Un tribunal en el purgatorio, un juicio que nadie esperaba y un Judas que vuelve para sacudir todo. Así llega por primera vez a México “Los Últimos Días de Judas Iscariote”, una bomba teatral escrita por Stephen Adly Guirgis y dirigida con filo y emoción por Marco Vieyra, que arranca temporada el 16 de agosto en el Teatro Helénico.
Todo pasa en “Esperanza”, un juzgado que no existe en la tierra ni en el cielo. Ahí, Judas está sentado, callado, mientras desfilan personajes que parecen salidos de un sueño lisérgico: Satán, Sigmund Freud, la Madre Teresa, Poncio Pilato, María Magdalena. Todos con algo que decir sobre la traición, la culpa, elperdón, el infierno y el cielo.
Este montaje va con todo: comedia negra, momentos que pegan en la garganta y una estética que mezcla lo bíblico con lo moderno, sin pedir permiso. Silverio Palacios, Nailea Norvind, Luis Fernando Peña, Michelle Rodríguez, Francisco Rubio, Pedro de Tavira, Mónica del Carmen y un elenco potente de doce actores y actrices se transforman en múltiples personajes, algunos históricos, otros legendarios, otros simplemente humanos.
La propuesta no busca respuestas: lanza preguntas como dardos. ¿Dónde empieza el perdón? ¿Quién puede juzgar? ¿Qué hacemos con nuestra culpa y la de los demás? Todo eso, pero sin solemnidad: aquí hay carcajadas, momentos incómodos, silencios intensos y mucha ironía.
La traducción del texto corrió a cargo de Sebastián Silveti y Federica Rangel, quienes también actúan. El diseño de vestuario es de Lumila Ramírez, la escenografía de Emilio Zurita, la iluminación de María Vergaray la música original de Rodrigo Castillo Filomarino. La producción ejecutiva está en manos de Omar Drioli, mientras que la producción general corre por cuenta de Ana Mancera y Casa Spanda, un equipo que le apuesta al teatro que sacude, que incomoda y que deja marca.
Todo bajo una dirección que no se anda con medias tintas: Marco Vieyra le entra a la provocación con elegancia, con precisión, y con ese impulso de poner temas difíciles en la mesa sin perder ritmo ni emoción.
La temporada va del 16 de agosto al 14 de septiembre con funciones en el Teatro Helénico. Boletos disponibles en taquilla y en línea.
No se trata de religión. Se trata de decisiones. De perdonarse. De ver al otro. De mirarse al espejo. Y sí, de reírse un poco mientras el mundo arde.
