Un avión de la Fuerza Aérea de Estados Unidos arribó a México durante el fin de semana como parte de actividades previamente autorizadas por el gobierno mexicano, informó el Gabinete de Seguridad. La llegada de la aeronave ocurrió en el Aeropuerto Internacional de Toluca y fue confirmada por autoridades federales a través de redes sociales, donde se precisó que el vuelo tuvo fines de capacitación y se realizó conforme a los acuerdos de colaboración entre ambos países.
De acuerdo con datos de la plataforma de rastreo aéreo Flightradar24, el avión identificado con la matrícula RCH149 despegó alrededor del mediodía del sábado desde la Base de la Fuerza Aérea Dyess, ubicada en Abilene, Texas. El trayecto se efectuó sin escalas y concluyó ese mismo día aproximadamente a las 14:40 horas, tiempo del centro de México, en Toluca, una de las principales terminales aéreas del centro del país.
La aeronave corresponde a un Lockheed Martin C-130J-30 Super Hercules, un modelo de transporte táctico ampliamente utilizado por la Fuerza Aérea estadounidense. Según información del fabricante, este tipo de avión está diseñado para cumplir misiones diversas, entre ellas evacuaciones médicas, reabastecimiento aéreo para labores de combate de incendios y traslado de ayuda humanitaria, además de operaciones logísticas y de entrenamiento.
El aterrizaje se produjo horas después de que la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos emitiera una advertencia dirigida a operadores aéreos sobre posibles actividades militares en el espacio aéreo de México, Centroamérica y Sudamérica, así como en zonas marítimas del Pacífico y el Golfo de California. La alerta recomendó extremar precauciones ante eventuales interferencias en sistemas de navegación.
En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo señaló que el gobierno federal no tiene registro de operaciones militares estadounidenses dentro del territorio nacional y afirmó que no existe información sobre maniobras fuera de lo ordinario en el espacio aéreo mexicano.
Hasta el momento, ni autoridades mexicanas ni estadounidenses han detallado de manera pública los motivos específicos del arribo del avión a Toluca. No obstante, el Gabinete de Seguridad reiteró que el vuelo fue autorizado y que se ajustó a los protocolos establecidos, en un escenario de cooperación bilateral vigente entre México y Estados Unidos.
