Sheinbaum destina 13 mil mdp a comunidades indígenas con gestión directa

Durante una asamblea informativa celebrada en la comunidad de Zaragoza, en Acayucan, Veracruz, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció una inversión histórica de 13 mil millones de pesos para el desarrollo de infraestructura básica en pueblos y comunidades indígenas a lo largo del país. Este monto, correspondiente al Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social de los Pueblos y Comunidades Indígenas, se aplicará en 2025 y estará bajo el control directo de las comunidades beneficiadas.

En el estado de Veracruz, se destinarán mil 418 millones de pesos para atender a 2 mil 500 comunidades que pertenecen a 18 pueblos indígenas y afromexicanos. La distribución de los recursos tomará en cuenta el grado de pobreza y la población de cada comunidad. A nivel nacional, el fondo alcanza una cobertura mucho más amplia, con la participación directa de los pueblos originarios en la planeación y ejecución de los proyectos.

Claudia Sheinbaum explicó que la administración de estos recursos se hará de manera participativa y transparente. Las decisiones se tomarán en asambleas comunitarias, donde las propias personas definirán las obras prioritarias para su desarrollo. Ahí mismo se elegirá a un comité encargado de ejecutar las acciones y otro de vigilancia que supervise el uso correcto del presupuesto.

También señaló que cada comunidad contará con una tesorera, y destacó que esta responsabilidad estará a cargo de una mujer, con el argumento de que “las mujeres administramos más honestamente los recursos”.La medida busca fomentar la participación de las mujeres en la gestión comunitaria, además de garantizar mayor transparencia en el uso del dinero.

Durante este evento, Sheinbaum estuvo acompañada por la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle; la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel; y el director del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, Adolfo Regino, así como otros miembros del gabinete federal. Todos coincidieron en señalar que este modelo de inversión permitirá reducir desigualdades históricas al empoderar directamente a las comunidades con herramientas de organización, decisión y autonomía.

La estrategia impulsada por el gobierno federal representa un giro significativo en la manera de ejecutar obras públicas en contextos rurales y marginados, priorizando el enfoque comunitario y reconociendo la capacidad organizativa de los pueblos indígenas y afromexicanos. Esta acción busca consolidarse como una base sólida para el desarrollo con identidad, inclusión y justicia social.

Posible reelección de Rosario Piedra en la CNDH genera críticas de expertos y exconsejeros

A pocas semanas de que finalice el periodo de Rosario Piedra Ibarra como presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), exintegrantes del Consejo Consultivo, organizaciones civiles y expertos advierten que el Senado podría respaldar a la actual ombudsperson para que continúe al frente de la institución o, en su defecto, designar a alguien cercano al partido mayoritario.

Luis de la Barreda Solórzano, exlíder de la Comisión de Derechos Humanos del entonces Distrito Federal, afirma que la posible reelección de Piedra es “previsible”, dado el modo en que se manejó su designación inicial. “La mayoría de senadores la eligieron sin que lograra el número de votos necesario y, pese a su gestión cuestionada, podrían reelegirla. Piedra ha actuado de forma omisa y sumisa en el cargo”, subraya De la Barreda.

Por su parte, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh) enfatiza la necesidad de que el próximo nombramiento en la CNDH se realice de manera adecuada, transparente y participativa, alineado con los Principios de París que exigen independencia y autonomía. Eduardo Guerrero, abogado del Centro Prodh, subraya que es crucial evaluar los planes de trabajo presentados por los candidatos, considerando la militarización, la crisis de desapariciones y otros problemas en derechos humanos.

Guerrero también critica que Piedra dejará una CNDH debilitada, sin respuestas claras ante temas relevantes como la militarización y la reforma judicial. Además, señala que el proyecto de convertir a la CNDH en una Defensoría del Pueblo, promovido por Piedra, no aborda los problemas esenciales que enfrenta el organismo.

Ante la posibilidad de que Piedra o un simpatizante del partido en el poder retomen el liderazgo de la CNDH, Guerrero considera que esto reflejaría un desinterés de la Cuarta Transformación por los derechos humanos. “Si el Senado la reelige o designa a alguien afín al partido dominante, el mensaje es que no hay un compromiso serio para garantizar la autonomía de la CNDH en este contexto de debilitamiento de organismos autónomos”, señala.

Adalberto Méndez López, exintegrante del Consejo Consultivo de la CNDH, sostiene que aunque Piedra tiene derecho a buscar la reelección, esto debería basarse en una gestión efectiva, lo cual, asegura, no ha sido el caso. “Su administración ha sido cómplice del oficialismo, careciendo de la capacidad técnica que caracterizó al organismo en el pasado”, concluye.