PVEM confirma continuidad de alianza federal con Morena pero busca competir en solitario las estatales

El Partido Verde Ecologista de México ratificó que mantendrá su alianza electoral con Morena y el Partido del Trabajo en las elecciones federales de 2027, mientras avanza en conversaciones preliminares para definir posibles acuerdos en el ámbito estatal y municipal. Así lo confirmó el coordinador del PVEM en el Senado, Manuel Velasco, quien aclaró que no existe ruptura entre las fuerzas políticas, pese a que el partido verde contempla competir en solitario en algunas entidades.

Desde el Senado de la República, Velasco explicó que ya comenzaron los primeros acercamientos entre las dirigencias de los partidos aliados con el objetivo de analizar la viabilidad de coaliciones en los distintos estados y municipios para el proceso electoral de 2027. No obstante, subrayó que estas conversaciones se encuentran en una fase inicial y aún no derivan en acuerdos concretos.

“Son mesas iniciales, todavía no hay acuerdos formales, digamos que más que mesas son el inicio de pláticas. Yo no estuve en la reunión del día de ayer, participaron otros compañeros donde empiezan a tener pláticas rumbo al 2027, pero todavía no hay nada definido”, estableció.

El senador también defendió la posibilidad de que el PVEM participe sin coalición en determinadas contiendas locales, como se anunció previamente en San Luis Potosí y en la Ciudad de México. Según indicó, esta estrategia responde al derecho del partido de fortalecer su presencia política en algunas regiones, sin que ello implique un distanciamiento con sus aliados a nivel nacional.

Velasco insistió en que la relación entre los partidos permanece firme de cara a los comicios federales. “No hay ruptura a nivel nacional, ya hay un acuerdo que se hizo público entre las dirigencias nacional de Morena, Verde y Partido del Trabajo para ir juntos al proceso del próximo año, sobre todo en las elecciones federales, nos sentimos muy orgullos de la presidenta de México”, dijo.

El legislador agregó que, aunque el PVEM mantiene coordinación política con Morena, no corresponde a su partido intervenir en decisiones internas de esa fuerza política. En ese contexto, se refirió a la permanencia de Luisa María Alcalde al frente de Morena, y señaló que la determinación recae exclusivamente en la militancia morenista.

“Nosotros vemos que ella es la que ha venido realizando los trabajos por parte de Morena, pero a nosotros no nos corresponde opinar en los temas internos de Morena, son ellos los que tomas sus proas decisiones”, destacó.

Las declaraciones del coordinador del PVEM se producen mientras las fuerzas políticas comienzan a delinear sus estrategias rumbo a 2027, con un escenario en el que la alianza federal se mantiene, pero las definiciones locales continúan en proceso de negociación.

PRD y PT luchan por mantener su existencia en próximas elecciones

En medio de la contienda por el poder en el país, los partidos políticos PRD y PT enfrentan una batalla crucial por su supervivencia como institutos políticos nacionales en las próximas elecciones del 2 de junio.

Ambas agrupaciones, amparadas en estrategias de coalición que han compensado su declive electoral, se esfuerzan por alcanzar el 3% de votos que les asegure su continuidad en el panorama político.

El PRD ha experimentado una marcada caída desde su división interna tras las elecciones de 2012, que dio origen a Morena. En los comicios federales, su apoyo ha disminuido significativamente, pasando de más del 11% en 2015 a menos del 6% en 2018 y aún menos en 2021, con un 3.7% de los votos.

Particularmente preocupante es su situación en los comicios locales, donde en 17 estados no ha logrado alcanzar el 3% requerido por la ley para mantener su registro y recibir financiamiento local. Aunque oficialmente reporta casi un millón de miembros, en algunos estados su presencia es prácticamente nula.

Por su parte, el PT, surgido en los años 90 como contrapeso a la izquierda, ha subsistido gracias a alianzas políticas. Sin embargo, su situación también es precaria, con el riesgo de perder su registro ante los resultados electorales. A pesar de su respaldo al presidente López Obrador, su respaldo electoral ha sido inconsistente, oscilando entre el 3% y el 6%.

Enfrentando desafíos similares, ambos partidos se encuentran en una encrucijada donde la supervivencia política está en juego, mientras sus dirigencias mantienen un control prolongado que ha generado críticas sobre la democratización interna de estas agrupaciones.