Trino, en búsqueda de su poder interior regresa al Helénico con fuerza, ternura y belleza escénica

La obra Trino, en búsqueda de su poder interior vuelve a la cartelera de la Ciudad de México con su quinta temporada en el Teatro Helénico, ubicado en el Centro Cultural Helénico. Las funciones se llevarán a cabo del 6 de septiembre al 19 de octubre de 2025, los sábados y domingos a las 13:00 horas, ofreciendo un total de 14 presentaciones que combinan fuerza, ternura y belleza escénica.

Creada por Paulina Soto Oliver e inspirada en su linaje familiar, la obra se ha consolidado como una de las propuestas más conmovedoras y sofisticadas del teatro familiar contemporáneo

La historia sigue a Trino, un niño marcado por las huellas de la viruela, en su viaje para reconciliarse con su apariencia y descubrir que su mayor poder reside en su corazón. La narrativa, cargada de simbolismo, se desarrolla a través de un lenguaje escénico que combina títeres de mesa y de sombra, música original en vivo, proyeccionesmultimedia y un diseño de escenografía e iluminación que refuerza la atmósfera poética del montaje.

La obra ha sido reconocida por su calidad artística, obteniendo tres nominaciones y un premio a Mejor Video Proyección en los Premios Metropolitanos de Teatro de la Ciudad de México, destacando su innovación en el uso de proyecciones y recursos multimedia para narrar la historia de Trino.

La dirección está a cargo del reconocido director Alberto Lomnitz, con títeres diseñados por Humberto Galicia. El elenco en escena incluye a Paulina Soto Oliver, Clarissa Malheiros y Sol Sánchez, con la colaboración alternada de Ángel Luna y Carlos López Tavera

El equipo creativo integra a Carolina Jiménez en escenografía e iluminación, Ricardo Lomnitz en música original, Héctor Cruz en diseño de videoproyección y Sabina Aldana en vestuario. La producción general corre a cargo de En Su Tinta Producciones y Omar Saavedra.

Las funciones de esta quinta temporada permitirán al público disfrutar de un montaje que combina elementos teatrales, visuales y musicales, ofreciendo una experiencia inmersiva que conecta con niños y adultos por igual. La obra destaca no solo por su narrativa, sino también por la forma en que aborda temas de identidad, aceptación y empoderamiento emocional, consolidándose como una referencia del teatro familiar en México.

Los boletos para las funciones están disponibles en la taquilla del Teatro Helénico. La temporada se perfila como una oportunidad única para acercarse a un montaje cargado de sensibilidad, creatividad y una poderosa propuesta estética que celebra el descubrimiento del poder interior de cada individuo.

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Un tribunal en el purgatorio, un juicio que nadie esperaba y un Judas que vuelve para sacudir todo. Así llega por primera vez a México “Los Últimos Días de Judas Iscariote”, una bomba teatral escrita por Stephen Adly Guirgis y dirigida con filo y emoción por Marco Vieyra, que arranca temporada el 16 de agosto en el Teatro Helénico.

Todo pasa en “Esperanza”, un juzgado que no existe en la tierra ni en el cielo. Ahí, Judas está sentado, callado, mientras desfilan personajes que parecen salidos de un sueño lisérgico: Satán, Sigmund Freud, la Madre Teresa, Poncio Pilato, María Magdalena. Todos con algo que decir sobre la traición, la culpa, elperdón, el infierno y el cielo.

Este montaje va con todo: comedia negra, momentos que pegan en la garganta y una estética que mezcla lo bíblico con lo moderno, sin pedir permiso. Silverio Palacios, Nailea Norvind, Luis Fernando Peña, Michelle Rodríguez, Francisco Rubio, Pedro de Tavira, Mónica del Carmen y un elenco potente de doce actores y actrices se transforman en múltiples personajes, algunos históricos, otros legendarios, otros simplemente humanos.

La propuesta no busca respuestas: lanza preguntas como dardos. ¿Dónde empieza el perdón? ¿Quién puede juzgar? ¿Qué hacemos con nuestra culpa y la de los demás? Todo eso, pero sin solemnidad: aquí hay carcajadas, momentos incómodos, silencios intensos y mucha ironía.

La traducción del texto corrió a cargo de Sebastián Silveti y Federica Rangel, quienes también actúan. El diseño de vestuario es de Lumila Ramírez, la escenografía de Emilio Zurita, la iluminación de María Vergaray la música original de Rodrigo Castillo Filomarino. La producción ejecutiva está en manos de Omar Drioli, mientras que la producción general corre por cuenta de Ana Mancera y Casa Spanda, un equipo que le apuesta al teatro que sacude, que incomoda y que deja marca.

Todo bajo una dirección que no se anda con medias tintas: Marco Vieyra le entra a la provocación con elegancia, con precisión, y con ese impulso de poner temas difíciles en la mesa sin perder ritmo ni emoción.

La temporada va del 16 de agosto al 14 de septiembre con funciones en el Teatro Helénico. Boletos disponibles en taquilla y en línea.

No se trata de religión. Se trata de decisiones. De perdonarse. De ver al otro. De mirarse al espejo. Y sí, de reírse un poco mientras el mundo arde.