El Mayo Zambada negocia con EU y se declarará culpable de crimen organizado en Nueva York

Ismael Zambada García, conocido como “El Mayo”, uno de los líderes históricos del Cártel de Sinaloa, está a punto de declararse culpable de dos cargos por crimen organizado en Estados Unidos. La fiscalía estadounidense confirmó que el narcotraficante mexicano alcanzó un acuerdo con el Departamento de Justicia (DOJ) para evitar un juicio y enfrentar su proceso bajo una negociación judicial.

De acuerdo con un oficio enviado por la fiscalía al juez Brian Cogan, quien encabeza el caso en Brooklyn, Nueva York, Zambada aceptó declararse culpable del cargo de “empresa criminal continua” en esa corte y de “conspiración RICO” en el Distrito Oeste de Texas. Ambos forman parte de los 24 cargos acumulados en su contra.

El Mayo enfrenta actualmente 17 delitos en la corte federal de Brooklyn, relacionados con tráfico de cocaína, heroína, metanfetamina, mariguana y fentanilo, además de posesión de armas de fuego y lavado de dinero. A estos se suman siete acusaciones en Texas, entre ellas la violación de la Ley RICO (Organizaciones Corruptas e Influenciadas por el Crimen Organizado).

El 18 de agosto de 2025, el DOJ informó que la acusación criminal que pesaba en la corte de El Paso fue transferida a la corte federal de Brooklyn. La decisión obedece a la norma 20 de las Reglas Federales de Procedimientos Penales, que permite concentrar procesos en una sola jurisdicción. Con ello, el narcotraficante de 76 años enfrentará todo su expediente en Nueva York, el mismo tribunal que enjuició a Joaquín “El Chapo” Guzmán.

En un documento firmado, Zambada García reconoció su intención de declararse culpable: “Yo, Ismael Zambada García, acusado, he sido informado que hay una acusación pendiente en mi contra en la causa arriba mencionada y en el Distrito Oeste de Texas. Quiero declararme culpable de la ofensa acusada para consentir la disposición del caso en el Distrito Este de Nueva York en el cual me encuentro retenido, y renunciar al juicio en el Distrito Oeste de Texas”.

La acusación de Texas señala que Zambada y sus asociados coordinaron rutas de tráfico de cocaína y mariguana hacia Estados Unidos a través de puentes internacionales en Ciudad Juárez-El Paso y por zonas desérticas del Valle de Juárez, además de supervisar la distribución de drogas en Texas y otros estados.

Zambada fue entregado a autoridades estadounidenses en 2024, tras ser presuntamente traicionado por Joaquín Guzmán López, “El Güero”, hijo de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”. Después de su arresto inicial en El Paso, el DOJ decidió trasladarlo a Nueva York, donde se centralizarán todos los procesos judiciales en su contra.

Con la aceptación de culpabilidad, El Mayo Zambada busca resolver su situación legal mediante un acuerdo con el gobierno estadounidense. De esta manera, enfrentará formalmente 24 cargos, sin necesidad de un juicio largo y mediático.

Ovidio Guzmán acepta su culpa y desata una tormenta judicial en Estados Unidos

Ovidio Guzmán López, conocido como “El Ratón”, ha dado un giro inesperado a su historia al declararse culpable ante la Corte de Chicago por cuatro delitos relacionados con el narcotráfico y delincuencia organizada. En una audiencia encabezada por la jueza Sharon Coleman, el hijo menor de Joaquín “El Chapo” Guzmán reconoció haber liderado una organización criminal dedicada al tráfico de fentanilo y otras drogas hacia Estados Unidos. Esta confesión lo convierte en el primer miembro de los Guzmán en aceptar su responsabilidad penal ante un tribunal estadounidense.

La declaración de culpabilidad forma parte de un acuerdo de colaboración con la Fiscalía de Estados Unidos, mediante el cual se busca reducir su condena a cambio de asistencia sustancial a las autoridades. Aunque aún no se ha detallado el alcance de la información que ofrecerá, el pacto ya incluye el compromiso de pagar 80 millones de dólares. Vestido con el clásico uniforme naranja de prisión y encadenado de pies y manos, Guzmán también reconoció sufrir depresión, aunque aseguró a la jueza que la medicación que recibe no interfiere con su testimonio.

A principios de julio, Guzmán López solicitó el traslado de su caso desde la Corte de Nueva York a la Corte de Illinois, donde actualmente se encuentra procesado. En ese momento ya había firmado su aceptación de culpa por seis cargos. A ellos se suman otros cinco en Chicago y uno más en el Distrito de Columbia, que inicialmente lo enfrentaban a una posible cadena perpetua.

Este cambio de estrategia ocurre en un contexto judicial cada vez más tenso para los herederos del Cártel de Sinaloa. La presión sobre Ovidio ha sido constante desde su detención en enero de 2023 en Jesús María, Sinaloa, tras un operativo que dejó un saldo trágico de diez militares muertos. Su captura fue un episodio clave en la historia del narcotráfico en México, especialmente tras el fallido intento de arresto en 2019, conocido como el “Culiacanazo”.

La familia Guzmán enfrenta múltiples procesos judiciales en Estados Unidos. Sus hermanos Iván Archivaldo, Jesús Alfredo y Joaquín también están en la mira del gobierno estadounidense por su presunta implicación en el tráfico de fentanilo. A esta presión legal se suma la reciente entrega de Ismael “El Mayo” Zambada a las autoridades, organizada por Joaquín Guzmán, alias “El Güero”, quien supuestamente lo secuestró y lo trasladó en avión a territorio estadounidense. Ambos permanecen bajo custodia.

Este movimiento desató una guerra interna entre “Los Chapitos” y “Los Mayitos”, dos facciones del narcotráfico con profundo arraigo en Sinaloa. En medio de esta lucha, los tribunales estadounidenses se convierten en un nuevo campo de batalla. Se espera que Joaquín Guzmán comparezca el 15 de septiembre, en una audiencia clave que podría confirmar su cooperación con la justicia, al igual que su hermano Ovidio.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha expresado su inconformidad ante la postura de Estados Unidos, cuestionando la aparente contradicción entre declarar a los cárteles como organizaciones terroristas y, al mismo tiempo, negociar con sus líderes. También ha recordado el sacrificio de los soldados que murieron en el operativo que capturó a Guzmán López, y ha solicitado mayor coordinación bilateral: “Es importante para nuestro país”.

Mientras se definen los acuerdos judiciales, el destino de los principales líderes del narcotráfico mexicano se juega en las cortes estadounidenses. Las alianzas, traiciones y confesiones configuran un escenario en el que las decisiones legales ya tienen consecuencias más allá de los juzgados, afectando directamente la estructura del crimen organizado en México.