Esquivel plantea rediseñar la elección judicial y reactivar salas en la Corte para mayor agilidad en casos

La ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Yasmín Esquivel Mossa, planteó una serie de ajustes al modelo de elección judicial y al funcionamiento interno del máximo tribunal, al considerar que el esquema de voto popular debe mantenerse, aunque con modificaciones que fortalezcan su operación.

Durante su participación en los “Diálogos de reflexión: perspectivas de la reforma al Poder Judicial”, donde coincidió con los ministros Giovanni Figueroa Mejía y Arístides Guerrero García, la integrante de la Corte expuso que uno de los cambios necesarios es la reinstalación de las salas que operaban antes de la reforma judicial de septiembre de 2024.

Según explicó, ese modelo permitía mayor agilidad en el análisis de los casos. “El trabajo de las salas era más dinámico, era una discusión dinámica, más breve y permitía un avance más rápido de la resolución de los asuntos”, afirmó.

En materia electoral, Esquivel propuso limitar los comicios judiciales a las vacantes que se generen en cargos de jueces y magistrados, con el objetivo de conservar continuidad en los criterios jurisdiccionales y, al mismo tiempo, incorporar nuevos perfiles. “Vayamos a una elección de vacantes, mantengamos estabilidad en la función, en los criterios, y cada tres años la elección con las vacantes que se vayan generando”, señaló.

Como parte de los mecanismos para fortalecer el proceso, la ministra sugirió la creación de un examen nacional de aptitud jurisdiccional dirigido a quienes aspiren a competir por estos cargos. A su juicio, esta evaluación permitiría garantizar un estándar mínimo de conocimientos y experiencia entre los candidatos. “Los justiciables tienen derecho a una justicia de excelencia, profesional, con experiencia. Hoy necesitamos que haya ese examen para que haya un piso mínimo y poder accesar a ser juez”, sostuvo.

Finalmente, Esquivel respaldó iniciativas impulsadas por legisladores de Morena que buscan ajustar el diseño de la elección judicial. Entre ellas, destacó la propuesta de establecer un comité único encargado de evaluar a los aspirantes, así como la separación de los procesos electorales judiciales respecto de las elecciones políticas.

Norma Piña advierte sobre los riesgos a los derechos humanos ante una justicia sin control

La presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Norma Piña, alertó sobre los peligros que enfrentan los derechos humanos cuando no existen límites claros para el poder, sin importar su origen. Estas declaraciones se dieron en el marco de la discusión sobre las posibles consecuencias de la reforma judicial en México.

Durante la inauguración del Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional, la ministra Piña defendió la importancia de la independencia del Poder Judicial. Apoyándose en un comunicado de la Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito del Poder Judicial de la Federación (Jufed), expresó su preocupación ante la creciente politización de la justicia.

“La justicia imparcial en México está en peligro, y con ella, el respeto a los derechos humanos. La desaparición de la carrera judicial y la falta de certeza jurídica no solo impactan a los ciudadanos, sino que minan la confianza en el sistema judicial, algo fundamental para el desarrollo social y económico del país”, afirmó la ministra.

El discurso de Piña coincidió con una inédita conferencia de prensa realizada por jueces y magistrados federales. Este evento marcó la primera ocasión en que los miembros del Poder Judicial Federal hicieron uso del derecho de réplica para abordar los ataques recibidos en las conferencias matutinas de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha defendido la reforma judicial como un mandato de la ciudadanía tras las elecciones del 2 de junio de 2024.

Por la mañana, Sheinbaum reafirmó que los amparos en contra de la reforma constitucional son ilegítimos, sosteniendo que ningún juez o magistrado tiene autoridad por encima de la voluntad popular. Frente a estas declaraciones, la ministra Piña enfatizó que el fortalecimiento del Estado de derecho debe ser un proceso de reflexión, discusión y mejora constante, y que es vital atender las múltiples advertencias que surgen en ese sentido.