Desvestida: La nueva serie que desnuda los mitos y contradicciones del mundo de la moda

La moda, con toda su belleza, brillo y poder, se somete a su propio juicio en “Desvestida: la moda pasó de moda”, la nueva serie documental de Disney+, conducida por Mariana Fabbiani, que se estrena el 12 de noviembre dentro de Hulu, la marca de entretenimiento general de la plataforma. A lo largo de siete episodios, la producción realizada por Mandarina Contenidos abre un espacio de reflexión sobre una industria que, más que dictar tendencias, hoy busca redefinirse en torno a la diversidad, la sostenibilidad y la identidad.

Con un enfoque internacional, la serie recorre los escenarios más icónicos de la moda: Nueva York, París, Milán, Ciudad de México y Buenos Aires, ciudades donde Mariana Fabbiani conversa con diseñadores, modelos, editores, fotógrafos y creadores de contenido que están transformando la forma de entender lo que vestimos.

Entre las voces que participan se encuentran figuras clave como Patricia Field, la diseñadora detrás de Sex and the City; la supermodelo Coco Rocha; el diseñador mexicano Benito Santos; la fotógrafa Paola Kudacki; el creador del proyecto Advanced Style, Ari Seth Cohen; y la directora editorial de Vogue México y Latinoamérica, Karla Martínez de Salas.

“Desvestida” se adentra en los temas más urgentes de la moda contemporánea: desde los estereotipos de belleza y la representación de cuerpos diversos, hasta el cuestionamiento del edadismo, los roles de género y el impacto ambiental del consumo textil. A través de entrevistas, análisis y testimonios, la serie desmenuza cómo la industria se enfrenta a su propio cambio de paradigma, en un contexto donde los consumidores exigen autenticidad, inclusión y responsabilidad.

Cada episodio profundiza en una problemática distinta. Desde la obsesión por el “cuerpo perfecto” hasta la moda como herramienta de liberación personal, la serie pone sobre la mesa el debate entre el lujo, el consumo y la ética. También explora cómo la identidad cultural se refleja en la forma de vestir y cómo las nuevas generaciones están impulsando una moda más consciente, que apuesta por la creatividad sostenible más que por las apariencias.

Con una narrativa dinámica y visualmente atractiva, “Desvestida: la moda pasó de moda” no solo muestra pasarelas y tendencias, sino que invita a mirar detrás de las telas, los espejos y las marcas. En un momento en que la moda se transforma más rápido que nunca, esta serie propone mirar al futuro sin olvidar las historias que vestimos cada día.

Adiós Giorgio Armani: El genio que transformó la moda y construyó un imperio global

El mundo de la moda despide a uno de sus nombres más influyentes. Giorgio Armani, creador de un estilo que cambió la manera de vestir de varias generaciones, murió este jueves a los 91 años en Milán, Italia. Su fallecimiento fue confirmado por el Grupo Armani, la compañía que fundó y dirigió durante más de seis décadas.

Armani nació el 11 de julio de 1934 en Piacenza, al norte de Italia, en una familia de clase media. Su infancia estuvo marcada por las secuelas de la Segunda Guerra Mundial. De niño sobrevivió a un accidente con proyectiles de artillería, experiencia que lo acompañó de por vida. Aunque comenzó a estudiar medicina, abandonó esa carrera para alistarse en el Ejército y, más tarde, encontró un lugar en el mundo del diseñotrabajando como escaparatista en unos grandes almacenes de Milán. Ahí empezó a conocer las telas y el comportamiento de los clientes, lo que lo convirtió en un experto en tejidos.

Su aprendizaje práctico lo llevó a colaborar con Nino Cerruti en los años sesenta, donde demostró su talento para adaptar la alta costura a una clase media que buscaba estilo y elegancia a precios accesibles. En 1966 conoció a Sergio Galeotti, su pareja y socio, quien lo impulsó a independizarse. Juntos fundaron una empresa que, con pocos recursos y una gran visión, se convirtió en un referente mundial.

Armani revolucionó la moda al suavizar el traje masculino y feminizarlo para los hombres, además de popularizarlo entre las mujeres que comenzaban a conquistar espacios en el ámbito laboral. Su ropa combinaba elegancia y comodidad, ofreciendo a las mujeres trajes que representaban poder e igualdad, alejados de los vestidos rígidos de generaciones anteriores. En 1978 firmó un acuerdo con el fabricante GFT que le permitió producir prêt-à-porter de lujo en grandes cantidades, ampliando su alcance global.

El salto definitivo llegó con el cine. En 1980 vistió a Richard Gere en American Gigolo, convirtiendo a sus trajes en un símbolo de sensualidad y sofisticación masculina. Desde entonces, Armani se convirtió en la elección de estrellas de Hollywood y figuras de la música que desfilaron por alfombras rojas con sus creaciones. Julia Roberts, Cate Blanchett, Lady Gaga y Zendaya fueron algunas de las embajadoras de su estilo en galas internacionales.

Tras la muerte de Galeotti en 1985, Armani enfrentó un momento de profunda soledad, pero decidió seguir adelante y expandir su marca. Se resistió a la inversión externa y mantuvo el control absoluto de su empresa, que hoy factura alrededor de 2.700 millones de dólares al año y abarca moda, cosmética, fragancias, música, deporte y hostelería de lujo. Incluso diseñó interiores de hoteles como los del Burj Khalifa en Dubái.

Su legado no solo reside en sus colecciones, sino también en sus decisiones éticas, como prohibir modelos de bajo peso en sus desfiles tras la muerte de Ana Carolina Reston en 2006. Además, dejó huella en el deporte al confeccionar uniformes para selecciones y clubes internacionales.

Reconocido en vida por museos como el Guggenheim de Nueva York, que le dedicó una exposición en el año 2000, Giorgio Armani acumuló una fortuna estimada en 13.000 millones de dólares. Hasta sus últimos años siguió presentando colecciones en Milán y París, manteniéndose fiel a una disciplina férrea y a su búsqueda constante de perfección.

Su muerte marca el final de una era en la moda, pero su visión, su estilo y el imperio que construyó seguirán siendo parte de la historia cultural y empresarial del siglo XX y XXI.