Sheinbaum cierra un conflicto indígena y refuerza el reconocimiento histórico a los pueblos originarios

La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó un acto en la comunidad de La Cruz del Palmar, en el municipio de San Miguel de Allende, Guanajuato, donde entregó documentos agrarios que reconocen legalmente la creación del ejido Nuevo El Palmar, con lo que se pone fin a un conflicto territorial de más de ocho décadas entre comunidades otomíes y chichimecas. La entrega del expediente agrario resolvió la disputa entre los ejidos La Petaca y La Cruz del Palmar, al establecer un territorio reconocido de 569 hectáreas considerado lugar sagrado para las comunidades involucradas.

Durante la presentación de avances del Plan de Justicia para pueblos indígenas de Guanajuato y Querétaro, la mandataria reiteró la necesidad de que se ofrezca un perdón a los pueblos originarios por los abusos cometidos durante siglos, en referencia al periodo de la Conquista. Sin señalar a un país o actor específico, recordó que este proceso fue iniciado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador con la disculpa ofrecida al pueblo yaqui, y sostuvo que este reconocimiento debe extenderse a todas las comunidades indígenas.

En su mensaje, Sheinbaum evocó el papel histórico de la región, al señalar que estas tierras respaldaron al cura Miguel Hidalgo durante el movimiento independentista iniciado en 1810, tras más de 300 años de colonia. También subrayó que, pese a la invasión española, persistieron la cultura y los valores de los pueblos indígenas de México.

Como parte de los avances del plan, el gobierno federal informó sobre la recuperación y conservación de la zona arqueológica Cañada de la Virgen, en coordinación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia, con una inversión de 11 millones de pesos. Además, se anunciaron seis acciones para la recuperación de lugares sagrados otomíes y chichimecas, así como la elaboración de un catálogo para su reconocimiento y protección, que incluye el manantial La Hervidora, en el municipio de Victoria.

El programa contempla también la instalación de 39 casas comunitarias de lengua indígena —ocho para la lengua chichimeca y 31 para la otomí— con el objetivo de impulsar la preservación lingüística. En materia de infraestructura y bienestar, se informó que 110 pueblos serán beneficiados con recursos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social, con una inversión de 92.4 millones de pesos, además de la construcción de caminos artesanales, 17 obras de agua potable y drenaje, 239 acciones de electrificación y mil 123 apoyos para vivienda, en beneficio de 111 comunidades y más de 119 mil personas.

El enfrentamiento por la plaza que sacude Chihuahua deja 11 cuerpos en Ojinaga

La violencia en Ojinaga, Chihuahua, alcanzó un nuevo punto crítico con el descubrimiento de 11 cuerpos en las afueras del municipio, un suceso que las autoridades han atribuido a una intensa disputa entre grupos criminales por el control de la plaza. Según el fiscal de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, este hallazgo es el resultado de una confrontación que tuvo lugar la semana pasada en las regiones de Ojinaga, Manuel Benavides y Coyame.

 

“Este enfrentamiento fue entre grupos del crimen organizado, en un área de importancia estratégica por su ubicación fronteriza. Se trata de una lucha por el control de la plaza”, afirmó Jáuregui en rueda de prensa. De los cuerpos encontrados, dos estaban decapitados y presentaban un mensaje atribuido al grupo criminal conocido como “La Línea”.

 

A pesar de la gravedad de los hechos, Jáuregui aseguró que la situación está bajo control. “La seguridad de los pobladores ha sido reforzada con la llegada de elementos de la Sedena, la Guardia Nacional, y la Policía Estatal y Municipal”, declaró el fiscal, subrayando el compromiso de las autoridades para proteger a la población. Además, mencionó que las autoridades han solicitado su permanencia en la zona “bajo ninguna circunstancia” hasta que se asegure el control total del área.

 

Aunque la violencia en Sinaloa, particularmente en Culiacán, ha sido intensa en los últimos meses debido a las disputas entre facciones de “Los Chapitos” y “El Mayo” Zambada, Jáuregui descartó una conexión directa entre los sucesos en Chihuahua y Sinaloa. “No hay repercusiones directas de esa situación en nuestra entidad”, aseguró, diferenciando las dinámicas que imperan en cada estado.

 

A pesar del temor generado por el hallazgo de los cuerpos, Jáuregui insistió en que “la vida en el municipio continúa con normalidad” y que las autoridades trabajan arduamente para mantener la seguridad en la región. Los servicios de inteligencia también están desplegados para prever cualquier riesgo a la población civil.

 

Este suceso ha vuelto a poner en el centro de atención la compleja situación de violencia que vive la frontera norte de México, donde las disputas territoriales entre grupos del crimen organizado siguen cobrando vidas y sembrando el miedo en las comunidades.