Entre vallas y policías, madres buscadoras llevan su reclamo hasta la sede del Mundial

Mientras cientos de elementos de seguridad resguardaban los alrededores del estadio Ciudad de México, recinto que albergará la inauguración de la Copa del Mundo, familiares de personas desaparecidas avanzaban por Calzada de Tlalpan con una exigencia distinta: que la protección desplegada para el torneo también llegue a quienes buscan a sus seres queridos.

La noche del miércoles, colectivos de búsqueda y familiares convocados a través de WhatsApp realizaron la llamada “marcha de las antorchas”, una movilización que partió desde la estación Registro Federal del Tren Ligero con dirección al estadio.

Minutos antes de la hora acordada, autoridades de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana cerraron la circulación hacia el inmueble deportivo. Frente al dispositivo policial se concentraron cientos de personas que iniciaron la caminata entre fotografías de desaparecidos, pancartas y consignas.

“¡Si la pelota vuelve a casa, ¿nuestros hijos cuándo?” y “¡México!… ¡Campeón en desaparición!” fueron algunas de las frases que acompañaron el recorrido. A cada paso, familiares colocaban imágenes de sus seres queridos en postes y estructuras del Tren Ligero.

Entre la multitud, Alejandro portaba una camiseta de la Selección Mexicana con una cifra que sustituyó cualquier nombre de jugador: más de 133 mil personas desaparecidas en el país. Debajo del número aparecía una pregunta que se repitió durante toda la manifestación: “¿Dónde están?”.

La protesta ocurrió en un contexto marcado por los preparativos mundialistas. Mientras en el Zócalo se impulsaba una convocatoria para formar “la ola humana más grande del mundo”, las familias insistían en visibilizar otra realidad. Recordaron que organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la ONU han señalado a México como el país con más solicitudes de medidas urgentes de búsqueda.

A 2.5 kilómetros del estadio, resguardado por numerosos policías, los manifestantes encontraron una barrera que les impidió seguir avanzando. En la estación Textitlán los esperaba el secretario de Gobierno capitalino, César Cravioto. “Se les va a respetar su expresión de aquí hasta allá”, declaró inicialmente. Más tarde reiteró: “Se les va a respetar, pero ya no pueden avanzar más”.

Entre quienes participaron estuvo Yadira, quien busca a su hermano desde hace casi dos décadas. “Este 16 de junio cumple 20 años de haber desaparecido”, señaló al denunciar irregularidades en la investigación de su caso.

También acudió Rocío Rico, quien lleva tres meses buscando a su hija. “Así como están ahorita protegiendo el Mundial, que así protejan a nuestros familiares, a todo el país y que cierren carreteras cuando sea necesario buscar a alguien”, expresó.

Tras el bloqueo de los accesos, las madres buscadoras decidieron permanecer en el lugar para continuar visibilizando su demanda durante los actos relacionados con la inauguración mundialista.

Bajo la lupa primer rostro de asesino de Ximena y José; aceleran acciones de búsqueda

La investigación sobre el atentado que cobró la vida de Ximena Guzmán y José Muñoz, colaboradores cercanos de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, ha dado un giro inesperado. Las autoridades capitalinas ya cuentan con una imagen clara del rostro del presunto agresor, obtenida gracias a material exclusivo compartido por el periodista Carlos Jiménez, conductor del programa C4 en Alerta.

La fotografía muestra a un hombre con casco de motocicleta y chaleco verde fosforescente, prendas típicas entre repartidores, aunque en una toma específica se alcanza a ver su rostro. Se trata de una pieza clave que podría acelerar las acciones de búsqueda y localización del sospechoso.

El periodista reveló también un video captado el pasado 14 de mayo, seis días antes del crimen. En las imágenes se ve a uno de los presuntos responsables merodeando el mismo punto de la Calzada de Tlalpan, en la colonia Moderna, donde finalmente ocurrió la agresión armada. Este comportamiento hace evidente una vigilancia previa sobre las víctimas, quienes transitaban a diario por esa zona para dirigirse a sus actividades laborales.

Ximena Guzmán conducía desde la alcaldía Coyoacán hacia la oficina, mientras que José Muñoz solía llegar caminando y se reunía con ella bajo un puente vehicular. Esa rutina fue observada y, aparentemente, aprovechada por los agresores para preparar el ataque. El día 14, sin embargo, José Muñoz no llegó al punto de encuentro, lo que habría impedido que el atentado se consumara entonces.

