Este jueves, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunciaron un acuerdo que suspende por 90 días el incremento de aranceles a productos mexicanos. El entendimiento se dio tras una llamada telefónica entre ambos mandatarios, lo que permitió frenar una medida que estaba programada para entrar en vigor este viernes.
Con este acuerdo, se mantienen los aranceles actuales del 25 % sobre productos mexicanos, salvo aquellos que cumplen con los términos del T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá), firmado durante el primer mandato de Trump. Aún así, persisten algunos gravámenes sectoriales específicos.
Trump confirmó la noticia a través de su red Truth Social, donde expresó: “Acabo de concluir una conversación telefónica con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, que resultó muy fructífera, ya que cada vez nos conocemos y nos entendemos mejor”. Añadió que las particularidades de la relación comercial con México requieren un tratamiento diferente debido a las dinámicas fronterizas, y que ambos países conversarán durante los próximos tres meses para buscar un acuerdo comercial más estable y duradero.
Por su parte, Sheinbaum publicó en X que lograron “90 días para construir un acuerdo de largo plazo a partir del diálogo”, calificando el intercambio como “muy bueno”.
El anuncio se produce en un contexto donde México ha asumido un papel estratégico en el comercio con Estados Unidos, al convertirse en 2023 en su principal socio comercial, superando a China. Entre los productos clave que México exporta se encuentran automóviles, electrónicos, calzado y ropa. Además, México es el segundo mercado más importante para las exportaciones estadounidenses, detrás de Canadá.
Hasta la fecha, el gobierno mexicano no ha respondido con medidas arancelarias frente a los impuestos establecidos por Trump. Sin embargo, Sheinbaum ha reiterado que su administración aplicará tarifas recíprocas si los aranceles estadounidenses aumentan.
Mientras tanto, Canadá se encuentra en una situación similar. Desde abril, sus productos enfrentan aranceles casi idénticos a los mexicanos, y no se ha confirmado si habrá diálogo con el primer ministro Mark Carney antes de la fecha límite establecida por Trump.
Otros países también están en la mira de Washington. Trump ha advertido que planea elevar la tarifa arancelaria universal del 10 % al 15 o incluso al 20 %, y esta semana impuso un 40 % de arancel a Brasil, aunque con ciertas excepciones. Algunos gobiernos han recibido cartas de advertencia, mientras que otros, sin previo aviso, también podrían enfrentar nuevas tarifas.
En los mercados financieros, el anuncio provocó movimientos mixtos. El Dow Jones cayó un 0,1 % (40 puntos), afectado por la baja del 5 % en UnitedHealth. En contraste, el S&P 500 subió 0,4 % y el Nasdaq 0,8 %. El peso mexicano ganó 0,5 % frente al dólar, reflejando cierta estabilidad tras la confirmación del acuerdo.
Este periodo de 90 días será clave para delinear el futuro comercial entre México y Estados Unidos. Ambos gobiernos apuestan al diálogo como vía para evitar nuevas tensiones económicas en un entorno global marcado por la incertidumbre.
