A un año de que México enfrente el proceso electoral más amplio de su historia, Lorenzo Córdova lanzó una advertencia directa al gobierno federal: la amenaza de que el crimen organizado intervenga en las elecciones sigue vigente y las medidas aprobadas recientemente no resolverán el problema.
El expresidente del Instituto Nacional Electoral (INE) sostuvo que la responsabilidad de impedir la infiltración criminal en la política corresponde al Estado y no a las autoridades electorales. Por ello, pidió que las instancias federales de seguridad e inteligencia realicen un análisis de riesgo antes de los comicios federales y locales de 2027.
Durante una entrevista, Córdova cuestionó la reforma impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y aprobada por Morena en el Congreso, mediante la cual el INE deberá verificar información sobre los candidatos con dependencias gubernamentales. A su juicio, esa medida no evitará que personas vinculadas con grupos delictivos lleguen a participar en las elecciones.
“Yo creo que esto es una simulación”, afirmó al señalar que los reportes solicitados antes del registro de candidaturas no garantizan que posteriormente no existan vínculos con organizaciones criminales.
El exconsejero recordó que los partidos políticos ya tenían la posibilidad de solicitar información a instituciones como la Fiscalía General de la República sobre sus aspirantes, por lo que consideró que la reforma no modifica de fondo el problema.
En sus declaraciones, planteó dos escenarios preocupantes. El primero, que las autoridades conozcan la forma en que opera el crimen organizado para influir en las elecciones y no actúen. El segundo, que ni siquiera tengan identificado el fenómeno. En ambos casos, advirtió, el país llegaría a 2027 sin una estrategia efectiva frente a un riesgo que calificó como grave.
Córdova también se refirió a los señalamientos que involucran al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y al senador Enrique Inzunza, requeridos en extradición por Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, como ejemplos de acusaciones que han colocado el tema en el centro del debate público.
“Si hoy tenemos este problema es porque el Estado claudicó”, sostuvo, al insistir en que combatir a la delincuencia organizada es una función exclusiva de las instituciones de seguridad y no del árbitro electoral.
Finalmente, rechazó la afirmación de la presidenta Claudia Sheinbaum de que el INE validó la elección de Sinaloa durante su gestión. Según explicó, el instituto presentó denuncias por irregularidades ante la Fiscalía de Delitos Electorales, y aseguró que la falta de acciones posteriores correspondió a esa autoridad.