El video, además, muestra al sospechoso desplazándose nerviosamente por el área, con movimientos que sugieren espera y vigilancia. En un momento, se le ve manipulando un arma de fuego oculta en su pantalón. También habla por teléfono y envía mensajes, lo que apunta a una posible coordinación con otros implicados. El sujeto viste jeans, botas café y una chaqueta bajo el chaleco verde. Esta vestimenta, combinada con el casco, parece diseñada para disimular su identidad y evitar sospechas.

El 20 de mayo, finalmente, se ejecutó el ataque. Ximena y José se encontraban dentro del vehículo de ella, que recibió múltiples impactos de arma de fuego. El coche quedó bajo resguardo de las autoridades para análisis pericial.

Pese a los avances en la identificación visual del presunto agresor, tanto la Fiscalía General de Justicia (FGJ) como la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la capital señalaron que aún no existe una hipótesis concluyente sobre el motivo del crimen, ni sobre los posibles autores intelectuales. Todas las líneas de investigación permanecen abiertas.

El caso ha generado preocupación a nivel local y federal. La revelación del rostro del presunto asesino representa un paso importante en una investigación que sigue siendo de alta prioridad para las autoridades y que mantiene la atención pública en vilo.

Una ciudad en luto y una promesa firme de justicia para Ximena y José: Brugada

Este martes 20 de mayo la ciudad de México amaneció con una noticia que estremeció al gobierno y a todos los ciudadanos. Ximena Guzmán Cuevas y José Muñoz Vega, dos funcionarios cercanos a la jefa de Gobierno Clara Brugada, fueron asesinados en un ataque armado mientras se dirigían a sus labores por Calzada de Tlalpan.

Horas más tarde, desde el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, Brugada ofreció un mensaje acompañada por integrantes de su gabinete, alcaldes capitalinos y miembros del Congreso local. Con rostro visiblemente afectado, compartió recuerdos personales que evidencian el lazo profundo que la unía a ambos colaboradores.

“Lo siento por la pérdida de Ximena y de Pepe, con quienes por muchos años compartimos anhelos y luchas por transformar primero esta Iztapalapa y ahora la ciudad”, expresó Brugada. Sus palabras resonaron con fuerza al describir a Guzmán como una mujer incansable y buena, y a Muñoz como una mente brillante y responsable a quien conocía desde niño.

La jefa de Gobierno fue enfática al asegurar que la investigación avanza con todo el rigor institucional. “Investigar, esclarecer y garantizar que no haya impunidad es nuestro compromiso”, afirmó antes de que el acto concluyera con un minuto de silencio en honor a los funcionarios asesinados.

La noticia provocó una ola de reacciones en distintos niveles del gobierno. Funcionarios del gabinete federal, legisladores, autoridades locales y líderes del partido Morena expresaron sus condolencias y condenaron los hechos. Desde su cuenta en X, Luisa María Alcalde, dirigente nacional de Morena, compartió que ambos funcionarios formaban parte del movimiento desde hace tiempo. “Estamos seguros de que no habrá impunidad y que se hará justicia”, escribió.

La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, se sumó a los mensajes de solidaridad, al igual que Omar García Harfuch, secretario de Seguridad federal, quien informó que un equipo especializado ya colabora en las investigaciones junto con las autoridades capitalinas. “No dejaremos que este cobarde hecho quede impune”, señaló.

Desde el Congreso, el senador Ricardo Monreal también lamentó lo ocurrido y pidió el pronto esclarecimiento del crimen en representación del grupo parlamentario de Morena.

En un gesto conjunto, los 16 alcaldes de la Ciudad de México publicaron un comunicado expresando apoyo a las familias de Ximena y José, así como a la jefa de Gobierno. “Sumamos todos nuestros esfuerzos en coordinación con todos los niveles de gobierno para que este hecho no quede impune”, declararon.

La pérdida de Guzmán y Muñoz ha tocado fibras profundas dentro y fuera del gobierno. En medio del dolor, Clara Brugada ha dejado claro que la respuesta institucional será firme. La ciudad sigue su curso, pero no olvida.