Ley Pay de Limón: la apuesta para convertir la protección animal en sanciones reales

A más de un año de que la protección animal quedara plasmada en la Constitución mexicana, el debate ahora se concentra en un punto distinto: cómo evitar que los casos de maltrato continúen sin castigo.

Con ese objetivo, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) respaldó la llamada “Ley Pay de Limón”, una iniciativa que busca fortalecer las herramientas legales disponibles para que las autoridades puedan prevenir, investigar y sancionar con mayor eficacia los actos de crueldad contra los animales.

La propuesta fue presentada en octubre de 2025 por el senador por Nuevo León, Waldo Fernández, y surge en un contexto en el que, pese a los avances normativos, persisten casos que exhiben limitaciones en la aplicación de las leyes y en la capacidad institucional para castigar a los responsables.

El PVEM recordó que el 2 de diciembre de 2024 se publicó la reforma constitucional en materia de bienestar animal, considerada por el partido como un parteaguas al establecer la obligación del Estado de garantizar la protección, el trato digno, la conservación y el cuidado de los animales.

Sin embargo, la fuerza política advirtió que el reconocimiento constitucional representa únicamente el punto de partida. A su juicio, el reto consiste ahora en traducir esos principios en mecanismos legales y acciones concretas que permitan reducir la impunidad.

La iniciativa toma su nombre de Pay de Limón, un perro mestizo que sobrevivió en 2011 a la amputación de sus patas delanteras después de ser víctima de tortura por parte del crimen organizado en Fresnillo, Zacatecas. Su caso se convirtió en uno de los episodios más conocidos de violencia contra animales en el país.

De acuerdo con el posicionamiento del partido, la propuesta pretende cerrar la distancia entre lo que establece la Constitución y lo que ocurre en la práctica, mediante un marco jurídico más estricto y mayores facultades para las autoridades encargadas de atender estos hechos.

El PVEM sostuvo que la reforma constitucional sentó las bases para fortalecer la actuación de las instituciones públicas y avanzar hacia una política nacional más sólida en materia de bienestar animal. No obstante, insistió en que la consolidación de ese avance dependerá de la aprobación de leyes secundarias y de políticas públicas capaces de garantizar resultados efectivos en la protección de los animales.

Renace la Tauromaquia en México entre Protestas y Pasión

En medio de consignas y reclamos contra la tauromaquia, la capital mexicana vio renacer las corridas de toros en la emblemática Plaza México, marcando el retorno de esta tradición tras más de 600 días de suspensión.

La Monumental Plaza de Toros México abrió sus puertas para recibir a miles de personas ansiosas de presenciar el regreso de las corridas. El cartel, encabezado por el peruano Andrés Roca Rey y los mexicanos Joselito Adame y Diego Silveti, marcó el inicio del Serial de Reapertura.

Mientras que la avenida Insurgentes se convirtió en el escenario de una marcha cargada de emociones, donde activistas antitaurinos expresaron su rechazo a este espectáculo mientras el clarín volvía a sonar en la plaza referente de la tauromaquia en la Ciudad de México.

Las consignas resonaban en la marcha: “¡Torero criminal, al código penal!”, “¡Si hay tortura, no es cultura!”, “¡No más muertes de toros inocentes!” y “¡México sin tauromaquia!”. Los manifestantes recorrieron la avenida Insurgentes, principal arteria de la ciudad, con mensajes en contra de lo que consideran una práctica cruel hacia los animales.

La manifestación, convocada por organizaciones antitaurinas, busca la “libertad” para los toros de lidia, considerando que estos animales son víctimas de tortura durante las corridas. La lucha en favor de los derechos de los animales se ha extendido más allá de las calles, con el colectivo Resistencia y Defensa Animal impulsando una petición en change.org para prohibir las corridas de toros en la capital mexicana.

En las inmediaciones de la Plaza de Toros, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) desplegó un operativo con 120 elementos para resguardar el inmueble. La seguridad se convirtió en una prioridad, con inspecciones en los accesos para evitar la entrada de sustancias prohibidas y objetos peligrosos. La policía capitalina también estableció puntos de reacción para asegurar una respuesta oportuna ante posibles contingencias.

La suspensión de las corridas se prolongó durante casi dos años debido a una decisión judicial que fue revertida el 6 de diciembre, permitiendo así el regreso de este polémico evento a la Plaza México. Sin embargo, la batalla legal continúa, y organizaciones como la Asociación Parlamentaria Izquierda Liberal y Todas y Todos por Amor a los Toros presentaron amparos para frenar el resurgimiento de esta tradición en la Ciudad de México.

La tauromaquia, siempre sujeta a la controversia, vive un capítulo crucial en la Ciudad de México. Mientras los aficionados celebran el regreso de las corridas, los activistas continúan luchando por la prohibición de una práctica que divide a la sociedad. En el corazón de la Plaza México, la pasión y la protesta se entrelazan en un evento que va más allá de la arena, marcando un hito en la historia taurina de la capital mexicana.