México endurece reglas: Cárcel por explosivos caseros y armas modificadas

El Senado de la República cerró su periodo ordinario con un golpe firme al crimen. Con 105 votos a favor y el respaldo de todas las bancadas, aprobó reformas clave a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, enfocadas en fortalecer el control de armas, explosivos y sustancias relacionadas en todo el país. El dictamen fue enviado a la presidenta Claudia Sheinbaum para su promulgación oficial en el Diario Oficial de la Federación.

La nueva reforma marca un antes y un después en la legislación mexicana. Se fija una pena de prisión de 20 años a toda persona que fabrique, transporte, posea, porte, comercialice, transfiera o use artefactos explosivos improvisados, como bombas caseras o drones explosivos. Si el delito se comete con fines de delincuencia organizada, la condena podría escalar hasta los 50 años de prisión.

El endurecimiento de las penas no se detiene ahí. Cualquier alteración o modificación de un arma también será castigada con penas que van de cuatro a ocho años de prisión, buscando frenar la tendencia de adaptar armas para incrementar su letalidad.

La Secretaría de la Defensa Nacional apoyó esta iniciativa, resaltando su importancia para fortalecer las tareas de seguridad pública que llevan a cabo sus elementos en las calles del país.

La reforma también toca a quienes ejercen actividades legales relacionadas con armas. Ejidatarios, comuneros y jornaleros podrán poseer varias armas en sus domicilios, específicamente escopetas de cualquier calibre, con excepción de aquellas con cañones de longitud inferior a .635 milímetros o de calibre superior a 18.5 milímetros. Además, los practicantes de tiro o cacería debidamente acreditados ante la Sedena podrán tener hasta 10 armas de fuego en sus hogares.

El dictamen establece seis objetivos fundamentales: consolidar el carácter de orden público e interés social de la ley; extender su observancia a todo el territorio nacional; reforzar el control estatal sobre actividades conexas con armas, explosivos, pirotecnia y sustancias químicas relacionadas; actualizar la tipología de armamento y accesorios; precisar las condiciones de posesión y portación; y obligar a los tres niveles de gobierno a implementar campañas permanentes de desarme y promoción de la cultura de paz.

Con esta reforma, México busca blindarse frente a los nuevos desafíos de seguridad, cerrando la puerta a las amenazas que representan los explosivos improvisados y las armas ilegales, mientras impulsa una cultura de responsabilidad y paz.

Marcelo Ebrard celebra que la Corte Suprema de EE.UU. revise demanda de México contra fabricantes de armas

Este sábado 5 de octubre, el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard Casaubón, se pronunció sobre la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de analizar la demanda que el Gobierno de México presentó en el pasado contra los fabricantes de armas de fuego. A través de un comunicado, Ebrard expresó confianza en que las autoridades estadounidenses darán la razón a México en este caso.

La Corte Suprema de EE.UU. decidió el viernes 4 de octubre revisar si México tiene la facultad para demandar a los fabricantes de armas, cuyas armas han sido vinculadas con el crimen organizado en territorio mexicano. En 2021, durante el mandato de Andrés Manuel López Obrador, el Gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, entonces liderada por Ebrard, presentó una denuncia contra las empresas estadounidenses de armamento.

La denuncia señalaba que durante décadas, México y sus ciudadanos han sido víctimas del flujo de armas militares y otras armas letales que cruzan la frontera desde Estados Unidos. Según el documento legal, entre el 70 y 90 por ciento de las armas confiscadas en escenas de crimen en México provenían del país vecino.

En su momento, la demanda fue desestimada por el juez estadounidense Dennis Saylor. Sin embargo, la reciente decisión de la Corte Suprema ha sido celebrada por Ebrard, quien afirmó que México está en lo correcto. “Decían que no era factible, pero lo cierto es que la demanda del Gobierno de México contra la industria de armas de Estados Unidos llegó a la Suprema Corte de ese país. Nos asiste la razón. ¡Triunfaremos!”, escribió el funcionario.

El tráfico de armas ilegales desde Estados Unidos ha sido un problema crítico en México, facilitando la violencia y fortaleciendo a los cárteles del crimen organizado. Este flujo se mantiene por la alta demanda de armas de los grupos delictivos y la falta de control fronterizo adecuado. Las autoridades mexicanas, en coordinación con agencias internacionales, buscan implementar medidas más estrictas para frenar este tráfico y mejorar la cooperación entre ambos países.