El Insurgente entra en operación total: 57.7 km, siete estaciones, 50 minutos entre Toluca y la CDMX

Tras más de una década de trabajos continuos, ajustes en tiempos y presupuesto, el Gobierno federal inauguró la última etapa del Tren Interurbano “El Insurgente”, con lo que quedó concluida la conexión ferroviaria entre Toluca y la Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó la apertura del tramo final de este proyecto iniciado en 2014, que representó una inversión total de 100 mil millones de pesos y que atravesó tres administraciones federales.

El Tren Interurbano enlaza la capital del Estado de México, cuya zona metropolitana supera los dos millones de habitantes, con el poniente de la Ciudad de México, cruzando la zona montañosa que separa ambas regiones. Con la puesta en marcha del tramo III, de 8.4 kilómetros, el sistema alcanzó una longitud total de 57.7 kilómetros y quedó integrado por siete estaciones: Zinacantepec, Toluca Centro, Metepec y Lerma, en el Estado de México, así como Santa Fe, Vasco de Quiroga y Observatorio, en la capital del país.

De acuerdo con lo informado por el titular de la Agencia Reguladora de Transporte Ferroviario, Andrés Lajous, el recorrido completo está calculado en aproximadamente 50 minutos, con intervalos de paso de entre cinco y siete minutos por tren. El sistema está diseñado para movilizar a más de 230 mil pasajeros diariamente, lo que lo posiciona como una de las principales alternativas de transporte masivo entre ambas entidades.

El secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Antonio Esteva, detalló que el servicio operará con hasta 20 trenes, cada uno con capacidad máxima para 719 personas. En su etapa inicial, las unidades alcanzarán velocidades de hasta 120 kilómetros por hora, con una proyección futura de 160 kilómetros por hora, manteniendo una velocidad promedio cercana a los 90 kilómetros por hora.

En materia tarifaria, el costo del servicio será variable según la distancia recorrida, con precios que irán de 15 a 100 pesos. El viaje completo entre Observatorio y Toluca tendrá una tarifa establecida de 90 pesos.

La infraestructura contempla conexiones directas con otros sistemas de transporte. En Observatorio, el tren enlaza con la Línea 1 del Metro; en Vasco de Quiroga, con la Línea 3 del Cablebús. Además, está prevista una integración posterior con la Línea 12 del Metro, el Centro de Transferencia Modal de Observatorio y la Terminal de Autobuses del Poniente.

Las autoridades señalaron que aún quedan trabajos complementarios por concluir. Para el segundo semestre de 2026 se prevé la finalización de un túnel y del acceso definitivo al Cetram Observatorio, con el objetivo de consolidar la conexión directa con el Metro y reemplazar los esquemas provisionales actualmente en operación.

El proyecto del Tren Interurbano comenzó durante el gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto, continuó bajo la administración de Andrés Manuel López Obrador y fue finalmente concluido en el actual sexenio, marcando el cierre de una de las obras de infraestructura ferroviaria más relevantes del país.

AMLO Supervisa el “El Insurgente” con un Recorrido a Pesar de Controversias

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) realizó su primer recorrido de supervisión en el Tren Interurbano, un proyecto de infraestructura que ha generado diversas críticas y controversias. Acompañado de la gobernadora Delfina Gómez, AMLO destacó los avances y reveló que la inauguración completa de la obra, que conectará Toluca con la Ciudad de México, se llevará a cabo en agosto, desafiando las críticas que ha enfrentado durante su construcción.

El mandatario resaltó el funcionamiento actual del tramo de Zinacantepec a Lerma, apodado “El Insurgente”, señalando que ya cuenta con 10 mil pasajeros diarios. El recorrido de supervisión abarcó desde Lerma hasta la estación Santa Fe, y AMLO compartió la experiencia a través de un video en redes sociales, subrayando los beneficios que el Tren ha proporcionado a los habitantes de la zona.

