Aprueban nueva Ley Federal de Derechos; oposición acusa de “hacer que todos paguen más”

La Cámara de Diputados aprobó en lo general el dictamen de la Ley Federal de Derechos, impulsado por la mayoría de Morena, Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Partido del Trabajo (PT), con 355 votos a favor, 132 en contra y dos abstenciones. La reforma busca ajustar cuotas y tarifas para reflejar el costo real de los servicios públicos, así como modernizar y simplificar trámites en diversos sectores gubernamentales.

Al presentar el dictamen en tribuna, la diputada de Morena Marcela Michel López, integrante de la Comisión de Hacienda, señaló que la propuesta “moderniza servicios y simplifica trámites en distintos sectores”, además de actualizar y armonizar la Ley Federal de Derechos con las reformas recientes “garantizando la coherencia normativa”.

Michel López explicó que la nueva legislación contempla ajustes a las cuotas migratorias para visitantes sin permiso de trabajo, residentes temporales y permanentes, e incluye un descuento del 50% en casos humanitarios, como reunificación familiar, ofertas laborales o invitaciones de carácter cultural. También destacó revisiones en las tarifas de servicios sanitarios, aeronáuticos, fitosanitarios y zoosanitarios, ajustadas por factores económicos o en términos inflacionarios.

La legisladora subrayó que los nuevos cobros no afectarán directamente a la población con menores recursos, y mencionó ejemplos como los pagos por autorizaciones para embarcaciones turísticas de altura, servicios migratorios extraordinarios en vuelos no regulares o permisos para aeronaves privadas sin fines de lucro. En contraste, aclaró que seguirán exentas las aeronaves destinadas a protección civil y ambulancias aéreas.

Otro punto relevante de la reforma es la adecuación de los derechos por el uso del espectro radioeléctrico, con el objetivo de ampliar la cobertura de telecomunicaciones y radiodifusión en comunidades que aún carecen de estos servicios.

Durante la discusión, la oposición expresó su rechazo al dictamen. La diputada del Partido Acción Nacional (PAN), Noemí Luna Ayala, acusó al gobierno de Morena de contradecir su lema de “primero los pobres”. “Lo que propone este gobierno para el 2026 es sencillo de resumir: que todos paguen más, pero que los beneficios sigan sin llegar”, afirmó. Señaló que el proyecto incrementa hasta 100% las cuotas en trámites migratorios, 16% en servicios financieros y eleva costos en sanidad, aviación, telecomunicaciones y agua, sin garantizar beneficios a las comunidades más vulnerables.

Desde Movimiento Ciudadano (MC), el diputado Eduardo Gaona Domínguez advirtió que los nuevos cobros afectarán a empresas de telecomunicaciones y negocios generadores de empleo, calificándolo como “una estocada en los bolsillos de todos los mexicanos”. Añadió que la iniciativa elimina exenciones en el cobro del agua, lo que podría impactar en zonas rurales y de bajos recursos.

Por su parte, la diputada morenista Claudia Rivera resaltó que la reforma mantiene exenciones para las PyMES que busquen inscripción simplificada en el Registro Nacional de Valores, con el fin de facilitar su acceso al financiamiento y fomentar el desarrollo económico local. 

También precisó que parte de los recursos recaudados se destinarán a fortalecer al Servicio de Administración Tributaria (SAT) mediante tecnología de vigilancia, marbetes y precintos, “principalmente para combatir la falsificación, la evasión y el comercio ilegal”.

Tras su aprobación en lo general, la Ley Federal de Derechos pasó a la discusión en lo particular, donde los legisladores continuaron el análisis de artículos específicos y reservas presentadas por las distintas fracciones parlamentarias.

Slim: Telmex, Una Década en Números Rojos y Un Desafío con el Mercado Telecomunicativo

En una conferencia de prensa el pasado 12 de febrero, Carlos Slim, el destacado empresario mexicano dueño de Grupo Carso, hizo declaraciones contundentes sobre el estado actual de Telmex, la principal empresa de telecomunicaciones en México. Bajo el título provocador de “Telmex: Ya no es negocio”, Slim anunció que la empresa no ha sido rentable durante al menos una década y enfrenta obstáculos significativos para competir en el mercado.

A pesar de la situación desafiante, Slim descartó la posibilidad de vender Telmex en su totalidad, aunque sugirió que podrían considerar la venta de una parte, siempre y cuando permanezca en manos mexicanas. Según él, Telmex ya no es un negocio viable debido al pasivo laboral que supera los 270 mil millones de pesos y a la exclusión sistemática de la empresa para ofrecer servicios de televisión de paga.

El empresario también abordó las acusaciones de que su relación con la administración de Andrés Manuel López Obrador ha sido beneficiosa para él. Afirmó que, a pesar de las afirmaciones en contrario, la exclusión de Telmex del mercado de televisión de paga demuestra que no ha sido el caso.

“Nos han rechazado la posibilidad de dar televisión de paga en los últimos cuatro gobiernos, y esto ha afectado la competencia, perjudicando a los consumidores. Es una falla de los gobiernos y el IFT”, expresó el empresario, destacando las barreras que Telmex ha enfrentado en el ámbito regulatorio.

El empresario ofreció una visión a largo plazo, asegurando que las finanzas de Telmex se aliviarán hasta el año 2040. Esto se debe a la proyección de que para ese año se habrá cumplido con el pasivo relacionado con las pensiones de los 41 mil jubilados de la empresa, cuyas pensiones son hasta un 160 por ciento superiores a sus últimos salarios.

En respuesta a las críticas y especulaciones sobre la privatización de Telmex en 1990, Carlos Slim desmintió que la empresa fuera un regalo. Argumentó que durante la subasta de privatización, el costo ascendió a 8 mil 615 millones de dólares, una cifra considerablemente alta en comparación con los 173 millones de dólares que tenía en 1986. Slim defendió la inversión masiva realizada para modernizar Telmex y sacarlo del rezago, aunque reconociera que actualmente no es tan rentable como en años anteriores.