.

Wedding enfrenta en Estados Unidos cargos graves por tráfico de cocaína y asesinato, lo que lo colocó durante años entre los prófugos más buscados por el FBI. De acuerdo con Sheinbaum, su entrega fue voluntaria, e incluso un representante del detenido difundió una fotografía en redes sociales tras el hecho.

La mandataria aprovechó el espacio para reiterar que no hay presencia de agentes federales estadounidenses participando en acciones operativas en México. Afirmó que este punto ha sido comunicado directamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como parte de la postura de su administración en materia de soberanía y seguridad.

“No hay operaciones conjuntas en México”, enfatizó, y añadió que los agentes del FBI u otras agencias tienen plenamente definidas sus limitaciones legales. Explicó que la relación bilateral en seguridad se basa en la coordinación y el intercambio de información, no en la intervención directa. Según detalló, su gobierno comparte datos con instancias como el Comando Norte y, a partir de esa información, México es quien ejecuta las acciones correspondientes dentro de su territorio.

Finalmente, Sheinbaum justificó la presencia en México del director del FBI, Kash Patel, al señalar que su visita estaba programada previamente como parte de los mecanismos de entendimiento en materia de seguridad entre ambos países y coincidió con la detención de uno de los 10 fugitivos más buscados por Estados Unidos. La presidenta reiteró que cualquier aclaración sobre las declaraciones del FBI corresponde exclusivamente a su director.

Desde la frontera, Sheinbaum fija postura: No hay subordinación, sólo cooperación

Durante una gira de trabajo por Reynosa, Tamaulipas, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la relación de México con Estados Unidos se basa en la cooperación, pero no en la subordinación. La declaración se dio en un contexto marcado por versiones contradictorias provenientes de autoridades estadounidenses sobre la detención de Ryan Wedding, alias “Thor”, identificado como un líder criminal vinculado al tráfico de drogas.

En el cierre de su primer evento público en la ciudad fronteriza, la mandataria subrayó: “La presidenta tiene claros sus principios, nosotros negociamos, trabajamos con nuestros vecinos, pero nunca nos subordinamos”. Añadió que expresar este mensaje desde la frontera norte tiene un significado particular, al tratarse de una región históricamente ligada a la relación bilateral con Estados Unidos.

Las palabras de Sheinbaum se produjeron un día después de que surgieran versiones distintas sobre la captura de Wedding. Mientras el director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Kash Patel, señaló que se trató de una “operación de alto riesgo” realizada de manera conjunta con autoridades mexicanas, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, sostuvo que el presunto criminal se entregó de forma voluntaria. Este contraste de narrativas enmarcó la referencia presidencial a la soberanía nacional.

En su discurso, Sheinbaum también vinculó la postura internacional de su gobierno con su visión interna del país. Afirmó que “México es un país libre con justicia social”, al mencionar políticas como la entrega de vivienda conforme a los ingresos familiares, salarios justos, educación gratuita y acceso a la salud. Estas declaraciones se dieron durante actos oficiales de entrega de viviendas y distribución de tarjetas de programas de bienestar.

En ambos eventos, la presidenta agradeció el trabajo del gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, aunque sin el respaldo enfático que suele expresar hacia otros mandatarios estatales. “Gracias, Américo Villarreal, por tu recepción y por tu trabajo al frente de Tamaulipas”, dijo en tono institucional.

Durante el segundo acto público se registró un movimiento inusual en el presídium. Mientras el gobernador se levantaba para ofrecer su discurso, el equipo de logística presidencial reacomodó los asientos para que una beneficiaria del programa, Ana Amelia Tolentino Juárez, ocupara el lugar contiguo a la presidenta. Villarreal quedó desplazado hacia un extremo de la fila.

En su intervención, el gobernador destacó una “colaboración muy estrecha” con el gobierno federal y afirmó que Tamaulipas ha sido el primero en sumarse a las iniciativas presidenciales. Al concluir, intentó saludar de manera cercana a Sheinbaum; ella respondió con cortesía, se retiró ligeramente y ofreció ambas manos a modo de saludo.

Posteriormente, Villarreal solicitó recuperar su lugar original, lo que implicó nuevos ajustes en el presídium. En su mensaje final, la presidenta centró su intervención en los programas sociales, el apoyo a mujeres y sectores vulnerables, y el reconocimiento histórico a las mujeres, mencionando al gobernador solo en una ocasión.