El arranque de la semana laboral en el Sistema de Transporte Colectivo Metro estuvo marcado por retrasos generalizados, trenes detenidos y usuarios varados durante largos periodos en distintas estaciones. Las complicaciones coincidieron con el primer día de regreso a clases tras las vacaciones de Semana Santa, lo que incrementó la presión sobre la red de transporte.
Desde primeras horas del lunes, viajeros reportaron tiempos de espera de hasta 30 minutos en varias líneas, particularmente en la 1, 3, 7, 9 y A. De acuerdo con la información difundida por la cuenta oficial del sistema en la plataforma X, la alta afluencia provocó saturación en andenes y demoras en el avance de los trenes, que permanecieron detenidos por varios minutos en las estaciones.
La Línea 3, que conecta las terminales Universidad e Indios Verdes, concentró el mayor número de quejas. Usuarios señalaron dificultades para abordar, convoyes detenidos y tiempos prolongados sin avance. A estas fallas se sumaron reportes provenientes de la Línea 7, donde algunos pasajeros afirmaron haber sido desalojados de los trenes sin una explicación clara.
Ante las complicaciones, el Metro informó que desplegó personal para agilizar la movilidad y atender la saturación registrada durante la mañana. Sin embargo, los retrasos impactaron a cientos de usuarios que intentaban trasladarse a sus centros de trabajo y escuelas.
El contexto de estas fallas ocurre días después de que el Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo emitiera un posicionamiento público sobre el estado del sistema. El sábado previo, el organismo advirtió sobre riesgos de seguridad derivados de la falta de mantenimiento y de las condiciones de las instalaciones, señalando además que las labores relacionadas con la construcción del tramo elevado en la Línea 2 han influido en la situación.
En el comunicado, el sindicato solicitó atención a las fallas estructurales, el uso adecuado de los recursos asignados y soluciones a sus demandas, entre ellas el mantenimiento de vagones y vías. En ese documento señalaron: “La falta de inversión, planeación y compromiso de parte del gobierno de la Ciudad de México se traduce en un servicio cada vez más deteriorado”.
De acuerdo con los datos difundidos, el 70% de los 391 trenes no ha recibido mantenimiento, mientras que el 30% restante ha tenido intervenciones incompletas. También se mencionó la presencia de equipos obsoletos en instalaciones fijas y condiciones deficientes en las vías.
Hasta el momento, el director general del Metro, Adrián Rubalcava, no ha emitido un posicionamiento oficial sobre los retrasos registrados ni sobre las denuncias realizadas por el sindicato.
