Jorge Romero asume liderazgo del PAN dando nuevo rumbo para desafiar al poder

El Partido Acción Nacional (PAN) entra en una etapa de transformación bajo la dirección de Jorge Romero Herrera, quien reemplaza a Marko Cortés tras ganar la elección interna con el 80.1% de los votos, según resultados preliminares con el 80% de las casillas computadas. Romero estará acompañado en la dirigencia por Karen Michel González, quien asumirá la secretaría general para el periodo 2024-2027. El proceso electoral, realizado en todo el país, incluyó mil 136 centros de votación y mil 340 mesas receptoras, donde miles de militantes panistas participaron para definir a sus nuevos líderes.

Al aceptar su victoria, Jorge Romero envió un mensaje claro y enérgico: “Asumimos esta dirigencia con toda la humildad y responsabilidad, en una de las épocas más difíciles de la vida pública de este país. No es un momento de gloria, es un momento de lucha”, dijo, señalando su compromiso para enfrentar los desafíos que plantea la situación política actual.

En su discurso, Romero reconoció que el PAN necesita renovarse para seguir siendo relevante en el panorama político mexicano. “Por todo aquello que crean que haya sido un error, por todo aquello que crean que pudimos hacer mejor, hoy ofrecemos una disculpa pública. Nos comprometemos a ser una auténtica alternativa de gobierno”, aseguró. También destacó que en esta nueva etapa, el PAN se abrirá a todos los sectores: “Nunca más un joven, una mujer, un adulto mayor se quedarán fuera del PAN”.

Romero subrayó que su meta es “conservar lo que funciona, pero renovar el partido como nunca antes”, enfocándose en fortalecer la presencia panista en las calles. “Nos vamos a matar por estar en la calle, a sudar la camiseta. No hay mejor manera de conectar con la gente que viéndola a los ojos, tocando sus puertas y escuchándola”.

La estrategia de Romero incluye una postura firme ante el partido en el poder, Morena. Aludiendo al 54% de votos que obtuvo Morena en las elecciones presidenciales, enfatizó la importancia del 46% que no apoyó al oficialismo: “Somos el 46% que no se conforma, que no se doblega. Yo soy 46, y tú eres 46”, declaró, prometiendo una férrea oposición al gobierno actual. Romero fue claro al afirmar que el PAN no se enfrentará solo a Morena, sino a “la fuerza del Estado”.

También puso de relieve los logros de los gobiernos panistas, desafiando a los electores a evaluar con objetividad quiénes han demostrado una mejor gestión en comparación con el oficialismo. “No es verdad que votas por los buenos o por los malos. En este país, votas por quien te gobierne mejor, y está absolutamente comprobado que no hay un solo gobierno del otro lado que sea mejor que los nuestros”, sentenció con determinación.

Con su equipo de campaña, Romero celebró la victoria en un ambiente festivo, acompañado de importantes figuras panistas como Santiago Taboada, excandidato a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. Romero agradeció a la militancia su apoyo y participación en el proceso electoral que ahora le permite dirigir el rumbo del PAN hacia el 2027.

Su formación como abogado, su experiencia como secretario juvenil del PAN en la Ciudad de México y su gestión como jefe delegacional de Benito Juárez entre 2012 y 2015 aportan al próximo dirigente una base sólida para los retos que enfrentará. Con una promesa de cambio profundo y un enfoque en la cercanía con la ciudadanía, Jorge Romero toma las riendas del PAN con la misión de ser una oposición fuerte y de reactivar la esencia del partido en las calles, llevando un mensaje de lucha y resistencia frente a lo que considera el momento más crítico en la política mexicana reciente.

La magistrada Ana María Ibarra ve la reforma judicial como una oportunidad para las mujeres en la impartición de justicia

La magistrada Ana María Ibarra considera que la reciente reforma al Poder Judicial abre nuevas oportunidades para que jueces, magistrados y ministros mejoren su relación con la ciudadanía. Además, ve en esta reforma una posibilidad para que más mujeres se integren a cargos judiciales, e invita a aquellas interesadas en buscar la justicia a postularse para estos puestos de elección popular.

