El gobierno de México confirmó que a partir del 1 de enero de 2026 entrará en vigor un nuevo paquete de aranceles a productos procedentes de China y otros países asiáticos, como parte de una estrategia orientada a proteger el empleo nacional, corregir distorsiones en el comercio exterior y fortalecer sectores industriales considerados estratégicos.
La presidenta Claudia Sheinbaum ratificó la medida durante su conferencia matutina, en la que se expuso que los aranceles forman parte de una política industrial integral. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, explicó que la decisión busca evitar la posible pérdida de hasta 350 mil empleos en ramas clave como la automotriz, textil, del calzado, siderúrgica y diversas áreas de la manufactura.
De acuerdo con la Secretaría de Economía, estas industrias han enfrentado una creciente presión por el aumento de importaciones con precios por debajo de los valores de referencia internacionales, lo que ha generado condiciones de competencia desleal. Ebrard señaló que este fenómeno ha afectado de manera directa la viabilidad de empresas nacionales y la estabilidad del empleo en dichos sectores.
El funcionario detalló que el crecimiento de las importaciones ha sido particularmente acelerado en algunos segmentos. En la industria automotriz, los incrementos han alcanzado hasta 34 %, mientras que en textiles, vestido y calzado se han registrado aumentos superiores al 20 %. Frente a este contexto, defendió la aplicación de aranceles como una medida “preventiva, sensata y quirúrgica”, diseñada para actuar antes de que el daño al empleo sea irreversible.
Ebrard subrayó que el alcance de la medida será limitado, ya que impactará únicamente alrededor del 8 % del total de las importaciones del país. Bajo este enfoque, se busca proteger sectores específicos sin alterar de manera significativa el comercio exterior. Asimismo, estimó que el efecto sobre la inflación será marginal, con un impacto aproximado de 0.2 %.
Tanto Sheinbaum como Ebrard insistieron en que los aranceles no están dirigidos contra ningún país en particular, sino contra prácticas comerciales que generan competencia desleal. Reafirmaron que México mantendrá su carácter de economía abierta y su compromiso con el comercio internacional.
Las autoridades indicaron que estas acciones se complementarán con inversiones públicas y privadas, así como con el desarrollo de los Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar, enfocados en la generación de empleo y el crecimiento regional.
El anuncio se produce en un momento previo a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), programada para el próximo año, en un entorno marcado por tensiones comerciales. China, uno de los países afectados, llamó a México a corregir lo que calificó como prácticas de unilateralismo y proteccionismo, en referencia a más de 1,400 productos incluidos en la medida.
