¡Con los niños No! Protestas en Sinaloa escalan por el asesinato de la familia Sarmiento Ruiz

En Culiacán, Sinaloa, la indignación por el asesinato de Gael y Alexander Sarmiento Ruiz, de 12 y 9 años, respectivamente, junto a su padre, Antonio de Jesús Sarmiento, ha generado intensas protestas que este jueves derivaron en la irrupción al Palacio de Gobierno estatal. La movilización comenzó con una marcha pacífica organizada por colectivos, estudiantes, padres de familia y habitantes de la región, quienes portaban globos blancos, velas y pancartas con mensajes como “No más violencia” y “Con los niños no”. 

El asesinato de los menores ocurrió el pasado 19 de enero de 2025, cuando sujetos armados intentaron despojar a la familia de su vehículo. Antonio y su hijo Gael fallecieron en el lugar, mientras que Alexander, herido gravemente, murió días después en un hospital. Este hecho ha sido un punto de quiebre para los habitantes de Sinaloa, quienes han alzado la voz contra la creciente violencia en la entidad.

 

La protesta inicial, que partió desde la escuela primaria Sócrates, donde Alexander cursaba el cuarto año, culminó frente al Palacio de Gobierno. Entre consignas como “El pueblo unido jamás será vencido” y “¡Fuera Rocha!”, los manifestantes exigieron justicia por la familia Sarmiento Ruiz y reclamaron al gobernador Rubén Rocha por su supuesta omisión ante la violencia.

 

Una vez en el recinto gubernamental, un grupo de manifestantes rompió los vidrios de la entrada principal y, al avanzar al tercer piso, encontró una barricada que les bloqueaba el paso a las oficinas del mandatario. Durante el caos, un hombre golpeó una pared hasta perforarla, acción que fue celebrada por los presentes.

 

“¡Asesino, asesino, fuera Rocha!” gritaron los manifestantes al gobernador, a quien acusaron de ser indiferente ante la inseguridad que ha cobrado las vidas de niños inocentes. Estas expresiones se intensificaron luego de que el director de la escuela Sócrates, Víctor Aispuro, calificara al gobierno como “inepto” y “omiso”.

 

Horas antes de los disturbios, profesores y alumnos de la primaria Sócrates rindieron un homenaje a Alexander, llevando a cabo una ceremonia solemne en la que los niños portaron globos blancos en señal de luto. Posteriormente, marcharon por las calles principales de la ciudad exigiendo paz y justicia.

 

La Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Sinaloa informó que ha iniciado una investigación para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades de este acto violento que ha conmocionado a la sociedad sinaloense.

 

Esta escalada de protestas refleja un reclamo profundo de los ciudadanos hacia las autoridades: el fin de la violencia que ha arrebatado la tranquilidad de sus hogares y, sobre todo, la vida de sus hijos. “No podemos callar la violencia nos arranca a nuestros hijos”, se leía en uno de los carteles que sintetizaban el sentir de una comunidad herida.

Multitudinaria Marcha por el Día Internacional de la Mujer en Ciudad de México

Miles de mujeres de diversas edades se congregaron en la Glorieta de las Mujeres que Luchan, así como en los alrededores de la Plaza de la Revolución y la Avenida Paseo de la Reforma, para conmemorar el Día Internacional de la Mujer.

Los primeros grupos comenzaron a llegar al Zócalo capitalino alrededor de las 18 horas, donde familiares de víctimas y sobrevivientes de violencia machista compartieron emotivos testimonios. En un esfuerzo por derribar las vallas metálicas que protegen Palacio Nacional y la Catedral Metropolitana, un grupo de mujeres con el rostro cubierto se enfrentó a la seguridad.

La marcha, liderada por familiares de víctimas de feminicidio y desaparición, partió desde la Glorieta de las Mujeres que Luchan alrededor de las cuatro de la tarde. A su paso por Paseo de la Reforma, avenida Juárez, Eje Central y 5 de Mayo, los contingentes avanzaron lentamente debido al gran número de participantes, mientras batucadas y mujeres entonaban cánticos de protesta.

Sin embargo, en algunos tramos de Paseo de la Reforma y avenida Juárez, algunas manifestantes encapuchadas vandalizaron puestos de periódicos, estaciones del metrobus y realizaron pintadas en establecimientos comerciales y sucursales bancarias, mientras coreaban consignas como “Vivas nos queremos”, “México feminicida” y “No es no”.

En medio de la multitud, se podían observar a adolescentes, jóvenes y abuelas portando carteles con mensajes como “¡basta ya, basta de violencia!”, así como playeras y pañuelos morados en apoyo a la igualdad de género y al movimiento feminista.

El cierre de las principales estaciones del Metro y Metrobús, incluyendo la línea 7 del Metrobús desde Glorieta Violeta hacia el Ángel de la Independencia, así como las estaciones del metro Hidalgo y Zócalo, afectó el tránsito en el centro de la ciudad.

A pesar de ello, grupos como la colectiva de Hijas de Atenea avanzaron desde la Glorieta de las Mujeres que Luchan hacia el Zócalo capitalino, mientras miles de mujeres se unían a la marcha desde estaciones del metro cercanas como San Cosme y Balderas.

El color morado, rosa y verde, emblemas de la lucha feminista, predominaba en Paseo de la Reforma, avenida Juárez y sus alrededores, donde las manifestantes exhibían pancartas con consignas como “No somos histéricas, somos históricas” y “Que ser mujer no nos cueste la vida”.

En la Glorieta de las Mujeres que Luchan, epicentro de la movilización, se escucharon desgarradores relatos de familiares de víctimas y sobrevivientes de violencia machista, así como muestras de solidaridad y apoyo por parte de las demás manifestantes.

En el Zócalo, un grupo reducido arremetió contra las vallas metálicas que protegen Palacio Nacional, mientras otras manifestantes celebraban su acción y coreaban consignas de apoyo.

A pesar de los incidentes, la marcha transcurrió en su mayoría de manera pacífica, dejando un claro mensaje de unidad y exigencia de justicia para las mujeres mexicanas.