La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cuestionó este lunes la decisión del gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, de imponer aranceles a los países que envíen petróleo a Cuba. Durante su intervención ante medios, la mandataria calificó la medida como injusta y confirmó que, ante este escenario, los envíos de crudo mexicano a la isla se encuentran actualmente detenidos.
Sheinbaum señaló que las sanciones afectan directamente a la población cubana y rechazó que se apliquen medidas que impacten en las condiciones de vida del pueblo. “Es muy injusto esta sanción que se está imponiendo a los países que vendemos petróleo a Cuba. Muy injusta, no está bien porque no están bien las sanciones que afectan al pueblo”, declaró. Añadió que su gobierno mantiene gestiones diplomáticas para retomar el suministro energético a la isla caribeña.
La presidenta explicó que, pese a la suspensión del envío de petróleo, México continuará con el apoyo humanitario a Cuba. Este domingo zarparon desde Veracruz dos embarcaciones con más de 814 toneladas de alimentos, y se prevé el traslado de más productos en los próximos días. La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que aún están pendientes de envío alrededor de 500 toneladas adicionales de leche en polvo y frijol.
Sheinbaum reiteró que este tipo de ayuda responde al impacto que las sanciones estadounidenses han tenido en la población cubana. “No se puede ahorcar a un pueblo así de esa manera… un llamado a que no haya estas sanciones y que se apoya al pueblo siempre”, afirmó durante la conferencia.
México se convirtió recientemente en el principal proveedor de combustible de Cuba tras la interrupción de los envíos venezolanos, ocurrida luego del bloqueo estadounidense a petroleros de Venezuela en diciembre y la captura del presidente Nicolás Maduro a principios de enero. Sin embargo, a mediados de ese mes, el gobierno mexicano suspendió el envío de crudo y productos refinados ante la presión de Washington y las advertencias de posibles represalias comerciales.
Funcionarios mexicanos habían señalado la semana pasada que se analizaban alternativas para abastecer de combustible a Cuba sin provocar sanciones, con el objetivo de contribuir a cubrir necesidades básicas como la generación de electricidad y el transporte.
Estados Unidos sostiene que Cuba representa una “amenaza extraordinaria” para su seguridad nacional, argumento rechazado por el gobierno cubano. En este contexto, La Habana anunció recientemente un plan de contingencia ante la “aguda escasez de combustible”. La isla importa cerca de dos tercios de la energía que consume y, en los últimos días, ha enfrentado apagones y extensas filas en estaciones de servicio.