“Como mujeres, sabemos que nada nos ha sido fácil. Llegar a nuestras posiciones ha requerido esfuerzo y trabajo constante. Mi mensaje es claro: no abandonemos el país ni la justicia”, afirmó en una entrevista para EL UNIVERSAL.

Ibarra, quien preside el Décimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, destacó la importancia de que las mujeres trabajadoras del Poder Judicial participen en el proceso de convocatoria y no cedan espacio en la discusión pública, especialmente en una reforma que impactará a las posiciones titulares del sistema judicial. Para ella, este cambio representa una oportunidad para que quienes hoy son secretarios y oficiales también puedan aspirar a cargos más altos.

“He hablado con mis secretarios y me encantaría verlos llegar a ser magistrados. Quiero que los perfiles más sólidos aprovechen esta elección, abriendo camino a quienes, por diversas razones, no habían podido alcanzar esos espacios”, dijo.

La magistrada resaltó que este nuevo sistema de selección, aunque implica una adaptación, es una oportunidad para que trabajadores del sistema judicial progresen en su carrera. La reforma, además, pretende integrar a voces que tradicionalmente han estado excluidas de la Judicatura Federal y promover que las mujeres ocupen al menos el 50% de los puestos, en contraste con el 20% o 30% de representación femenina en tribunales y juzgados hasta ahora.

Con 15 años de experiencia en el ámbito judicial, los últimos cuatro como magistrada, Ibarra explicó que su rol implica resolver disputas personales y técnicas con imparcialidad. A su juicio, la reforma responde a una demanda social, ya que la Judicatura se había distanciado de la realidad de la sociedad y había perdido empatía con sus necesidades.

“Es fundamental que la selección de jueces sea cuidadosa, pero también necesitamos leyes que garanticen la disciplina, independencia e imparcialidad. La solución no es sencilla; se requiere de un esfuerzo legislativo y social”, afirmó.

Según Ibarra, el sistema judicial ha cometido errores estructurales que arrastra desde hace tiempo, como el enfoque excesivo en reglas procesales y un lenguaje complejo que aleja al ciudadano. “Tenemos una justicia lenta y un lenguaje demasiado formalista. La reforma busca cambiar esto y permitir que la ciudadanía participe en el proceso”, concluyó.

 

Representantes de la Iglesia católica piden apoyo a Gobernación para combatir la violencia en México

Como parte de la iniciativa Diálogo Nacional por la Paz (DNP), líderes de la Iglesia católica en México se reunieron este viernes con la titular de la Secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para expresar su inquietud ante el aumento de la violencia en el país. La reunión, realizada en las instalaciones de Gobernación, se centró en fortalecer la colaboración para construir la paz en las zonas más afectadas por la inseguridad, según señaló el DNP en un comunicado.

Durante el encuentro, se compartieron los objetivos y la trayectoria del Diálogo Nacional por la Paz, destacando la preocupación de sus representantes por el impacto de la violencia en adolescentes y jóvenes de distintas regiones. Además, los miembros del DNP entregaron una propuesta que busca atender de manera integral a los municipios más violentos del país, enfocándose en la asistencia a víctimas, la reestructuración institucional y el refuerzo de las comunidades afectadas. Esta propuesta fue recibida por las autoridades para su revisión y seguimiento.

Uno de los acuerdos alcanzados en la reunión fue el establecimiento de un canal de comunicación constante entre la Secretaría de Gobernación y el DNP. Este diálogo permitirá dar respuesta rápida a situaciones de urgencia y diseñar estrategias de colaboración en temas de seguridad, justicia y reconstrucción social en el país.

A la reunión asistieron el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Rogelio Cabrera López; el secretario ejecutivo del Episcopado, Eduardo Aguilar; y el director del Diálogo Nacional por la Paz, Jorge Atilano González Candia.

Cabe recordar que el pasado 1 de octubre, la Iglesia católica envió una carta a Claudia Sheinbaum, el mismo día que asumió como presidenta de México, en la que propuso siete acciones clave para la pacificación del país. Entre las recomendaciones se incluyeron el fortalecimiento de las instituciones de seguridad, la implementación de políticas de derechos humanos, la reforma del sistema de justicia y del sistema penitenciario, y la atención a la crisis de derechos humanos en México.