La Ciudad de México se prepara para recibir uno de los regresos más esperados dentro del rock progresivo internacional. Alan Parsons Live Project volverá al país el próximo 11 de febrero de 2026 con The Show Must Go On, una gira concebida para celebrar más de cinco décadas de trayectoria artística. El concierto se llevará a cabo en el Velódromo Olímpico, recinto que será adaptado para albergar una experiencia audiovisual de gran formato. Los boletos ya se encuentran disponibles a través del sistema Funticket y en el punto de venta físico ubicado en Forum Buenavista.
La visita de Alan Parsons a México se inscribe como uno de los acontecimientos musicales más relevantes del calendario de 2026. El espectáculo reúne música en vivo, recursos visuales y una producción diseñada para resaltar la dimensión conceptual de una obra que ha trascendido generaciones. The Show Must Go On no solo conmemora el paso del tiempo, sino que reafirma la vigencia de un catálogo que continúa dialogando con públicos contemporáneos desde la emoción, la precisión técnica y la narrativa sonora.
Alan Parsons es una figura central en la historia de la música moderna. Su trayectoria abarca distintos roles clave: ingeniero de sonido, productor, compositor y creador de proyectos que marcaron época. Su nombre está vinculado a producciones fundamentales del rock, como The Dark Side of the Moon de Pink Floyd, y a la consolidación de un lenguaje propio a través de The Alan Parsons Project. Con esa iniciativa, desarrolló un estilo donde la sofisticación tecnológica convivió con melodías reconocibles y letras enfocadas en temas como el tiempo, la identidad, el avance tecnológico y la condición humana.
El concierto en el Velódromo Olímpico propone un recorrido por ese legado. El programa incluye interpretaciones en vivo de canciones que forman parte del repertorio esencial del rock de las últimas décadas, entre ellas “Eye in the Sky”, “Don’t Answer Me” y “Time”. Estas piezas mantienen presencia constante en la memoria colectiva y continúan conectando con nuevas generaciones por su estructura musical y su carga emocional.
La puesta en escena está diseñada como una experiencia integral. La música se acompaña de visuales envolventes y arreglos cuidadosamente ejecutados por Alan Parsons Live Project, una formación que traslada al escenario la precisión sonora que ha caracterizado su obra. El formato privilegia la calidad interpretativa y la coherencia entre sonido e imagen.
Este regreso adquiere un valor especial por el contexto actual de la carrera de Parsons. A sus más de 75 años, su actividad en escenarios internacionales es selectiva y enfocada en presentaciones con significado artístico. La fecha en México se integra a esa lógica, consolidándose como un encuentro directo con una figura viva de la historia del rock.
