La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó este sábado un mitin multitudinario en el Zócalo capitalino, organizado para conmemorar siete años del arribo de Morena al gobierno federal y mostrar respaldo a su administración tras la reciente marcha convocada por la llamada “Generación Z”. Desde el templete instalado frente a Palacio Nacional, la mandataria subrayó que, según su percepción, la mayoría de los jóvenes del país se mantiene alineada con la Cuarta Transformación.
El evento fue anunciado por Sheinbaum el pasado 16 de noviembre, con el fin de reunir a simpatizantes tras la movilización juvenil realizada un día antes en la Ciudad de México y replicada en distintas entidades del país. Desde el arranque de su intervención, la presidenta enfatizó la presencia masiva en la plaza: “Que nadie se equivoque, que se oiga bien, fuerte y lejos, las y los jóvenes están en su gran mayoría con la transformación de la vida pública de México (…) Me informan que somos más de 600 mil personas que nos hemos congregado el día de hoy”, afirmó ante el público.
Durante su mensaje, Sheinbaum también hizo referencia a lo que calificó como campañas sucias en redes sociales dirigidas a desacreditar su gobierno, así como presuntas alianzas entre actores nacionales e internacionales para influir en la percepción pública. Aseguró que ni su gestión ni la ciudadanía serían afectadas por estas acciones, y remarcó que la historia del país “enseña que cuando las causas son justas y los valores firmes, y cuando hay un pueblo consciente, la razón y la justicia siempre prevalecen”.
La concentración comenzó desde antes de las cinco de la mañana, cuando los primeros asistentes arribaron al Zócalo portando pancartas, banderas de México y banderines de organizaciones sindicales, entre ellas el SNTE. Frente a Palacio Nacional, un grupo de simpatizantes colocó una lona con el mensaje: “Presidenta, ¡no está sola!, las mujeres estamos contigo”.
El contexto que llevó al mitin se originó el 15 de noviembre, cuando jóvenes nacidos entre 1997 y 2015 convocaron a una marcha para exigir el cese de la violencia y la corrupción. Aunque la protesta estaba dirigida a ese sector generacional, la asistencia incluyó participantes de diversas edades. Días previos, el gobierno capitalino había reforzado la seguridad alrededor de Palacio Nacional y otros puntos del Centro Histórico mediante vallas metálicas y operativos preventivos.
Pese a que Sheinbaum desestimó inicialmente esa marcha al considerarla impulsada por bots, miles de personas acudieron a la convocatoria. Durante la jornada, al ingresar al Zócalo, un grupo de encapuchados derribó algunas de las vallas que protegían el recinto presidencial, lo que derivó en enfrentamientos con elementos de la Policía capitalina.
La concentración de este sábado buscó mostrar músculo político y reforzar el respaldo a la administración federal en medio del ambiente generado por ambas movilizaciones, con la presidenta colocando especial énfasis en la participación juvenil y en su rechazo a lo que considera intentos de desinformación digital.
