Del temor a la tragedia: Alcalde de Oaxaca denunció riesgos y pidió ayuda

Semanas antes de ser asesinado, el presidente municipal de San Miguel Amatitlán, Joel Ángel Bravo Martínez, ya había advertido que su seguridad estaba en riesgo. De acuerdo con el Partido Acción Nacional (PAN), el alcalde comunicó directamente a autoridades estatales que temía por su vida tras haber sido víctima de una agresión y de un secuestro virtual cometido por hombres armados.

Según el partido, la advertencia llegó hasta una mesa regional de seguridad realizada el 11 de mayo, donde Bravo Martínez expuso personalmente su situación ante el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara. En ese encuentro, afirmó Acción Nacional, se le informó que contaría con escoltas para reforzar su protección. Sin embargo, el PAN sostiene que esa medida nunca se concretó.

La mañana de este sábado, el alcalde fue atacado a tiros en el municipio que gobernaba, ubicado en la región Mixteca. La Fiscalía General del Estado de Oaxaca confirmó que el crimen ocurrió durante un ataque armado directo y señaló que las investigaciones quedaron abiertas para esclarecer lo sucedido.

Los primeros reportes indican que un grupo de hombres armados llegó al domicilio del edil y disparó en su contra. La agresión terminó con la vida del presidente municipal, semanas después de que hubiera denunciado públicamente hechos de violencia en su contra.

Tras conocerse el homicidio, el PAN responsabilizó a las autoridades de responder a los cuestionamientos surgidos alrededor del caso. En un comunicado, el partido señaló que cuando una autoridad electa advierte que enfrenta amenazas, solicita apoyo institucional y posteriormente es asesinada, deben aclararse las circunstancias que rodearon los hechos.

La dirigencia nacional panista también exigió una investigación exhaustiva para identificar y castigar a los responsables. Jorge Romero Herrera afirmó que el asesinato se suma a otros episodios de violencia registrados contra autoridades, candidatos, dirigentes políticos y ciudadanos en distintas partes del país.

Mientras tanto, el Gabinete de Seguridad federal aseguró que trabaja de manera coordinada con el gobierno de Oaxaca para apoyar las indagatorias. A través de redes sociales sostuvo que se realizarán las acciones necesarias para detener a los responsables y aseguró que el caso no quedará impune.

Por su parte, el gobernador Salomón Jara expresó sus condolencias a la familia de Bravo Martínez e informó que, tras conocerse el ataque, fue desplegado un operativo para localizar a los presuntos autores del crimen.

Terror en Oaxaca: La verdad tras la desaparición de los jóvenes de Tlaxcala

La Fiscalía de Oaxaca reveló nuevos detalles sobre la desaparición y asesinato de ocho jóvenes originarios de Tlaxcala, vinculándolos con un posible ajuste de cuentas entre grupos criminales. Según información oficial, los jóvenes habrían sido contactados por un residente local, identificado como “El Jocha”, para participar en robos a cajeros automáticos y comercios, lo que pudo haber desencadenado un conflicto con otras organizaciones delictivas de la región. 

El fiscal Bernardo Rodríguez Alamilla indicó que la investigación ha permitido rastrear a los implicados y conocer la dinámica del crimen. “Sabemos que algunos de ellos llegaron a Oaxaca como parte de un grupo que tenía como objetivo cometer diversos delitos. Uno de los individuos que los contactó, conocido como ‘El Jocha’, también facilitó el hospedaje de las víctimas y orientó sobre los lugares a asaltar”, detalló el fiscal.

 

Las autoridades también están investigando la posible participación de elementos de la policía local en estos hechos. En un operativo conjunto entre fuerzas federales y estatales, se catearon las instalaciones de la policía municipal de Santa Cruz Huatulco. Durante la intervención, los agentes fueron desarmados y se aseguraron diversas armas y documentos que podrían implicar a los cuerpos de seguridad en estos crímenes.

 

Este operativo está vinculado al hallazgo de cinco cuerpos en un vehículo abandonado en la autopista Cuacnopalan-Oaxaca, en San José Miahuatlán, el pasado 2 de marzo. Mientras tanto, tres personas reportadas como desaparecidas fueron localizadas, pero aún hay dos cuyo paradero sigue siendo desconocido.

 

Las investigaciones han revelado conexiones entre este caso y otras desapariciones en la región, generando preocupación por la actividad de grupos delictivos en Oaxaca. La colaboración entre las fiscalías de Oaxaca, Puebla y Tlaxcala continúa para esclarecer los hechos y desmantelar las redes criminales responsables de estos actos de violencia.

Desapariciones en Oaxaca: jóvenes se pierden en ruta hacia Puerto Escondido

El pasado 7 de enero, un grupo de jóvenes que se dirigía hacia Puerto Escondido, Oaxaca, desapareció bajo circunstancias que aún no han sido esclarecidas. La Fiscalía de Oaxaca ha activado el protocolo de localización para seis personas, aunque otros casos relacionados incrementan la cifra total a al menos ocho desapariciones en la misma fecha y zona, según la Comisión Estatal de Búsqueda.

Entre los desaparecidos está Yurem de Jesús Barrios Martínez, de 17 años, cuya última ubicación conocida fue en Río Grande, cerca de la costa. Su madre, Marian Martz, ha compartido un desesperado mensaje en redes sociales solicitando ayuda para encontrarlo. “Ayúdenme, por favor, estoy desesperada por no saber nada de él. Si los ven, ayúdenlos, son como otras 15 personas”, escribió en su perfil. Su tía agregó detalles sobre su vestimenta y características físicas para facilitar su identificación.

Junto a Yurem, otros jóvenes también están siendo buscados. Entre ellos, Yair Morales Matías (19 años), Julio Alberto Quiroz González (18 años), y Fernando Rafael Velasco Hernández (19 años), quienes fueron vistos por última vez en San Martín Mexicapan, a pocos kilómetros de Oaxaca de Juárez. También José Miguel Vásquez Rodríguez (23 años), desaparecido en Ánimas Trujano, y Luis Alberto Contreras Zúñiga (44 años), cuyo último rastro lo ubica en Santa María Atzompa, a bordo de una camioneta Hyundai negra sin placas. La Fiscalía investiga la posible conexión entre estos casos, y menciona además a Omar Edwin García Gutiérrez, de 30 años, desaparecido un día antes en la Central de Abastos de la capital.

Aunque las autoridades han confirmado operativos de búsqueda en las regiones de la Costa y los Valles Centrales, el silencio y la incertidumbre pesan sobre las familias. En redes sociales, los mensajes de amor y esperanza se mezclan con el dolor y la angustia. “Te esperaré siempre, mi amor. Sé que algún día volverás a casa”, escribió la pareja de Yair Morales.

La Fiscalía ha señalado que antropólogos y peritos del área de Análisis de Contexto están trabajando para vincular las desapariciones. Sin embargo, los detalles de la investigación permanecen reservados. 

Estas desapariciones son un recordatorio alarmante de la crisis de personas no localizadas en México, donde más de 110 mil casos permanecen sin resolver, según datos oficiales. En este escenario de incertidumbre, la búsqueda de los jóvenes desaparecidos se ha convertido en un clamor colectivo por respuestas y justicia, un grito que resuena desde Oaxaca hasta el resto del país.