Sheinbaum destaca papel de Banxico en la estabilidad económica y la soberanía económica

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reconoció este lunes la labor del Banco de México (Banxico) como garante de la estabilidad económica del país, en el marco de la conmemoración del centenario de la institución. En su discurso, subrayó que las decisiones del organismo han sido clave para sortear un entorno global de incertidumbre generado por la política arancelaria del gobierno de Estados Unidos.

“Esa estabilidad ha sido clave para impulsar la inversión, fomentar el empleo formal, reducir la volatilidad del tipo de cambio y mantener finanzas públicas sostenibles”, señaló la mandataria durante el evento celebrado en la sede del banco central. Recordó además que Banxico “ha sido guardiana de la estabilidad y garante de la soberanía económica” gracias a su autonomía y rigor técnico, factores que han protegido a las familias mexicanas frente a la inflación y los embates de crisis internacionales.

Sheinbaum aprovechó el centenario de la institución para subrayar un reto pendiente: hacer que el sistema financiero sea más competitivo y accesible. Reconoció que México es uno de los países que menos crédito otorga en proporción a su producto interno bruto en comparación con otras economías de América Latina y del mundo.

“La falta de financiamiento impone enormes dificultades a millones de familias, emprendedores y pequeñas empresas”, advirtió. Añadió que sin crédito suficiente el desarrollo productivo se frena, la innovación se limita y la desigualdad se profundiza. En ese sentido, planteó que “el financiamiento debe dejar de ser un privilegio y convertirse en un motor del desarrollo incluyente”.

La jefa del Ejecutivo federal evitó comentar en este acto su propuesta previa de abrir un debate sobre si Banxico debería ampliar su mandato más allá del control de la inflación para estimular el crecimiento económico.

En su intervención, la gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez, recordó que en 2021 la institución enfrentó uno de los contextos más difíciles en décadas, marcado por presiones inflacionarias derivadas de la pandemia de Covid-19, los conflictos bélicos y las tensiones comerciales globales.

Rodríguez explicó que entre marzo de 2023 y marzo de 2024 la tasa de interés se mantuvo en un nivel máximo de 11.25%. “Esa restricción contuvo las presiones, logró mantener el anclaje de las expectativas de inflación de mayor plazo y posteriormente coadyuvó al avance del proceso desinflacionario de la economía mexicana”, afirmó.

Agregó que a partir de 2024 se inició un ciclo de reducciones en la tasa de referencia, lo que ha permitido ajustarla a las condiciones actuales. El pasado 7 de agosto, Banxico aplicó su noveno recorte consecutivo y redujo la tasa de interés a 7.75%, tras cuatro recortes de 50 puntos base y uno de 25.

Pese a la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos, México ha esquivado la recesión prevista por analistas. En 2024, la economía nacional creció 1.5% y en el segundo trimestre de 2025 avanzó 0.7%. El próximo anuncio de política monetaria de Banxico está programado para el 25 de septiembre.

Inflación cede terreno y da margen al Banxico para nuevos recortes de tasa

La inflación en México mostró una desaceleración mayor a la prevista durante la primera quincena de julio, ubicándose en 3.55 por ciento anual, según datos publicados este jueves 24 de julio por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este resultado se coloca por debajo de la expectativa del mercado, que estimaba una tasa de 3.61 por ciento, y representa una disminución significativa respecto al 4.13 por ciento registrado en la segunda mitad de junio.

Este comportamiento refuerza la posibilidad de que el Banco de México (Banxico) continúe con su política de recortes a la tasa de interés, especialmente de cara a su próxima reunión programada para agosto. La inflación subyacente, que excluye componentes de alta volatilidad como alimentos y energéticos, también bajó ligeramente a 4.25 por ciento, desde el 4.28 por ciento previo. Aunque ambos indicadores siguen por encima de la meta de Banxico —establecida en 3 por ciento con un rango de variabilidad de +/- un punto porcentual—, la trayectoria descendente ofrece espacio para ajustes adicionales en política monetaria.

El banco central ya realizó un cuarto recorte consecutivo de 50 puntos base, dejando la tasa de referencia en 8 por ciento. Sin embargo, la Junta de Gobierno mantuvo la posibilidad de realizar ajustes más moderados en las siguientes sesiones. Cabe destacar que el subgobernador Jonathan Heath votó por mantener sin cambios la tasa, evidenciando posturas divergentes al interior del órgano rector.

En paralelo, el panorama económico general continúa enfrentando presiones. En mayo, Banxico redujo su estimación de crecimiento para 2025, bajándola de 0.6 a 0.1 por ciento. La gobernadora del banco, Victoria Rodríguez Ceja, advirtió en su momento que se prevé un periodo de menor dinamismo económico, aunque descartó un escenario recesivo.

Factores internos y externos han influido en la revisión a la baja de las proyecciones de crecimiento. Analistas señalan que el ajuste al gasto público, impulsado por el gobierno de Claudia Sheinbaum como parte de su estrategia para reducir el déficit fiscal, ha tenido un efecto en la actividad económica. A esto se suma la incertidumbre internacional relacionada con las políticas arancelarias y comerciales que podría implementar Donald Trump en caso de un regreso a la presidencia de Estados Unidos, lo cual ha limitado la inversión y la demanda.

Con este panorama, Banxico mantiene su expectativa de que la inflación convergerá hacia su objetivo durante el tercer trimestre de 2026, en un entorno donde la prudencia y el análisis técnico seguirán marcando el ritmo de las decisiones monetarias.