Balaceras en Nuevo Laredo cierran aeropuerto y alertan al consulado de EE.UU.

Este lunes, la ciudad de Nuevo Laredo, Tamaulipas, fue escenario de intensos enfrentamientos armados tras la detención de Ricardo González Sauceda, alias “El Ricky”, identificado como el segundo al mando del Cártel del Noreste. Debido a la violencia desatada, el Aeropuerto Internacional Quetzalcóatl cerró sus operaciones y el consulado de Estados Unidos emitió una alerta de seguridad. 

El Consulado de EE.UU. informó que recibió reportes de múltiples tiroteos en distintos puntos de la ciudad, por lo que recomendó al personal gubernamental resguardarse. La Vocería de Seguridad de Tamaulipas confirmó que las autoridades atendieron reportes de detonaciones en la colonia Nueva Era y en la colonia Buena Vista, donde se registraron situaciones de alto riesgo.

 

Viva Aerobus anunció a través de redes sociales que el aeropuerto permanecerá cerrado hasta nuevo aviso por motivos de seguridad y bloqueos en sus inmediaciones. La presidenta municipal de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas, confirmó la cancelación de los vuelos programados y anunció que serán reprogramados para el martes 4 de febrero.

 

“El Ricky” tenía dos órdenes de aprehensión en su contra por homicidio calificado en grado de tentativa, delitos contra instituciones oficiales y servidores públicos, así como por daños calificados, privación de la libertad y homicidio calificado. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) lo identificó como el segundo hombre más importante dentro del grupo criminal, solo por debajo de Juan Cisneros Treviño, alias “Juanito Treviño”.

 

Ante los hechos de violencia, la alcaldesa de Nuevo Laredo exhortó a los ciudadanos a no salir de sus casas y mantenerse resguardados hasta que la situación se normalice. Mientras tanto, las autoridades continúan con operativos de seguridad para restablecer el orden en la ciudad. 

¿Quién ganará en Acapulco este 2 de junio?

Por Antuan Garrido.

Tras el devastador paso de OTIS por el puerto y los índices incontrolables de criminalidad, Acapulco vuelve a estar en el ojo del huracán político y social de México, debido al aumento de hechos violentos en el municipio.

En el marco de la elección del 2 de junio, quedan serios cuestionamientos frente a la fallida reconstrucción de la actual administración encabezada por Abelina López quien, con gran cinismo busca la reelección en una de las ciudades turísticas más icónicas, y que a raíz de la llegada de Morena perdió todas sus glorias, cambiándolas por cuerpos desmembrados tirados en sus calles y enfrentamientos armados entre distintos grupos del crimen organizado.

La incontrolable violencia que se vive actualmente en el puerto de Acapulco, tiene su origen principalmente por el abandono de Abelina López quien, durante la tragedia del huracán OTIS se fue resguardar a su natal Oaxaca; esto cuando la población ni siquiera tenía agua qué tomar. Y también por la disputa del control territorial de la costa de Guerrero, una contienda que se intensificó después de los malos manejos del ayuntamiento y los innumerables casos de corrupción dentro de él.

Todo este escenario se ve reflejado en los resultados de diferentes encuestas, que apuntan a la inminente derrota de Abelina López y del morenismo en esa ciudad, en la que se vislumbra un “voto de castigo”. Situación que ha sabido capitalizar el principal opositor, Yoshio Ávila González, aspirante a la presidencia de Acapulco por Movimiento Ciudadano, quien se ha mantenido cinco puntos arriba de Abelina durante las últimas dos semanas; una tendencia muy difícil de revertir a pesar de los vergonzosos artilugios legales con los que han intentado bajarlo de la contienda, que ya han hecho eco incluso fuera del país, en reportajes publicados por la prensa nacional e internacional como éste de Latinus.

Todo apunta a que después de esta elección, Acapulco se convertirá en un nuevo bastión naranja a nivel nacional, tal y como lo son ciudades como Monterrey o Guadalajara.