México defiende nuevos aranceles en 2026 y afirma que se aplicarán solo a países sin tratado comercial

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que los aranceles de entre cinco y 50 por ciento autorizados por el Senado y programados para entrar en vigor en 2026 no están orientados específicamente a China. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria detalló que las tasas se aplicarán únicamente a naciones con las que México carece de un tratado comercial, en un contexto marcado por la estrategia gubernamental para reforzar la producción interna.

Sheinbaum remarcó que la medida busca alinearse con los objetivos del llamado Plan México, planteado para ampliar la capacidad productiva nacional. Señaló que podría interpretarse equivocadamente como una restricción al comercio exterior si se considera que el ajuste arancelario se enfoca en un solo país. La presidenta precisó que, antes de que la reforma avanzara en el Senado, se llevaron a cabo encuentros con representantes del sector empresarial con el fin de evitar incrementos en los precios de productos elaborados en el país.

La mandataria apuntó que el proyecto inicial experimentó cambios significativos antes de su aprobación final y que estas modificaciones incorporaron observaciones surgidas durante los diálogos con distintos actores. Añadió que su administración sostuvo comunicación con gobiernos de regiones asiáticas que figuran entre los más impactados, incluidos Corea del Sur y China. Subrayó que existe disposición de México para continuar colaborando con estas naciones, aun sin un tratado formal.

El Senado de la República avaló la reforma en un procedimiento acelerado. La iniciativa, impulsada por el grupo parlamentario de Morena, contempla la aplicación de aranceles de entre 10 y 35 por ciento a diversos bienes provenientes de Asia a partir del próximo año. La decisión generó reacciones inmediatas en Beijing, donde un portavoz advirtió que estos ajustes afectarían “de manera considerable” los intereses de los socios comerciales. También manifestó la expectativa de que México rectifique lo que calificó como acciones unilaterales y proteccionistas.

En paralelo, Corea del Sur anunció que evaluará los nuevos lineamientos para definir una postura sobre los gravámenes aprobados. Esta revisión ocurre mientras ambos países mantienen un flujo comercial en crecimiento y buscan ampliar oportunidades de cooperación.

El gobierno mexicano sostiene que los aranceles aprobados se inscriben en una estrategia económica de largo plazo, cuyo propósito es fortalecer la industria nacional en un contexto competitivo. Los efectos de la medida serán observados por los mercados internacionales, particularmente por aquellos ubicados en Asia con los cuales México no mantiene acuerdos comerciales y que podrían experimentar ajustes en sus exportaciones hacia territorio mexicano.