La muerte de cinco trabajadores en la refinería Olmeca Dos Bocas reactivó una exigencia que ahora llegó al corazón administrativo de Pemex en Ciudad de México. Padres de familia de dos escuelas ubicadas a menos de 100 metros del complejo petrolero se manifestaron afuera de la torre ejecutiva de la paraestatal para exigir el traslado inmediato de los planteles.
Las familias acusan que, pese al compromiso público anunciado hace dos meses por la presidenta Claudia Sheinbaum, los alumnos de la Escuela Primaria Rural Abías Domínguez Alejandro y del Jardín de Niños Agustín Melgar continúan tomando clases junto a la refinería.
Durante la protesta, los manifestantes colocaron mantas sobre las rejas del edificio de Petróleos Mexicanos para denunciar los riesgos que enfrentan diariamente los estudiantes por la cercanía con las instalaciones industriales de Dos Bocas, en Tabasco.
“A nuestras escuelas las separa de la refinería únicamente una barda que no detiene fugas de gas, incendios, explosiones, ruidos ensordecedores ni la contaminación del aire que diariamente afecta la salud de nuestros hijos”, afirmó Arina Nava, madre de familia.
La presión de los padres ocurre después del accidente registrado en la refinería, donde al menos cinco trabajadores murieron, hecho que llevó al gobierno federal a anunciar la reubicación de ambos centros educativos.
Frente a los inconformes, el gerente de Responsabilidad Social de Pemex, César Raúl Ojeda Zubieta, informó que la empresa proyecta concretar para el próximo ciclo escolar el traslado de una de las escuelas y la construcción de otra.
“Vamos a atender en función de la infraestructura existente porque la reubicación no era posible porque no había espacios para hacerlo. Cedimos a la tarea de hacer el proyecto constructivo, están ya, por conseguir el dinero, porque andamos escasos en el área”, declaró el funcionario.
La demanda de cambio de sede comenzó desde abril. Desde entonces, la Asociación de Padres de Familia de la primaria Abías Domínguez Alejandro ha buscado diálogo con autoridades locales para abordar el traslado del plantel, considerado uno de los más cercanos a la refinería Olmeca Dos Bocas.
