Carso no logra frenar fallo que ordena mayor indemnización por colapso en la Línea 12

El máximo tribunal del país dio un paso firme al dejar fuera la solicitud de Carso Infraestructura y Construcción, filial de Grupo Carso, que buscaba frenar la sentencia que la obliga a aumentar las indemnizaciones a víctimas del desplome en la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México, ocurrido el 3 de mayo de 2021.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) rechazó revisar el amparo presentado por la empresa, el cual pretendía revertir una resolución emitida por una sala civil de la capital. Dicha sentencia había determinado que el acuerdo reparatorio celebrado en enero de 2022 con los afectados no era justo ni suficiente.

Tras el accidente que cobró vidas y dejó secuelas físicas, emocionales y económicas, un grupo de víctimas acudió a la vía civil en 2023. En su demanda señalaron que la reparación ofrecida originalmente por Carso no cubría adecuadamente los daños sufridos, incluidos gastos médicos, procesos de rehabilitación, impacto psicológico y pérdida de oportunidades laborales.

En respuesta a la condena civil dictada en abril de 2024, Carso argumentó que el acuerdo inicial debía respetarse, que el caso ya había sido resuelto judicialmente, y que incluso existían pruebas inadmitidas de manera incorrecta. También señaló que las autoridades de la capital deberían formar parte del juicio por su presunta responsabilidad en la falta de mantenimiento del tramo elevado que colapsó.

El 14 de febrero, un Tribunal Colegiado federal desestimó los argumentos de la empresa al confirmar la resolución anterior. El tribunal calificó las objeciones como infundadas y respaldó la orden de ampliar las compensaciones económicas a las víctimas.

Con la reciente negativa de la SCJN a atraer el caso, la sentencia queda firme. El acuerdo publicado este lunes establece que el caso no reúne los criterios de “interés excepcional” en materia de derechos humanos o constitucionales, necesarios para que la Corte intervenga.

Carso Infraestructura y Construcción deberá, por tanto, cumplir con el fallo y ajustar las indemnizaciones de acuerdo con lo establecido por el tribunal civil. La decisión refuerza la vía judicial como herramienta para la exigencia de justicia y abre un precedente en cuanto a la valoración de los acuerdos reparatorios posteriores a tragedias urbanas de gran escala.

Slim: Telmex, Una Década en Números Rojos y Un Desafío con el Mercado Telecomunicativo

En una conferencia de prensa el pasado 12 de febrero, Carlos Slim, el destacado empresario mexicano dueño de Grupo Carso, hizo declaraciones contundentes sobre el estado actual de Telmex, la principal empresa de telecomunicaciones en México. Bajo el título provocador de “Telmex: Ya no es negocio”, Slim anunció que la empresa no ha sido rentable durante al menos una década y enfrenta obstáculos significativos para competir en el mercado.

A pesar de la situación desafiante, Slim descartó la posibilidad de vender Telmex en su totalidad, aunque sugirió que podrían considerar la venta de una parte, siempre y cuando permanezca en manos mexicanas. Según él, Telmex ya no es un negocio viable debido al pasivo laboral que supera los 270 mil millones de pesos y a la exclusión sistemática de la empresa para ofrecer servicios de televisión de paga.

El empresario también abordó las acusaciones de que su relación con la administración de Andrés Manuel López Obrador ha sido beneficiosa para él. Afirmó que, a pesar de las afirmaciones en contrario, la exclusión de Telmex del mercado de televisión de paga demuestra que no ha sido el caso.

“Nos han rechazado la posibilidad de dar televisión de paga en los últimos cuatro gobiernos, y esto ha afectado la competencia, perjudicando a los consumidores. Es una falla de los gobiernos y el IFT”, expresó el empresario, destacando las barreras que Telmex ha enfrentado en el ámbito regulatorio.

El empresario ofreció una visión a largo plazo, asegurando que las finanzas de Telmex se aliviarán hasta el año 2040. Esto se debe a la proyección de que para ese año se habrá cumplido con el pasivo relacionado con las pensiones de los 41 mil jubilados de la empresa, cuyas pensiones son hasta un 160 por ciento superiores a sus últimos salarios.

En respuesta a las críticas y especulaciones sobre la privatización de Telmex en 1990, Carlos Slim desmintió que la empresa fuera un regalo. Argumentó que durante la subasta de privatización, el costo ascendió a 8 mil 615 millones de dólares, una cifra considerablemente alta en comparación con los 173 millones de dólares que tenía en 1986. Slim defendió la inversión masiva realizada para modernizar Telmex y sacarlo del rezago, aunque reconociera que actualmente no es tan rentable como en años anteriores.