El proyecto del Tren Interurbano México-Toluca, iniciado en 2015 durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, tiene como objetivo fundamental conectar la Zona Metropolitana de Toluca con el oeste de la Ciudad de México. Con una inversión original de 56 mil 511 millones de pesos, busca aliviar el tráfico entre ambas zonas y mejorar la movilidad en la región.

El presidente informó que se han iniciado pruebas en el nuevo tramo que conectará Zinacantepec con Santa Fe, agregando 9 kilómetros al recorrido ya existente. La infraestructura completa del Tren abarca 58 kilómetros desde Zinacantepec hasta la estación Observatorio, conectándose con la red del Metro de la CDMX y atravesando cinco municipios en el Estado de México y dos alcaldías en la capital.

El proyecto contempla siete estaciones y cuenta con 20 trenes eléctricos, cada uno con capacidad para 719 pasajeros y una velocidad máxima de 160 km/h. La inversión total estimada para la culminación del proyecto asciende a 97 mil millones de pesos, con la expectativa de servir a 81 mil usuarios diarios y reducir significativamente los tiempos de viaje.

A pesar de los avances y las cifras positivas presentadas por AMLO, la alcaldesa de Álvaro Obregón, Lía Limón García, ha expresado críticas y preocupaciones. Limón García ha destacado la falta de medidas de seguridad adecuadas durante la construcción, señalando incidentes como el fallecimiento de un obrero y la ausencia de diálogo con los vecinos afectados.

La alcaldesa también hizo hincapié en la reciente caída de dos trabajadores del proyecto, resultando en una muerte y una grave lesión. Estos eventos subrayan, según Limón García, la insuficiencia de medidas preventivas y la falta de permisos necesarios para la obra.

Impacta, sin víctimas, nuevo colapso del Tren Interurbano

En un incidente de proporciones alarmantes, una dovela de concreto del Tren Interurbano “El Insurgente” colapsó en la zona de Observatorio, Calzada Minas de Arena. A pesar de la magnitud del suceso, no se han reportado víctimas mortales hasta el momento.

La tragedia se desencadenó alrededor del mediodía, cuando una de las ballenas de construcción destinada al viaducto del tren se desplomó, impactando al menos dos vehículos estacionados en la zona, un taxi y una camioneta. La escena, desgarradora, dejó patente el peligro que acecha en las alturas de la construcción.

El Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México, a través de su cuenta de Twitter, informó sobre el incidente: “Atendemos la caída de una ballena de construcción en calle Minas de Arena, colonia Acueducto, en @AlcaldiaAO, 2 vehículos resultaron dañados, no hay reporte de lesionados”.

La Secretaría de Obras y Servicios (Sobse) emitió una tarjeta informativa posteriormente, revelando que la Dirección General de Obras para el Transporte (DGOT) indicó que el colapso se produjo en el apoyo 18 del frente de obra Minas de Arena. La grúa encargada de transportar la dovela de concreto experimentó una falla, desencadenando el desafortunado suceso.

“En el apoyo 18 ubicado en el frente de obra Minas de Arena, se presentó la caída de una dovela de concreto que era transportada sobre el viaducto” enfatizaron que la grúa que realizaba dicha maniobra tuvo una falla que causó el hecho.

A pesar de la violencia del impacto, no se han reportado personas heridas, y en el lugar se está llevando a cabo un dictamen para esclarecer las circunstancias que llevaron a la caída de la estructura. La gravedad de la situación se evidenció en relatos de vecinos que, al presenciar el colapso, sintieron cómo la tierra temblaba bajo sus pies.

La respuesta a la emergencia no se hizo esperar, con la presencia inmediata de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM). Mientras tanto, el incidente suscita interrogantes sobre los protocolos de seguridad y la integridad de la infraestructura en proyectos de esta magnitud.

El colapso en Observatorio ha dejado en evidencia la fragilidad de las operaciones de construcción y la necesidad apremiante de garantizar la seguridad tanto de los trabajadores como de los ciudadanos que conviven con estas megainfraestructuras en desarrollo.