Fiscalía de Sinaloa reestructura vicefiscalías tras licencia de Dámaso Castro

La Fiscalía General del Estado de Sinaloa realizó cambios en cargos clave de la institución luego de la salida de Dámaso Castro Saavedra, quien dejó la Vicefiscalía General tras solicitar licencia en medio de señalamientos del gobierno de Estados Unidos por presuntos nexos con el narcotráfico y el Cártel de Sinaloa.

La fiscal estatal, Claudia Zulema Sánchez Kondo, tomó protesta a José Roberto Quiñónez Coronado como nuevo encargado de la Vicefiscalía General de la entidad, posición que ocupaba Castro Saavedra antes de separarse del cargo.

Ese mismo miércoles también fue nombrada Rocío Yamileth Aguilar Zazueta como encargada de la Vicefiscalía Regional Zona Centro, de acuerdo con un comunicado oficial difundido por la dependencia.

En el documento, la Fiscalía indicó que Sánchez Kondo pidió a los nuevos funcionarios conducirse bajo criterios de legalidad y profesionalismo durante el desempeño de sus funciones.

La Fiscal General exhortó a las personas designadas a desempeñar sus funciones con apego a los principios de legalidad, eficiencia, profesionalismo y honradez, y a realizar, de manera conjunta, el mayor esfuerzo para fortalecer la procuración de justicia en la entidad, contribuyendo al Estado de Derecho y a la seguridad de las y los sinaloenses”, señala el comunicado.

La salida de Dámaso Castro Saavedra ocurre después de que el pasado 28 de abril el Departamento de Justicia de Estados Unidos informara sobre el inicio de una investigación formal contra el gobernador Rubén Rocha Moya y otros nueve funcionarios, entre ellos el entonces vicefiscal, por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.

Gusano barrenador llega a la capital: Activan cerco sanitario tras caso detectado en Tlalpan

Un caso de gusano barrenador del ganado mantiene bajo vigilancia a autoridades sanitarias en el sur de la Ciudad de México, donde ya se desplegaron brigadas y medidas de contención tras confirmarse la presencia del parásito en un perro.

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), informó que el episodio se localiza en la comunidad de Topilejo, en la alcaldía Tlalpan. El caso continúa en periodo activo, aunque bajo control institucional.

El reporte se originó el 26 de abril, cuando una clínica veterinaria de la zona notificó, mediante líneas de emergencia, un cuadro de miasis en un canino. El diagnóstico fue realizado por un médico veterinario zootecnista, quien identificó la infestación en la base de la oreja izquierda de un perro dóberman de 12 años, cuya herida derivó de una pelea con otros perros.

De acuerdo con la dependencia, no se han identificado contagios adicionales. Además, por las condiciones climáticas y la altitud del sitio, el evento es considerado una incursión, es decir, un caso aislado.

A partir de esta detección, se implementó un protocolo de contención que incluye vigilancia epidemiológica tanto pasiva como activa, así como investigaciones retrospectivas y prospectivas. También se realizó la desinfección del domicilio donde habitaba el animal afectado.

Las autoridades sanitarias desplegaron brigadas para rastreo epidemiológico en zonas cercanas y llevaron a cabo encuestas casa por casa con el objetivo de descartar nuevos casos.

El contexto de esta detección ocurre en medio de tensiones comerciales. Desde noviembre de 2024, Estados Unidos suspendió las importaciones de ganado vivo procedente de México ante la amenaza del gusano barrenador, una medida que el gobierno mexicano calificó como “unilateral”.

Productores han señalado que esta decisión ha generado pérdidas superiores a 800 millones de dólares en poco más de un año. Posteriormente, entre noviembre de 2024 y diciembre de 2025, el cierre del mercado estadounidense dejó sin exportación a más de 1.2 millones de cabezas de ganado, lo que representó una afectación estimada en mil 448 millones de dólares, según el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).

El gusano barrenador afecta principalmente al ganado bovino, aunque también puede presentarse en animales domésticos, fauna silvestre e incluso en humanos, lo que ha llevado a reforzar medidas sanitarias en el país desde finales de 2024.