Israel Vallarta recupera su libertad tras absolución total: El fin de un capítulo de 19 años

Israel Vallarta Cisneros salió libre la mañana del viernes 1 de agosto del penal federal del Altiplano, luego de casi dos décadas de permanecer en prisión por acusaciones relacionadas con el caso Florence Cassez. En su primer mensaje público, confirmó ante medios de comunicación que fue absuelto de todas las acusaciones que enfrentaba.

La noticia le fue notificada la noche anterior, alrededor de las 21:00 horas, por personal penitenciario. Con evidente emoción, Vallarta relató que no terminaba de asimilar lo que escuchaba. “No creía todavía anoche que llegaron por mí a las 9 de la noche a avisarme que se me daba la absolutoria total de todos y cada uno de los supuestos delitos que decían que había cometido”, expresó frente a cámaras y micrófonos.

El caso Vallarta-Cassez se convirtió en uno de los episodios más polémicos de la historia reciente en México, marcado por acusaciones de montaje mediático, violaciones al debido proceso y tortura. Aunque Florence Cassez fue liberada en 2013 por resolución de la Suprema Corte, Israel Vallarta permaneció tras las rejas casi 12 años más, sin sentencia.

Durante su breve encuentro con la prensa, también compartió que en días recientes fue trasladado del penal del Altiplano el exfuncionario Luis Cárdenas Palomino, acusado de haberlo torturado y señalado como uno de los operadores más cercanos de Genaro García Luna. “Luis Carlos Palomino ya no está en este penal. El día miércoles por la mañana salió de aquí, no sabemos dónde está. Al parecer, unos dicen que fue al penal de Santa Marta, otros dicen que no, que fue a Ramos Arizpe. No sabemos”, indicó.

A pesar del pasado que los une, Vallarta aseguró que no existió confrontación directa con él dentro del penal. “Nunca lo amenacé porque mi justicia no era ni golpearlo ni matarlo ni hacer daño a su familia. Es una justicia como la que es correcta”, aclaró, rechazando cualquier ánimo de venganza.

Tras su liberación, Vallarta enfrenta una nueva etapa personal: el reencuentro con familiares, muchos de los cuales no conoció durante su encarcelamiento. Se convirtió en abuelo durante su estancia en prisión, y también vivió dolorosas pérdidas como la muerte de su madre, su padre y algunos hermanos.

El caso de Israel Vallarta cierra un ciclo que durante años fue emblema de las fallas estructurales del sistema judicial mexicano. Su salida del Altiplano no solo marca su libertad, sino también un momento de alto simbolismo en la historia reciente del país.

El nuevo capítulo en la historia de José Luis Abarca; ahora deja la máxima seguridad

Después de una década en el Centro Federal de Reinserción Social Número 1 “Altiplano”, el exalcalde de Iguala, José Luis Abarca, fue trasladado al penal federal número 18 en Coahuila. Esta reubicación fue ordenada por el Juzgado Segundo de Distrito en Materia Penal con sede en Toluca, Estado de México, y se concretó el 30 de abril de 2025.

La salida de Abarca del Altiplano ocurre luego de años marcados por procesos judiciales, sentencias y múltiples acusaciones. En ese periodo, fue señalado por delitos graves como secuestro y delincuencia organizada, además de homicidio calificado. La Fiscalía General del Estado (FGE) de Guerrero anunció, el pasado 7 de abril, una sentencia de 20 años de prisión en su contra por su participación en el asesinato del síndico municipal Justino Carbajal Salgado, ocurrido el 8 de marzo de 2013 en pleno centro de Iguala.

En esa investigación, la fiscalía estatal sostuvo que José Luis Abarca ordenó directamente privar de la vida al funcionario municipal. La sentencia fue resultado de una indagatoria calificada como “intensa”, en la que se logró probar la responsabilidad del exedil. Abarca, durante su gestión, acumuló múltiples acusaciones que lo mantuvieron durante años en uno de los penales de mayor seguridad en el país.

El cambio de centro penitenciario se realizó tras una solicitud presentada por el propio Abarca mediante un juicio de amparo. En su recurso, el exalcalde reclamó que no se le estaba proporcionando la atención médica especializada que requiere debido a su estado de salud. Las autoridades consideraron el argumento y autorizaron su traslado al Centro Federal de Reinserción Social Número Dieciocho, donde actualmente permanece bajo custodia.

Aunque en mayo de 2023 fue absuelto por el Tribunal Colegiado de Apelación del Décimo Noveno Circuito en Matamoros, Tamaulipas, de los delitos de delincuencia organizada y secuestro agravado relacionados con el caso de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, José Luis Abarca no quedó en libertad. Otra sentencia lo condena a 92 años de prisión por el delito de secuestro, lo que lo mantiene firme dentro del sistema penitenciario federal.

La trayectoria judicial de Abarca se mantiene como una de las más controversiales del país. Su caso sigue vinculado a uno de los momentos más oscuros de la historia reciente de México y su figura continúa siendo referencia obligada en el análisis de la corrupción, la impunidad y la violencia política. El cambio de penal marca un nuevo episodio en una historia aún lejos de cerrarse.