Diputados avalan Ley de Aguas entre bloqueos y reclamos; productores anuncian movilizaciones

La Comisión de Recursos Hidráulicos, Agua Potable y Saneamiento de la Cámara de Diputados aprobó esta mañana la nueva Ley de Aguas, en una sesión marcada por tensiones dentro y fuera del recinto legislativo. La votación, realizada mientras productores agrícolas mantenían un bloqueo en los accesos de San Lázaro, concluyó con 28 votos a favor, nueve en contra y tres abstenciones. Legisladores de Morena y sus aliados respaldaron el dictamen, mientras que la oposición reclamó que no se atendieron las demandas del sector agrícola.

De acuerdo con legisladores consultados, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, notificó personalmente y por teléfono a diputados de la oposición que “hay una decisión de más arriba” para modificar el orden del día y dar prioridad a la discusión y votación de la Ley de Aguas en el pleno. Desde temprano, productores de distintas regiones del país se movilizaron hacia la capital y posteriormente instalaron un cerco con tractores y vehículos alrededor del Congreso de la Unión para intentar frenar el avance del proceso legislativo.

Monreal explicó que pidió a la Junta de Coordinación Política realizar el cambio en la agenda para que la reforma sea discutida y votada en las próximas horas. Con la aprobación en comisiones, el dictamen avanza hacia el pleno, donde legisladores anticipan que será votado a favor.

Tras conocer el resultado en comisiones, organizaciones y dirigentes agrícolas expresaron sentirse “traicionados” por Morena y por la presidenta Claudia Sheinbaum. Afirmaron que radicalizarán las movilizaciones en todo el país ante lo que consideran una falta de atención a las observaciones presentadas durante más de una semana de trabajo con legisladores.

Eraclio Rodríguez, dirigente del Frente Nacional por la Defensa del Campo Mexicano (FNDCM), señaló que habían construido acuerdos para garantizar la continuidad de concesiones y la atención a pozos sin títulos: “Duramos más de una semana trabajando junto con ellos… ya habíamos confiado”. Jorge Gutiérrez, dirigente agrícola de Chihuahua, advirtió que “siguen nada más la línea que le manda la señora presidente”, y responsabilizó a diputados y autoridades federales de las acciones que se deriven.

El malestar también se extendió entre productores como Jorge Robles, quien consideró que la reforma “acorralará” a quienes abastecen de alimentos al país. Otros dirigentes anunciaron que las protestas se ampliarán a todos los estados, incluyendo cierres carreteros y bloqueos en aduanas fronterizas. Señalaron que incluso impedirán el evento masivo convocado por el gobierno federal para celebrar siete años de Morena en el poder.

Baltazar Valdés, también dirigente del FNDCM, afirmó: “El Congreso nos traicionó… necesitamos bloquear el evento del sábado para demostrar que la fuerza en este país es de los campesinos”. En ese mismo sentido, la productora Alexa Jiménez cuestionó que haya motivos para celebrar: “El campo está en el abandono… están a punto de quitarnos la principal materia para producir”.

Con el dictamen aprobado en comisiones y en ruta hacia el pleno, el país entra en una jornada marcada por presión legislativa y una creciente movilización nacional del sector agrícola.

Ante la crisis limonera en Apatzingán el gobierno de Michoacán asume el control

El corazón de la industria limonera en Michoacán late con dificultad. En medio de un paro que ya lleva tres días y afecta gravemente la producción en los municipios de Apatzingán y Buenavista Tomatlán, el gobierno estatal ha decidido tomar una medida drástica: asumir el control del Tianguis Limonero de Apatzingán. Esta intervención busca estabilizar el mercado del cítrico y, al mismo tiempo, desarticular las redes de extorsión que asfixian a los productores locales.

 

Carlos Torres Piña, secretario de Gobierno de Michoacán, anunció la decisión luego de una reunión con altos mandos militares de la 43 Zona Militar, ubicada en Apatzingán, así como con representantes de los productores y empresarios del sector. “Nosotros ofrecimos y el planteamiento es que, por algunas semanas, como gobierno de Michoacán, nos hagamos cargo de este Tianguis Limonero, para nosotros tener el control y la revisión de dónde viene la fruta, la trazabilidad de qué áreas y parcelas viene, el control de la venta, y todo eso que permita también regular ciertos procesos”, explicó Torres Piña, subrayando la necesidad de una intervención urgente.

 

Esta acción busca, en primer lugar, garantizar la seguridad de los productores, quienes han denunciado que el crimen organizado les exige hasta tres pesos por cada kilogramo de limón que comercializan. Estas extorsiones, sumadas a los bajos precios pagados por las empacadoras, han llevado a los limoneros al borde de la desesperación.

 

El paro limonero que afecta a Apatzingán y Buenavista Tomatlán no es un problema aislado. “Se mezclan varios temas”, reconoció Torres Piña. “Al ser poca la fruta que se cosecha en este periodo, el costo no es rentable, y si a esto le agregas estos elementos externos que tú señalas, por supuesto que se mezclan”. Las declaraciones del secretario reflejan la complejidad de una situación que no solo tiene un impacto económico, sino también social y de seguridad.

 

La producción de limón en Michoacán, que anualmente alcanza las 600 mil toneladas, es una de las más importantes a nivel nacional. Sin embargo, el bajo costo del producto en el estado, donde los limoneros reciben entre 7 y 11 pesos por kilogramo, contrasta drásticamente con los precios en otros estados del país, donde el mismo cítrico se vende entre 20 y 50 pesos. El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla ha señalado este factor como una de las principales causas de la crisis actual.

 

El costo de producción no es el único factor que sofoca a los limoneros. Los productores han revelado, bajo condición de anonimato, que el crimen organizado ha incrementado las tarifas de extorsión, haciendo aún más difícil su labor. Los cárteles implicados en estas actividades, según se ha identificado, son Cárteles Unidos (Los Viagras y Blancos de Troya), Los Caballeros Templarios, el Cártel de Acahuato y el Cártel de Tepalcatepec. Este último controla las extorsiones en Tepalcatepec y La Ruana, dos zonas históricamente conflictivas.

 

Ante este panorama, la intervención del gobierno en el Tianguis Limonero no solo busca regular el precio del limón, sino también cortar las fuentes de ingresos ilícitos de estos grupos. La trazabilidad de la fruta y el control de la venta se perfilan como herramientas clave en esta estrategia.

 

Aunque la decisión del gobierno de Michoacán representa un paso audaz, el éxito de la medida dependerá de su implementación y de la capacidad de las autoridades para sostener el control en un entorno dominado por la violencia y la corrupción. La intervención del Tianguis Limonero de Apatzingán es, en muchos sentidos, una prueba de fuego para la administración estatal, que deberá demostrar su determinación y eficacia frente a uno de los desafíos más complejos que enfrenta el sector agrícola en la región.

 

Los productores, por su parte, mantienen la esperanza de que esta medida sea el primer paso hacia una solución más duradera que les permita trabajar en paz y obtener un precio justo por su esfuerzo. Como señaló uno de ellos, “Lo que necesitamos es que nos dejen trabajar, que nos paguen lo justo, y que no tengamos que temer por nuestras vidas cada vez que salimos al campo”.