El caso Next Energy alcanza a Adrián de la Garza; Morena acusa daño millonario al municipio

Cinco años después de iniciar una disputa legal por un proyecto de energía limpia que nunca se concretó como estaba previsto, el contrato entre el Ayuntamiento de Monterrey y la empresa Next Energy no sólo fue cancelado, sino que ahora derivó en una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra el alcalde Adrián de la Garza.

La dirigencia de Morena en Nuevo León, acompañada por legisladores federales y locales, acudió a las instalaciones de la FGR para denunciar al edil por presunto ejercicio abusivo de funciones, al considerar que el convenio firmado con la compañía generó una afectación económica superior a los 7 mil 300 millones de pesos para las finanzas municipales.

La acusación se centra en la firma del contrato celebrado con Next Energy de México. Según Morena, en ese proceso participaron Adrián de la Garza y la entonces contralora municipal, Jobita Morín Flores, quien presuntamente también mantenía una relación como socia de la empresa.

Anabel Alcocer Cruz, presidenta estatal del partido, señaló que la denuncia busca esclarecer si durante la formalización del acuerdo ocurrieron actos que pudieran constituir conductas ilegales. Citó además el artículo 220 del Código Penal Federal, que sanciona a servidores públicos que intervienen en contratos que generen beneficios económicos indebidos para ellos o personas vinculadas.

El caso cobró nueva relevancia apenas un día después de que el Ayuntamiento de Monterrey anunciara, el 2 de junio de 2026, la cancelación definitiva del contrato con Next Energy, luego de años de litigios relacionados con el incumplimiento de la empresa para suministrar energía limpia al municipio.

La controversia también provocó confrontaciones políticas entre Adrián de la Garza y el exalcalde Luis Donaldo Colosio Riojas, quien durante su administración intentó rescindir el convenio. Sin embargo, la empresa logró impedir la cancelación mediante recursos de amparo.

Mientras la investigación escala en Nuevo León, el director de Next Energy, Eugenio Javier Maiz, permanece detenido en Aguascalientes. El empresario enfrenta denuncias por incumplimientos contractuales en Monterrey, Mexicali y la capital hidrocálida.

En ese último municipio, la compañía obtuvo en 2019 un contrato por 7 mil 800 millones de pesos para desarrollar infraestructura fotovoltaica en Cañada Honda. El proyecto contemplaba la instalación de mil 919 microplantas y más de 60 mil paneles solares durante un periodo de 30 años. Tras retrasos y modificaciones al convenio, el ayuntamiento presentó una denuncia en 2022.

Maiz fue capturado en Reynosa, Tamaulipas, en diciembre de 2025. Posteriormente fue trasladado a Aguascalientes, donde un juez le impuso prisión preventiva justificada por los delitos de amenazas y cohecho, después de que presuntamente ofreciera 500 mil pesos a custodios para intentar evitar su traslado.

Sobornos por 150 mil dólares destapan red de corrupción en Pemex en la gestión de Romero Oropeza

El Departamento de Justicia de Estados Unidos reveló que funcionarios de Petróleos Mexicanos (Pemex) y Pemex Exploración y Producción (PEP) recibieron sobornos por al menos 150 mil dólares entre 2019 y 2021, a cambio de otorgar contratos millonarios a empresarios vinculados a Texas. Los hechos ocurrieron durante la administración de Octavio Romero Oropeza como director de la petrolera estatal.

La acusación, presentada en el Distrito Sur de Texas, apunta a Ramón Alexandro Rovirosa Martínez, de 46 años, residente en Woodlands, Texas, y a Mario Alberto Ávila Lizárraga, de Spring, Texas, actualmente prófugo. De acuerdo con los documentos judiciales, ambos presuntamente conspiraron para pagar sobornos en efectivo, artículos de lujo —incluyendo piezas de Louis Vuitton y relojes Hublot— y otros bienes valiosos a por lo menos tres funcionarios de Pemex y PEP.

El objetivo de estos pagos, según la investigación, fue asegurar y mantener contratos por un valor aproximado de 2.5 millones de dólares. “Rovirosa, Ávila y sus cómplices presuntamente ofrecieron sobornos… a cambio de que estos realizaran ciertas acciones para ayudar a las empresas asociadas con Rovirosa a obtener y mantener negocios con Pemex y PEP”, detalla la acusación.

El caso está siendo investigado por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y el Departamento de Seguridad Nacional (HSI). Los documentos judiciales también señalan que Rovirosa tendría vínculos con miembros de cárteles mexicanos, lo que eleva el perfil criminal del caso.

Matthew R. Galeotti, fiscal general adjunto interino de la División Penal del Departamento de Justicia, subrayó que este tipo de conductas no quedarán impunes. “Esta acusación formal debe transmitir un mensaje claro: la División Penal no tolerará a quienes enriquezcan a funcionarios corruptos para beneficio personal y en detrimento del mercado justo”, declaró.

Rovirosa y Ávila enfrentan cada uno un cargo de conspiración para violar la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA) y tres cargos sustanciales por violaciones a la misma legislación. De ser declarados culpables, podrían recibir hasta cinco años de prisión por cada cargo.

Hasta el momento, no se han dado a conocer los nombres de los funcionarios de Pemex presuntamente implicados en el esquema de sobornos.

Octavio Romero Oropeza dirigió Pemex desde diciembre de 2018 hasta septiembre de 2024, periodo en el que se habrían registrado estos pagos ilegales. Actualmente, ocupa el cargo de director general del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).

El caso refuerza la vigilancia internacional sobre posibles actos de corrupción en la industria petrolera mexicana, involucrando tanto a empresarios como a funcionarios que, de acuerdo con la acusación, se beneficiaron a costa de la integridad del proceso de licitación y del mercado justo.