México y Estados Unidos activan nueva etapa de coordinación contra cárteles, armas y migración

Mientras el gobierno mexicano insistía en que Washington presente pruebas contra Rubén Rocha Moya, autoridades de México y Estados Unidos sostuvieron una reunión de alto nivel para redefinir la cooperación bilateral en materia de seguridad y abrir lo que ambas partes describieron como una nueva fase de trabajo conjunto.

El encuentro se realizó este viernes en las instalaciones de la Embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México, dentro de los trabajos del Grupo Bilateral de Implementación (GBI), mecanismo mediante el cual ambos gobiernos coordinan acciones frente a desafíos compartidos en la frontera y en la región.

La reunión congregó a representantes de 15 agencias gubernamentales de ambos países. Aunque no se reveló qué dependencias participaron, el diálogo se concentró en una agenda amplia que incluyó el combate al crimen organizado, el tráfico de drogas y armas, el robo de combustible y el fortalecimiento de la seguridad fronteriza.

Las delegaciones también revisaron acciones para contener la migración irregular y mejorar la coordinación ante amenazas emergentes. Entre los temas abordados figuró el uso de drones y otras herramientas tecnológicas que han cobrado relevancia en los escenarios de seguridad.

De acuerdo con la representación diplomática estadounidense, uno de los objetivos centrales es golpear las estructuras de los cárteles y enfrentar factores que afectan la seguridad y la prosperidad de las comunidades ubicadas a ambos lados de la frontera.

La Embajada de Estados Unidos señaló que el Grupo Bilateral de Implementación continúa ampliando su alcance y profundizando los mecanismos de coordinación entre ambos gobiernos. En ese contexto, destacó que “esta iniciativa representa la siguiente etapa de nuestros esfuerzos conjuntos para generar resultados concretos que garanticen la seguridad y el bienestar de nuestros pueblos”. Al concluir la reunión, México y Estados Unidos reafirmaron su disposición de mantener la cooperación en materia de seguridad y avanzar en acciones coordinadas.

Horas antes del encuentro, la presidenta Claudia Sheinbaum había anticipado que no se discutirían las acusaciones relacionadas con el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. La mandataria reiteró que su administración continuará solicitando a las autoridades estadounidenses que presenten pruebas sobre los señalamientos realizados en su contra.

Más tarde, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, difundió el comunicado oficial del encuentro y compartió una fotografía junto a Roberto Velasco, funcionario de la Secretaría de Relaciones Exteriores.  

Boyas y vigilancia permanente refuerzan la frontera: EU exhibe muro flotante en el río Bravo

La embajada de Estados Unidos en México difundió este domingo un mensaje dirigido a personas migrantes en el que subrayó que la frontera sur estadounidense no sólo está reforzada en tierra, sino también en el cauce del río Bravo, mediante la instalación de barreras flotantes. La advertencia fue publicada en redes sociales y estuvo acompañada por un video que muestra una extensa línea de boyas de color naranja colocadas sobre el afluente, mientras suena de fondo la canción “Down by the Riverside” de Willie Jones.

En el mensaje, la representación diplomática señaló que quienes intenten cruzar el río Bravo se encontrarán con obstáculos físicos y vigilancia constante. “Si intentas cruzar el río Bravo, encontrarás barreras flotantes y vigilancia constante”, destacó la embajada al referirse a esta infraestructura instalada a lo largo de más de 800 kilómetros del río, que funciona como frontera natural entre Estados Unidos y México, particularmente en el tramo que divide Texas y el estado de Tamaulipas.

La publicación enfatizó que el reforzamiento fronterizo es integral y continuo. “Cada milla de la frontera está reforzada para detener cruces entre puertos de entrada”, indicó el mensaje oficial, que además exhortó a las personas migrantes a no intentar el cruce irregular y a regresar a su país de origen. La advertencia fue acompañada de una frase directa: “Serás detenido y deportado, ni lo intentes”, en referencia a las consecuencias legales de ingresar sin autorización al territorio estadounidense.

De acuerdo con la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, este sistema de boyas forma parte de la estrategia federal para frenar la migración irregular y el tráfico de drogas. La funcionaria explicó que el llamado “muro flotante” es financiado con recursos incluidos en el proyecto de ley impulsado por el presidente Donald Trump, al que el propio mandatario ha descrito como un “gran y hermoso proyecto de ley”. Esta iniciativa contempla diversas acciones de fortalecimiento de la seguridad fronteriza, tanto en tierra como en zonas acuáticas.

Las barreras flotantes han sido presentadas por las autoridades estadounidenses como un elemento disuasivo para evitar cruces no autorizados por el río Bravo, una de las rutas más utilizadas por migrantes debido a su extensión y complejidad geográfica. El despliegue de estas estructuras se suma a otros mecanismos de control, como patrullajes constantes y sistemas de vigilancia.

No obstante, organizaciones y activistas defensores de los derechos de las personas migrantes han manifestado su preocupación por el impacto de estas medidas. Han calificado la barrera acuática como una “trampa mortal”, al advertir que las boyas pueden provocar lesiones graves a quienes intenten atravesarlas, especialmente en un entorno donde las corrientes del río y las condiciones climáticas representan riesgos adicionales.

La difusión del video y el mensaje por parte de la embajada estadounidense marca un nuevo episodio en la comunicación oficial sobre el endurecimiento de la política migratoria, al destacar visualmente que el control fronterizo se extiende más allá de los muros terrestres y alcanza también las aguas que separan a ambos países.