Reforma transforma la política social en México con la desaparición del Coneval

El Senado de la República aprobó una reforma que marca un giro estructural en la política social del país: la extinción del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) y la transferencia de sus funciones al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Esta decisión, avalada con 73 votos a favor y 34 en contra, consolida en una sola institución las tareas de generación de datos y evaluación de políticas públicas sociales.

Durante el cuarto día del periodo extraordinario, el Pleno del Senado avaló su noveno dictamen con el objetivo de optimizar recursos, fortalecer la coherencia técnica y eliminar duplicidades institucionales. La reforma armoniza tres marcos legales: la Ley General de Desarrollo Social, la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, y la Ley General de Contabilidad Gubernamental, con lo dispuesto en el artículo 26, apartado B, de la Constitución.

Entre los nuevos encargos del Inegi destacan la medición de la pobreza, la evaluación de programas sociales, la emisión de recomendaciones técnicas, la coordinación con autoridades de todos los niveles de gobierno y la actualización de lineamientos para medir la pobreza. La política de desarrollo social se redefine ahora como el conjunto de programas y acciones enfocados a reducir la desigualdad y la exclusión, buscando un desarrollo sostenible y con equidad.

La presidenta de la Comisión de Bienestar, Andrea Chávez, explicó que el Coneval no generaba datos primarios, sino que analizaba los que producía el Inegi. Bajo esta lógica, señaló que el trabajo sería más eficaz si ambas tareas se concentran en una sola institución. “Eso nos lleva a pensar que la mejor manera de cuidar, proteger y hacer más eficiente esta labor tan necesaria es que trabajen de la mano quienes producen los datos y quienes los procesan bajo el paraguas del Inegi”, expresó.

Según cifras oficiales, el Coneval contaba con cerca de 50 plazas fijas y un centenar de empleados eventuales, mientras que el Inegi opera con una plantilla superior a los 15 mil trabajadores. El costo de cada producto científico elaborado por el Coneval superaba hasta cinco veces lo que costaría producirlo desde el Inegi. En ese sentido, se destacó que los recursos asignados al Coneval entre 2018 y 2025 ascendieron a más de 3 mil millones de pesos.

Durante la discusión parlamentaria, voces de oposición cuestionaron la decisión. Legisladores del PAN y PRI advirtieron sobre la posible eliminación de un órgano técnico independiente que evidenciaba deficiencias en la política social. El senador Antonio Martín del Campo subrayó que, según datos del propio Coneval, entre 2018 y 2022, más de 400 mil personas ingresaron a situación de pobreza.

Agustín Dorantes, también del PAN, calificó la medida como un acto de opacidad y no de austeridad. Desde Movimiento Ciudadano, Amalia García vinculó esta tendencia con un fenómeno global que busca reducir el tamaño del Estado. La senadora Anabell Ávalos, del PRI, señaló que la desaparición del Coneval implicaría la pérdida de dos décadas de evaluación objetiva en programas sociales y sugirió que el presupuesto asignado podría ser utilizado con fines discrecionales.

A pesar de los señalamientos, la iniciativa avanza con medidas adicionales que buscan mejorar la política social. Se incorporan criterios técnicos para identificar zonas prioritarias de atención, se fomenta el uso de lenguaje inclusivo y se promueve la equidad de género en las políticas públicas. La Secretaría de Hacienda conservará sus atribuciones sobre el Presupuesto basado en Resultados y el Sistema de Evaluación del Desempeño.

Con esta reforma, se perfila una nueva etapa en la administración de los programas sociales, centrada en la eficiencia, la reducción del gasto administrativo y la consolidación de un sistema de evaluación unificado.

Cierre inesperado de varios museos en CDMX por cambio en la seguridad

Desde el 4 de junio, varios museos emblemáticos de la Ciudad de México han cerrado sus puertas al público sin fecha de reapertura anunciada. Esta medida fue informada de manera breve por cada institución, a través de redes sociales, alegando causas de fuerza mayor. El motivo del cierre coincide con el reciente cambio en la administración de seguridad de los recintos, que ahora estará a cargo de una empresa privada.

El Museo de las Intervenciones, el Museo del Carmen y el Museo del Caracol fueron los primeros en comunicar la suspensión de actividades. Cada uno publicó mensajes similares, señalando que el cierre será indefinido y exhortando a los visitantes a seguir atentos a sus canales oficiales para futuras actualizaciones.

Simultáneamente, visitantes y usuarios en redes sociales han reportado que otros recintos también permanecen cerrados. Entre ellos, el Museo Nacional de Antropología, que justamente este miércoles fue reconocido con el premio Princesa de Asturias de la Concordia 2025. La institución no ha emitido ningún comunicado oficial hasta el momento, y su última publicación en redes se realizó el 3 de junio.

Por su parte, el Museo Castillo de Chapultepec y el Museo Templo Mayor también habrían suspendido su operación. Diversos testimonios en redes indican que al intentar ingresar la mañana del 4 de junio, el acceso estaba restringido, lo que generó inconformidad entre los turistas que planeaban visitarlos.

Estos cierres se producen pocos días después de que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) anunciara un cambio importante en la seguridad de sus museos. La Policía Auxiliar de la Ciudad de México dejó de brindar este servicio desde el 30 de mayo. A partir de entonces, dos empresas privadas tomaron el control de la vigilancia en 30 recintos de la capital y otros en distintas entidades del país.

De acuerdo con un comunicado oficial del INAH, las compañías Asistencia y Supervisión S.A. de C.V. y Sistemas Prácticos en Seguridad Privada S.A. de C.V. resultaron ganadoras de la licitación pública federal LA-48-D00-042-D0001-N-20-2025. En dicho proceso también participó la Policía capitalina, pero su propuesta no fue elegida, ya que, según el INAH, no cumplía con los criterios establecidos en la ley para garantizar las mejores condiciones posibles en términos de precio, calidad y oportunidad.

Hasta ahora, no se ha ofrecido mayor información sobre cuándo reabrirán los recintos ni si esta situación se extenderá a otros espacios culturales bajo la misma administración. Mientras tanto, el panorama museístico en la capital permanece incierto, en un momento en que muchos turistas y habitantes locales buscan disfrutar de las ofertas culturales de la ciudad.